Voy hasta mi coche, me acuesto en la parte trasera, desde ahí veo los edificios,
algún hombre verá que sólo llevo un bikini.
El coche avanza solo.
Delante va un grupo de personas.
El coche no pierde su rumbo, no tituvea,
en una cuesta parece que se va a rodar hacía atrás.
Mi cerebro lo dirige.
Es un cortejo fúnebre
no quiero seguir conduciendo, quiero volver con los otros,
no los alcanzo, ellos han llegado
depositan flores en mi tumba.

Por: Gladys