
Hoy no me iré, quizás mañana vaya
El sol no asoma, tan solo se insinúa El estridente gallo anuncia su llegada El pueblo duerme, Álora calla, Mi amor adormecido me retiene
Yo no he nacido aquí, pero instalé mi casa. El mar me espera, no lejos del castillo Antiguo Camposanto en la colina, Silueta triste, mora, cuelga de mi ventana
Tanto pasado, tanta gallardía... El Hado caprichoso me trajo a este paraje Los lunes bulliciosos, el mercadillo avanza Llenan la plaza baja, la de la Despedía,
Los mercaderes, frutas, verduras Zapatos y camisas, algo de artesanía. Yo no escogí el lugar, mas no me siento extraña. Arriba en la colina, en la falda del Hacho Está el colegio, transcurre mi mañana Entre lecciones, libros y pizarras Armada con mi tiza y mi sonrisa. Los ojos de estos niños me retienen, trenzan mi alma. Valle de naranjales y limones Reino del Guadalhorce que agoniza Ebrio el aire de azahar, con los calores Tiñendo el verde campo de cenizas.
Hoy no me iré, quizás mañana vaya... Por: Mª Teresa Cobos 15-2-07
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