8 de Junio, 2007, 14:40: Luis AguileraGeneral




























Dibuje sobre el perfil del vaho
un nombre: aquel en que moje
su dedo más frecuente la memoria.

Si el cristal llora, no se agite.
Oprima un poco el corazón
y deje fraguar al tiempo sus desahucios.

Pronto obtendrá usted
resultados sorprendentes.
Retire con cuidado
la película velada de sus días
(si es de los que creen
que todo pasado fue mejor)
y espere a que se haga verdad
su frágil transparencia
pues no todo lo que muere
se corrompe. Entonces compruebe
que la música es el único cielo
conocido y que el amor inventa
lo que el corazón desea. Algo así
como quien dibuja un nombre
en la ilusión del vaho
y pretende que no quede escrito
el funeral de un sueño.

Por: Luis Aguilera

8 de Junio, 2007, 14:20: Charo GonzálezHablando de...

 

















"Desde un cuerpo a un estado, desde un estado a un giro inesperado."

"Dibuja el nombre, colorea cada letra con los tonos de sus sílabas."

"Si no se hace desde el sentido la acción no lo cobrará nunca."

"Figuras en el cielo estrellado de las noches de luna negra, figuras que devuelven la capacidad de dejarse absorber por la inmensidad."

"Descubre páginas en blando, descubre senderos por pasear, y mira con intriga por qué no escribimos ni paseamos."

"Tu eres afirmación, tu eres acción, tu eres todo lo que pronuncias y sientes, tu eres la percepción de lo que atraes en la autoconfirmación. Tu eres muy importante!!!"

"Despierta a los pájaros que ya no quieren cantar, pídeles, con palabras sinceras, que no te dejen y ellos volverán a poner música en tu callada vida."

"¿El peso de los años….?, creo más en el peso de los actos…."

  Por: Charo González
8 de Junio, 2007, 14:11: GladysGeneral





   








  

   

    Cierro los ojos, aprieto fuertemente los párpados con el vano deseo de perpetuar tu imagen ausente, como si ellos fueran mágicos pinceles para dibujarte con todos los detalles que me hicieron amarte, como sí las pestañas estuvieran impregnadas de un óleo omnipotente que describiera sobre ésta impávida tumba el brillo titilante de tus ojos, la sombra oscura de tus cejas, el precipicio de tu nariz, la ondulante curva de tus labios al sonreír y el largo camino emprendido en tu cuello que poco se iba ensanchando en la llanura de tu pecho, los altibajos de tu vientre y la vital bifurcación que me conducía al final asfixiante de tu cuerpo.

    Sin embargo estos ojos se niegan a darme ese consuelo, se empeñan tercamente en mostrarme un territorio yermo, donde las tinieblas parece que se hubieran materializado, ahogando cualquier vestigio de vida; ahí es todo silencio, oscuridad, frío, desamparo; ahí, en ese espacio estoy condenada a vivir, a él estoy atada con lazos invisibles. En vano invoco mis recuerdos, los llamo uno a uno, los describo sin voz, camino por el pasado a tientas pero no logro dar con ellos. ¿Dónde quedaron? ¿Acaso fue una mentira inventada por mi mente calenturienta? Pero, ¿cómo pude inventarme tal cantidad de segundos, de minutos, de días, de años vividos al lado tuyo? ¿Dónde quedó lo amado y compartido?

    No, mi mente no ha sido capaz de inventarte, porque si lo hubiera hecho, ahora estarías a mi lado.

    Silencio... Alguien se acerca. Escucho unos pasos firmes sobre las piedras, el viento hace aletear un abrigo, ahora se detiene ante mi; ahora espera y seguramente también tendrá los ojos apretados intentando evocar recuerdos, o a lo mejor tiene más suerte que yo y los saborea, a lo mejor esa persona de pie ante mi tumba, es más poderosa que yo y sabe llamar a los recuerdos y en este mismo instante los estará repasando como si fuera un viejo álbum de fotografías, escogerá alguno y con él se quedará acariciándolo, repasándolo, evocándolo una y otra vez hasta gastarlo, tal vez sea el recuerdo de un beso, o una mirada, o el sonido de una risa, una risa de esas que brotan desde el estómago y que nos hacen temblar de placer.

    Y sin embargo no sucede nada, ese alguien sigue ahí, ¿qué espera? El viento ha cesado, las hojas de los árboles se han paralizado, las piedras ya no se resienten bajo el peso de un cuerpo... ¡Oh no! No puede ser posible, mis malditos ojos han logrado también borrarlo a él...

II De la vida, del amor y de la muerte

Por: Gladys

 

 

 

 

8 de Junio, 2007, 14:00: ÁgataUn libro para ti

 






 



BUDAPEST
Chico Buarque
Género: Narrativa
Ediciones Salamandra.


