¿Cómo se llamaba? Era la frase preferida de Arturo, quien la tenía como muletilla al referirse a los nombres de las personas que le rodeaban. Y es que para él, no significaban gran cosa, era una simple denominación sin sentido.

    Aquel día no iba a ser menos, y entre susurros volvió con su famosa muletilla ¿Cómo se llamaba?, al tiempo que sus ojos se iban cerrando y su aliento apagando. Se había olvidado del nombre de la mujer con quien había quedado esa noche.

 

Por: Jimul