¿Cuántos
años guardas en tus entrañas?
Qué halito te insufla de amor la existencia y te da el valor de permanecer
inmutable a pesar de los ataques de los remolinos furiosos, de la voraz
curiosidad de los peces carnívoros; de los diluvios ancestrales. ¿Quién iba a
decir que terminarías aterrada temblando en la palma de mi mano? Imagino que
alguien te contó que los humanos tenemos la fea costumbre de destruir lo que
amamos.
Por: Gladys
|