6 de Enero, 2007, 10:57: SelváticaAlaprima

¿Dónde?

Un recuadro enmarcado por paredes terracota. Salgo de una habitación. Llego al portón.

Nadie.

Un escenario para una representación privada de algún artista. ¿Quién la vería? ¿Quién la juzgaría? ¿Qué cuadros de la vida se expusieron? ¿Cómo se pone la obra indefensa y muda?

Entro de nuevo.

El pelo se me eriza. Está tieso.

¿Cómo puedo rendir cuentas a la gran autoridad si no poseo un sólo recibo? No tengo absolutamente nada para demostrar en qué me he gastado la vida.

El sol alumbra de dorado la escena en que me muevo.

Por: Gladys

6 de Enero, 2007, 10:31: GladysAlaprima

Para esta sección vamos a apoderarnos de

una técnica pictorica llamada ALAPRIMA

y cuya característica principal

es la espontáneidad,

el primer esbozo,

el trazo suelto

tal y como surge e

spontáneamente

en nuestro cerebro.

La ceguera

Trabajo en una oficina pequeña. Voy a ir al cine. Busco la puerta de salida. La han tapiado. Deben estarla arreglando - pienso - Me devuelvo. Sé que hago mal en salir más temprano de lo obligado. Llego a otra puerta. Hay un enorme hueco en la parte superior. Entra una luz muy blanca. Debo salir sin que me vean. Ya casi estoy en la calle. No puedo abrir los ojos. Los párpados se me han pegado. Mi cerebro ordena que se abran, pero no le hacen caso.

Por: Gladys

6 de Enero, 2007, 9:53: La DirecciónGeneral

Empezamos el año con seis días en blanco, seis páginas que se nos han ido sin registro alguno, agotadas por el viento, el sol, la lluvia, los deseos de escribir y la pereza indolente al retardar el momento final de la escritura, así como también la evidente incongruencia ante las páginas en blanco.

Sin embargo, pienso que no debemos apesadumbrarnos por esos territorios baldios que suelen asaltar a quienes nos dedicamos al qué hacer literario, más bien debemos considerarlos como una especie de paréntesis para poner en orden las ideas, pensar y repensar en los acontecimientos que nos avasallan, analizar nuestra actitud y el compromiso que exige la palabra escrita, en una especie de asimilación de factores externos, mezclados con los internos que bullen en nuestro ser, para finalmente lanzarnos de cabeza a escribir, a escribir dejándonos la piel en cada letra.

Sólo así podemos degustar el placer de escribir. Y en busca de ese placer nos lanzamos en Caelanoche este mes, un mes en el que vamos a incluir relatos más variados, nuevas secciones y un poco más de informalidad.

Un abrazo y bienvenidos al universo cuandocaelanoche.

La Dirección.