El 2007 se presenta como un año movidito en cuestiones literarias, con una seríe de eventos y convocatorias para todos aquellos que hayan hecho del libro su centro vital.

En días pasados tuve la oportunidad de asistir a una reunión en la que se divulgó el proyecto: Bogotá, un libro abierto. Después de la exposición se abrió la seríe de preguntas pertinentes; yo, con ojos desorbitados advertí que ni una sola de las intervenciones realizadas proponía algo creativo, práctico, útil o constructivo. Todas, absolutamente todas las personas criticaron el proyecto viendo sólo lo negativo que ha pasado en el acerbo cultural de la ciudad. Lamenté que el evento en sí y lo esencial del asunto se diluyeran en lamentaciones por los errores cometidos, en vez de colocar su granito de arena para corregir esos errores o prevenir los futuros.

Desde aqui propongo a los amigos blogueros de la ciudad, que si de verdad desean que las cosas puedan cambiar, se interesen por el proyecto informándose de las actividades convocadas en el IDCT.

He aquí algunos de los proyectos:

Cartas de la persistencia:  pretende promover la escritura a través de cartas.

Lanzamiento del premio literario Juan de Castellanos.

Bogotá por Bogotá, donde el ciudadano anónimo puede colaborar para construir la memoria de la ciudad.

Fomento de la lectura, denominado LIBRO AL VIENTO que volverá al transmilenio, a los colegios distritales, los parques, supermercados y plazas de mercado.

Bogotá 39, selección de escritores de menos de 39 años.

Hay además un aparte para internet.

Como ven hay mucho por hacer y no podemos quedarnos cruzados de brazos.

La Dirección