No hay problemas…no hay angustias…no hay dudas…no hay temores

el rebaño camina al abismo y sólo el pastor no salta

 

Sagrada Iglesia del Reino - Blasphemator

 

 

El predicador subió a la tarima y anunció al último invitado de la noche:

- Pido un aplauso para el hermano Pedro, pastor de nuestra Iglesia en la hermana República de Costa Rica.

Todos aplaudieron, algunos gritaron “¡Gloria a Dios!” y otros ese “Amén, Amén, Aleluya, aleluya, amén” con cada palabra a menos volumen que el anterior al punto que el último amén es un susurro. El hermano Pedro tomó el micrófono, llevaba corbata, saco de paño un anillo de oro tan grande que seguramente en unos años le sacaría joroba, levantó la mano para saludar a los espectadores y comenzó su discurso:

 

Gloria a Dios, hermanos, veo que hay bastantes jóvenes entre el público y gloria a dios  porque lo que hoy vengo a decirles interesa más que todo a los que apenas están iniciando el camino del señor; no los voy a demorar porque el mensaje es claro y sencillo : ¡No escuchen más música Rock!, no escuchen más esa música metálica como le llaman ahora, esa música es de Satanás hermanos míos y Satanás está vencido en nombre de Dios,  dice en Salmos 96 del 1 al 4 “Cantad a Jehová, bendecid su nombre, anunciad de día en día su salvación”, y eso es lo que debemos hacer hermanos, tras el Rock solo hay Muerte, Satanismo, Sexo y Droga y cualquiera lo nota en los nombres de los grupos, KISS que en español traduce “Reyes Al Servicio de Satán” o AC/DC que cantan una canción llamada “Autopista al Infierno” y que en una parte dice “Mamá, tan solo mírame, estoy en el camino hacia la Tierra Prometida” y por qué al cielo se tiene que ir en una escalera y para ir al infierno hay una autopista? ustedes no se dan cuenta, pero detrás de esa música se esconden mensajes subliminales que incitan al Suicidio y al Homicidio, como Guns ’n’ Roses que en su canción “Lluvia de Noviembre” dice “…al final me iré caminando bajo la fría lluvia” y qué va a querer decir eso sino “Yo me suicidaré”, y ya ha habido casos de jóvenes que piden esa canción y se suicidan y eso no pasarían si pidieran cosas como “Tú eres mi hermano del alma realmente el amigo”, sé de lo que hablo, hermanos, porque a mí, sí a mí, también me gustó el Rock en otra época, pero eso fue hace tiempo, ahora soy una persona nueva, como dice en II de Corintios 5, 17 “Las cosas viejas pasaron, he aquí las cosas nuevas”, yo llegué a ser abominado por Dios porque usaba pelo largo y jeans rotos, pero he cambiado ¡Gloria a Dios he cambiado! y Dios ha perdonado todos mis pecados, aquellos pecados que cometía cuando me poseía el demonio por medio de las canciones de bandas Satánicas como Deep Purple y Sepultura y Theatre of Tragedy y de drogadictos como Iggy Pop, yo dibujaba símbolos Satánicos como el que los drogadictos llaman “de la paz” pero que en realidad quiere decir “Jesucristo, el mundo te ha vencido”,  yo, aunque no lo crean, escuché a Alice Cooper y a Ozzy Osbourne, que matan murciélagos y en sus conciertos beben sangre como si fuera vino, pero Jehová Dios de los Ejércitos es grande y me liberó de la posesión Satánica en la que me encontraba, de la misma manera que Jesús liberó al endemoniado gadareno, ustedes pueden leerlo en Marcos 5 del 1 al 20, yo llegué a seguir las ideas de hombres que negaron la existencia de Dios, yo leí a Marx y a Nietzsche, de Sartre  e incluso a Baudelaire, un poeta francés que le escribió varios poemas a Satanás… ¿Han escuchado una canción del grupo “Las Águilas” que se llama “Hotel California” ?, pues esa canción habla de Satanismo y de Droga, como Shakira que al escuchar una canción de ella dice al revés “Bautízate con el Demonio”, esa es la realidad, por eso les digo, hermanos míos, no escuchen más música Rock, no más Marilyn Manson, el del disco del Anticristo, no usen más esos collares con símbolos satánicos, hagan una hoguera con todos los discos, afiches y revistas que apoyan esa podredumbre y alimenten el fuego con esa ropa indecente. ¡Niñas!, si ustedes han usado pantalones, ¡Quémenlos!, quémenlos porque esas vestimentas son desagradables para Dios, porque una mujer que usa pantalón está provocando sentimientos de lujuria en los hombres que la ven y condenándolos tanto como se condenan a sí mismas, si han usado pantalones o faldas cortas no los usen más y Dios las perdonará porque como dice en Isaías 1, 18 “Dios padre perdona”, hermanos míos, no le sigan el juego a las Sectas Satánicas que quieren tomar control de sus vidas, no escuchen más música Rock, hermanos míos, más bien escuchen música cristiana, música para agradar a Jehová, escuchen por ejemplo a Marcos Witt, o a Guardian, o a Petra, ellos son gente que pone sus instrumentos musicales al servicio de Dios… y si quieren ser agradables a Dios desde este mismo momento aquí tengo unos CDs de Marcos Witt, a sólo venticinco mil cada uno ¡Gloria a Dios !, y si de pronto no les alcanza pero lo quieren llevar, también tengo unos cassettes de Marcos Witt y de Petra, esos son más baratos, solo a diez mil pesos cada uno,  y también tengo el libro “150 razones para rechazar la música metálica”, que les vale a ocho mil pesitos, y vean estas calcomanías de  “Recibe a Cristo en tu ©”, esas les valen sólo a mil, recuerden, cualquier cosa que me compren es un primer paso para rechazar a Satanás …no se me amontonen, mejor me bajo y los voy atendiendo al lado de la tarima… eso, ya está mejor, recuerden a venticinco los CDs y a mil las calcomanías…”

 

Atravesé sin dificultad el grupo de gente que se amontonaba para comprarle al predicador. A mi jefe no le iba a gustar nada todo esto, pero era mi deber informarle. Si me había hecho bajar era para eso, que le contara lo que pasaba en esta reunión. Imaginé la escena. La cara de decepción.

-               ¿Otra vez?

-               Otra vez. Se llamaba el hermano Pedro.

-               ¿Y dijo que estaba autorizado?

-               Completamente, que iba de su parte.

-               Diablos.

-               Eso pensé yo, diablos.

 

Así iba a pasar, igual que siempre. Desplegué mis alas y me elevé de regreso pensando en la forma menos dura de decirle al jefe que había otro hijueputa haciendo plata en su nombre. 

Por:  Ricardo Abdahllah