19 de Marzo, 2007, 11:26: SelváticaAlaprima


Llueve mucho,
el tráfico nos apabulla,
una niña con ruana roja nos mira
se la llevan a un recuadro rojo.
Autobuses, congestión,
luces, cámara, acción.
Pasamos por delante de la cámara
mis disculpas se ahogan entre los chllidos
sigo como si nada,
el ojo de la cámara de tomó de espaldas
el director me sigue
me llama
me alcanza.
Me doy a vuelta
- No sirve. No tiene tetas.

Por: Ágata
19 de Marzo, 2007, 11:10: ÁgataHablando de...


FESTIVAL DE CINE DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Una semana de otro cine.

Para la presente edición, quienes estén en Las Palmas de Gran Canaria pueden disfrutar de 16 largometrajes y 14 cortos a concurso, procedentes de España, China, Portugal, Rumania, Tailandia, Malasia, Francia, Irán, Marruecos o Argentina.
Esta selección es una apuesta por lo más arriesgado de las tendencias en el cine contemporáneo, desde Syndromes and the century, de Apichatpong Weerasethakul a Body Rice del portugués Hugo Viera da Silva, pasando por la producción del cineasta irani Shoja Azari que presenta windows; Wang Chao con Luxury Car; Jia Zhangke con naturaleza muerta, galardonada con el León de Oro en el pasado festival de Venecia.
Suramerica estará compitiendo en el apartado de cortos con la producción Trillizas propaganda, del argentino Fernando Salem.

Por: Ágata
19 de Marzo, 2007, 10:49: ÁgataUn libro para ti


Relatos eróticos
Autores varios

Colección Eclipse

Como todos los libros que presentan relatos de autores variopintos uno no puede lanzarse en ristre contra molinos literarios, más inteligente es, recoger las armas y dejarlas al lado de la cama mientras repasamos autores como Bocaccio, Straparola, Márquez de Sade. Guy de Maupassant, Francois Rabelais, Carter Scout o Victoria Robbins, que pueden convertirse en auténticos afrodisíacos, dependiendo del estado amoroso en que nos hallemos. Por sus páginas recorreremos el erotismo medieval, del renacimiento, del oriental, del toledano en la época  de los Tercios de Flandes, del inquietante Sade, del sutil modernista Maupassant y de la moderna  Victoria Robbins.

Escritores para todos los gustos, para todas las libidos, religiones, artes, pensamientos, escritores para cada experiencia interior de cada individuo y su manera particular de conjugar el deseo.

Por: Ágata

  

 

 

 


19 de Marzo, 2007, 10:44: ÁgataUn libro para ti

Fantasmas de lo nuevo
Ray Bradbury

Minotauro

Cerré las páginas del libro y en seguida me puse a tararear: “vuelvo a ti, como se vuelve siempre al primer amor…” un canción que baila en mi memoria en la voz particular de Caetano Veloso. Y es verdad, volví a Bradbury, volví a sumergirme en su mundo y aunque esta vez no estaba tan atenta como otras veces a sus palabras, seguí insistiendo, seguía repasando sus páginas, devorando cuentos como El invento Kilimanjaro, Terrible conflagración en la casa, El niño de la mañana, Las mujeres, El motel de la Gallina inspirada; sin embargo su mundo, sus temas y esa ambigüedad temporal de sus relatos, que antes me cautivaba, no lograba cuajar del todo. Hay en la ordenación de palabras y pensamientos de este autor un código particular que exige al lector una predisposición especial, una especie de vacío mental indispensable para dar cabida a esa arquitectura conformada por retazos de realidad hábilmente amalgamados con la magia de la fantasía, y sinceramente, a veces uno no está dispuesto a contagiarse de locura.

“Vuelvo a ti…” volvió la canción y es que al llegar a la página 140 “llamada nocturna” me sacó de esa coraza de realidad en que me había resguardado. En este relato se haya contenida toda la esencia de Bradbury, sus palabras nos sitúan en un mundo de absoluta soledad, en un mundo de infinito y apabullante silencio… nosotros que despotricamos tan orgullosos del barullo y el agite de las ciudades, nos encontramos de repente en un universo – Marte- donde las calles están vacías, donde las casas no son habitadas, donde no huele a tocino, ni a tortilla, ni a carne asada, donde no hay chiquillos que revoloteen, ni hombres envidiosos, ni mujeres chismosas, ni guerra, ni paz… nada, absolutamente nada y allí vive un hombre de 80 años, que a sus veinte, previendo lo que le depararía tal planeta de soledad, grabó sus propia voz y la dejó programada para que sesenta años más tarde, cuando la necesidad de oír voces humanas fuese apremiante, al menos pudiera poderse escuchar a sí mismo.

“Vuelvo a ti…” y nunca mejor dicho es un placer volver a este autor. Y como los placeres no son tanto si no los compartimos, se los recomiendo sinceramente.

Por: Ágata