25 de Diciembre, 2006, 17:47: GladysGeneral

¡ME MIRA! ¿ME MIRA?

Ya se puso en rojo. No alcanzo a pasar. Ojos en el retrovisor. Ojos que se deslumbran. Boca que sonríe. Cerebro que se dispara.

¿Y si fingiera que se me averió el auto? ¿Si abriera la puerta, caminara hasta él y le diera un beso?

¡Me mira!

¡Me sonríe!

Me envía mensajes con todo su cuerpo, me desea, eso se nota en la curvatura de sus labios, en la dirección que toman sus ojos como hablando bajito, como reservando la intimidad para nosotros dos.

¿Qué hacer?

Ahora el semáforo cambiará y los autos se alinearán a nuestra derecha o izquierda, me adelantará o lo adelantaré y no seremos más que dos personajes en una autopista como en un cuento de Cortázar.

O tal vez no. Tal vez pasará algo, se detendrá el tiempo. El universo se paralizará nos quedaremos congelados en este instante. Pero si nos quedamos congelados no podremos hablarnos, besarnos, tocarnos… no, debe haber un tercer tiempo, un no pasado y no futuro en el que podamos amarnos. Si no, entonces para qué el destino lo trajo a esta autopista, el tráfico lo colocó justo detrás de mi auto. Tiene que ser por algo, tiene que ser una señal, un aviso divino, algo importante que está fuera de nuestro limitado alcance humano. ¿Y si no es? Tendría que reprocharle a mi madre la educación que me dio, demandar a mis profesores, solicitar indemnizaciones a los escritores que llenaron mi cabeza de mariposas, a los poetas que me insinuaron que otro mundo es posible.

No es verdad. Otro mundo no existe. Ojos que se cierran. Párpados que se aprietan. Manos sudorosas que se aferran al volante.

Y cuando abre los ojos, el auto ya no está, el hombre no está, ni siquiera existe atasco pues el semáforo sigue en verde y ella va a ciento noventa por la autopista.

Por: Gladys

 

 

25 de Diciembre, 2006, 16:54: Selváticabogotá

El 2007 se presenta como un año movidito en cuestiones literarias, con una seríe de eventos y convocatorias para todos aquellos que hayan hecho del libro su centro vital.

En días pasados tuve la oportunidad de asistir a una reunión en la que se divulgó el proyecto: Bogotá, un libro abierto. Después de la exposición se abrió la seríe de preguntas pertinentes; yo, con ojos desorbitados advertí que ni una sola de las intervenciones realizadas proponía algo creativo, práctico, útil o constructivo. Todas, absolutamente todas las personas criticaron el proyecto viendo sólo lo negativo que ha pasado en el acerbo cultural de la ciudad. Lamenté que el evento en sí y lo esencial del asunto se diluyeran en lamentaciones por los errores cometidos, en vez de colocar su granito de arena para corregir esos errores o prevenir los futuros.

Desde aqui propongo a los amigos blogueros de la ciudad, que si de verdad desean que las cosas puedan cambiar, se interesen por el proyecto informándose de las actividades convocadas en el IDCT.

He aquí algunos de los proyectos:

Cartas de la persistencia:  pretende promover la escritura a través de cartas.

Lanzamiento del premio literario Juan de Castellanos.

Bogotá por Bogotá, donde el ciudadano anónimo puede colaborar para construir la memoria de la ciudad.

Fomento de la lectura, denominado LIBRO AL VIENTO que volverá al transmilenio, a los colegios distritales, los parques, supermercados y plazas de mercado.

Bogotá 39, selección de escritores de menos de 39 años.

Hay además un aparte para internet.

Como ven hay mucho por hacer y no podemos quedarnos cruzados de brazos.

La Dirección