28 de Marzo, 2007, 12:20: Ágataminirelatos


Estoy en el prostíbulo universal. El hombre me deja mirar. Abro los ojos en esa urna de cristal. Veo lo que hacen las mujeres en sus cuartos con sus clientes.
Todos hacen los mismos movimientos mecánicos. Me aburro.

Por: Ágata
28 de Marzo, 2007, 11:55: ÁgataAlaprima


Camino por una zona de la ciudad bastante oscura, no se ven coches, no hay luz pública, pasa a lo lejos un taxi, le hago la señal. No me recoge.
Tengo miedo. Se acerca una pareja. Voy llegando hasta ellos con la esperanza de que me protejan, camino a su lado. La pareja desaparece. Fondo negro. Me robaron todo.
Vuelve la luz y estoy ante una pared antigua, ¿siglo XIII? Tengo en mi mano un garrote de hierro. Golpeo un ídolo con toda mi rabia. El ídolo se desmorona, en vez de tierra cae agua.
Camino un poco, en una pared lateral hay dos fuentes de agua, deseo que el agua se desborde como una catarata y lo hace anegando al ídolo.
Ahora estoy en la calle, en mi ciudad, en la acera queda la esencia de la pareja que me robó, en su lugar encuentro los cuerpos de dos mendigos durmiendo a la intemperie. Me acerco y una fuerza nueva me nace en el pecho.
Soy una ganster de pelis viejas, mi voz sale ronca y poderosa de la garganta. Ellos tienen miedo. Mi voz resuena en la ciudad, mi cara debe estar roja y me siento ridícula, pero ellos se aterran ante mí. Yo domino la situación. He ganado. Le he ganado la batalla a esa pareja de mierda. Puedo con todo.

Por: Ágata.
28 de Marzo, 2007, 11:45: Jimulminirelatos


La ceremonia tuvo lugar en un punto indeterminado del espacio, realmente fue Caos, el oficiante del acto, quien lo escogió a su capricho.

Los contrayentes  se dieron cita en un lugar tan pequeño y frágil, que era una temeridad, siquiera idear una propuesta que saliese adelante.

     Y allí fueron las parejas. Por una parte los cónyuges Vida y Amor, cuyo aspecto era tan sencillo y diáfano que pareciera que no llevaban vestimenta alguna. De otro lado, Sumisión contraería enlace perpetuo con Poder, dejando tras de sí un rastro de ostentación, aparentando dominar el entorno que pisaban.

 Los padrinos a la doble ceremonia fueron Pasión y Cinismo, ambos hacían apuestas por el tiempo que duraría la fidelidad en estas parejas, cuchicheando y tonteando entre ellos sin ningún tipo de pudor, ante la mirada severa de Muerte, que actuaba de solemne Notaria, recogiendo fielmente segundo a segundo los hechos que allí se iban produciendo.

 Orden, el organizador del evento se mostraba orgulloso de que el complicado engranaje de la ceremonia se fuese desarrollando a las mil maravillas.

 Y en el preciso momento en que todo marchaba sobre ruedas, Caos decidió hacer la observación:

 Si alguien tiene alguna objeción que hacer a la unión de estos dos matrimonios, que hable ahora o que calle para siempre.

 Guerra, la invitada incómoda en la fiesta, quiso hacer su aportación, haciendo su particular comentario:

Creo que no debería celebrarse esta ceremonia, al menos hasta que no se aclarase la relación entre Vida y Poder. Sí, es que los vi el otro día en actitud cariñosa. ¿O no es verdad, Cinismo?

(Sabiendo la falsedad de tal hecho) Sí, yo los vi saliendo del mismo lugar, 3 horas después.

 Orden huyó cobardemente del lugar, ante el panorama que se avecinaba, Pasión intentaba inútilmente dar ánimos a Sumisión y Amor, que agonizaban en un rincón, consumiéndose en el dolor, mientras Vida luchaba por mantener la verdad aún a costa de su existencia.

 Totalmente inútil, Caos y Muerte, se habían hecho amos de la situación, haciendo rehén a Poder. La Lucha por el control se había desatado.

 

Por: Jimul Abdallah