  

Chico Buarque, artista polifacético, nacido en 1944, profundo investigador de las raíces del samba, amante del fútbol, de las mujeres, de sus amigos, compartió con Caetano Veloso, Tom Jobim y Vinicius de Moraes, entre otros, una época en la que la Bossa Nova era algo más que un estilo musical, era una forma de ser, de relacionarse con los demás y de disfrutar de la vida como los brasileños saben hacer mejor que nadie.

    Como muchos de sus compañeros, su compromiso con las libertades y las connotaciones políticas de sus canciones, le obligaron a exiliarse en los duros años de la dictadura militar en su país, (1964). Tomó partido por la libertad y en sus letras enfocó de una manera artística su crítica al sistema sin caer en mensajes panfletarios, lo que le ocasionó el exilio en Italia en 1968.

    Con "a pesar de usted" (1970) declara su disidencia contra la dictadura:

"a pesar de usted,
mañana ha de ser otro día.
Daría tanto por ver
el jardín florecer…
como usted no quería…”

    Conocido por sus juegos de palabras incursionó además en la literatura y es así como hemos podido descubrir tras el sol en do mayor, a un hombre que recala por accidente en una ciudad llamada Budapest y es seducido por la sonoridad de una lengua extraña que se le antoja como “una música difusa en la que no consigue identificar los limites de las palabras y que lo lleva a convertir en realidad su sueño de ser otro hombre, de empezar de cero, sin maletas, sin habla, como un recién nacido”.

    Sin embargo, esa sensibilidad que tanto nos cautiva en las letras de sus canciones no logra enamorarnos en esta novela, donde José Costa, su protagonista vaga entre dos ciudades Budapest y Rio. La historia no logra emanar el embrujo que anhelamos, quizás porque esperamos que su autor escriba literatura tan bien como las letras de sus canciones, así, el lector ve caer su entusiasmo a medida que avanza en la novela, si es que logra terminarla, nada es cercano a nosotros, ni la relación amorosa con la amante Húngara, ni con la brasileña, ni el hijo que tiene con esta última llega a la condición de humano, pues sólo le permite gritar en alguno de los capítulos.

    José Costa es un “negro” que escribe para una agencia literaria encargada de fabricar discursos o novelas a quienes tienen el dinero suficiente para comprar sus servicios, está casado con una famosa locutora de televisión, tienen un hijo y su matrimonio a veces parece tan falso como la ilusión de un sol en do mayor, y otras deja traslucir ciertos rasgos de entendimiento mutuo y de libertad de pareja, propios de una sociedad acomodada, pero el autor se abstiene de dar pinceladas definitivas en la estructura de sus personajes y tal vez, por su amor excesivo al juego de palabras, éstas forman un galimatías que nos obliga a cerrar el libro y correr en busca de los viejos casets donde sí podemos disfrutar del lirismo embrujador de sus letras, como estas, y como no, cerrar los ojos mientras lo escuchamos cantarnos al oído.

A Cidade dos Artistas
Chico Buarque

Composição: Henriquez - Bardotti - Chico Buarque

Na cidade
Ser artista
É posar sorridente
É ver se de repente
Sai numa revista
É esperar que o orelhão
Complete a ligação
Confirmando a excursão
Que te leva ao Japão
Com o teu pianista
E antes que
O sol desponte
Contemplando
O horizonte
Conceder entrevistas
Aos outros artistas
Debaixo da ponte

Na cidade
Ser artista
É subir na cadeira
Engolindo a peixeira
É empolgar o turista
É beber formicida
É cuspir labareda
É olhar a praça lotando
E o chapéu estufando
De tanta moeda
É cair de joelhos
É dar graças ao céu
Lá se foi o turista
O dinheiro, a peixeira
A cadeira e o chapéu

Ser artista
Na cidade
É comer um fiapo
É vestir um farrapo
É ficar à vontade
É vagar pela noite
É ser um vaga-lume
É catar uma guimba
É tomar uma pinga
É pintar um tapume
É não ter documento
Até que o rapa te pega
Te dobra, te amassa
E te joga lá dentro

    Budapest - lleva a cuestas el ser ganadora del premio Jabuti (2004), el galardón literario más tradicional e importante de Brasil - es una novela extraña, un caleidoscopio en el que podemos apreciar las vidas de unos seres anodinos y con una trama interesante que quizás podría habernos llevado a buen puerto, pero que por esos azares de la literatura, nos deja anclados en nuestro sillón mirando por la ventana indiferentes.

    Sí, la literatura es otra cosa, una suerte de  juego largo en el que hay que tensar todos los resortes para lograr un do mayor.

Por: Ágata

 


 

8 de Junio, 2007, 13:21: La direcciónGeneral













A partir de esta semana caelanoche ilustrará los relatos de todos sus colaboradores con la obra pictórica del artista canario José Manuel Calamita Calderín, ganador de varios premios nacionales de pintura y cuya obra se truncó en forma abrupta dejándonos absolutamente solos en medio de la vida.

Esperamos con esto contribuir a la difusión de su obra para disfrute de todos nuestros amigos blogueros.

La Dirección