
La ceremonia
tuvo lugar en un punto indeterminado del espacio, realmente fue Caos, el
oficiante del acto, quien lo escogió a su capricho.
Los contrayentes se dieron cita en un lugar tan pequeño y
frágil, que era una temeridad, siquiera idear una propuesta que saliese
adelante.
Y
allí fueron las parejas. Por una parte los cónyuges Vida y Amor, cuyo aspecto
era tan sencillo y diáfano que pareciera que no llevaban vestimenta alguna. De
otro lado, Sumisión contraería enlace perpetuo con Poder, dejando tras de sí un
rastro de ostentación, aparentando dominar el entorno que pisaban.
Los padrinos a
la doble ceremonia fueron Pasión y Cinismo, ambos hacían apuestas por el tiempo
que duraría la fidelidad en estas parejas, cuchicheando y tonteando entre ellos
sin ningún tipo de pudor, ante la mirada severa de Muerte, que actuaba de
solemne Notaria, recogiendo fielmente segundo a segundo los hechos que allí se
iban produciendo.
Orden, el
organizador del evento se mostraba orgulloso de que el complicado engranaje de
la ceremonia se fuese desarrollando a las mil maravillas.
Y en el
preciso momento en que todo marchaba sobre ruedas, Caos decidió hacer la
observación:
Si alguien
tiene alguna objeción que hacer a la unión de estos dos matrimonios, que hable
ahora o que calle para siempre.
Guerra, la
invitada incómoda en la fiesta, quiso hacer su aportación, haciendo su
particular comentario:
Creo que no
debería celebrarse esta ceremonia, al menos hasta que no se aclarase la
relación entre Vida y Poder. Sí, es que los vi el otro día en actitud cariñosa.
¿O no es verdad, Cinismo?
(Sabiendo la
falsedad de tal hecho) Sí, yo los vi saliendo del mismo lugar, 3
horas después.
Orden huyó
cobardemente del lugar, ante el panorama que se avecinaba, Pasión intentaba inútilmente
dar ánimos a Sumisión y Amor, que agonizaban en un rincón, consumiéndose en el
dolor, mientras Vida luchaba por mantener la verdad aún a costa de su existencia.
Totalmente
inútil, Caos y Muerte, se habían hecho amos de la situación, haciendo rehén a
Poder. La Lucha
por el control se había desatado.
Por: Jimul Abdallah
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