14 de Marzo, 2007, 11:12: SelváticaUn libro para ti


LOS DESTERRADOS
Horacio Quiroga
Antología publicada por el Áncora Editores

Quienes tenemos la costumbre de husmear por entre los inclinados anaqueles de las tiendas de libros usados, padecemos de una enfermedad contagiosa e indefinible pero con unas manifestaciones muy claras: espalda inclinada, manos sucias de tierra y la garganta reseca por el polvo de carátulas desenterradas de entre montañas de libros apilados quien sabe cuantos años.

En uno de esos trances me hallaba cuando mis dedos tropezaron  con un libro de Horacio Quiroga: Los desterrados.

Mi corazón dio un vuelco, hacía muchos años que no lo leía, rápidamente lo escondí de los otros lectores enfermos como yo, para que no me lo arrebataran y salí corriendo a casa, a disfrutar a solas del entrañable escritor uruguayo.

Mis ojos vagan por sus páginas y algo me empieza a incomodar, algo se interpone entre escritor y lector. No me rindo, leo Los Mensú, título del primer cuento y poco a poco la certeza de que la relación entre el escritor y yo se va resquebrajando toma forma concreta, lo cual me causa verdadero pánico. Continuo con Una Bofetada, segundo cuento y el algo ya es una muralla, por tanto debo parar mi lectura y reflexionar. ¿Qué pasa? ¿Por qué no disfruto de un escritor que me encantaba y por el cual sentía verdadera devoción?

La respuesta surgió sin ambages, ahora me es difícil leerlo porque no entiendo muchas de las palabras o términos usados en sus cuentos, lo cual me obliga a interrumpir la lectura para buscar diccionarios, leer los pies de página o llamar a amigos y conocidos originarios de esa región a ver si ellos me aclaran mis dudas y poder así entender, pero también soy consciente de que la magia me ha abandonado, ya no puedo vagar por esas selvas o por esos pueblos que me describe el autor, ya no puedo meterme dentro de la intimidad de unos personajes rudos, toscos, ariscos o imponentes con la libertad que me da una lectura fluida.

Los culpables de esos tropiezos son los términos particulares de cada región, por ejemplo: Mensú: Peón contratado por un número de meses.

Chancelar: Cancelar una deuda; ahijú: apócope de  ¡Ah, hijo de…!; bailanta: orgía de gente pobre (en Argentina); charque: Carne seca.. etc.

Y surgió la pregunta, bueno fueron varias a decir verdad: ¿Por qué antes no me importaba esa cuestión? ¿Cómo pude haber leído a un autor que no entendía? ¿Lo hacía por moda, por obligación en el colegio, por temor a que mis amigos intelectuales me tacharan de poco interesada en la literatura latinoamericana? ¿Leía superficialmente? o

¿Se deben traducir esos términos en aras de una lectura fluida para el lector?, por el contrario, ¿debería primar la  intencionalidad del escritor al usar términos tan circunscritos a una realidad restringida a mundos pequeños y aislados?

La duda sigue ahí a pesar de las opiniones de críticos, escritores y lectores y lo que es peor,  parece que todos ellos han optado por su solución personal, es decir a unos les gusta y a otros no, y cierran el debate. No interesa y prefieren no peder tiempo en tales cuestiones.

Entre tanto, los lectores como yo nos quedamos con la boca abierta y la duda rondando en la cabeza y el pesar en el corazón al  no haber podido disfrutar de un escritor maravilloso y un libro excelente en su justa medida.

Por: Selvática

 

 

 


14 de Marzo, 2007, 10:00: SelváticaGeneral


Se acerca el día L es decir el día en que elegiremos a nuestro lector ideal, por eso en caelanoche hemos querido hacer un recuento de como van las votaciones:
LECTOR                                    No. votos
Ojo: ..........................................once
Renacuajo:.....................................siete
Semierótico:...................................cuatro
Amnésico:......................................dos
Lascivo:.......................................dos
Surcos:........................................dos
Hormiga:.......................................dos
Categórico: ...................................dos
Perseverante:..................................uno
Lupa:..........................................uno
Lámpara: ......................................uno
Previsible:....................................uno
Absoluto:......................................uno
Soñador:.......................................sin votos.

Pues ahí están las cifras dadas por nuestros entusiastas blogueros, si no están de acuerdo o tienen algo que añadir, pueden manifestar su opinión mediante sus votos.
Un saludo y gracias por participar,


Selvática