Ha llegado el momento definitivo. Solo un par de pasos y listo.

No ha sido ningún moco de pavo todo el trabajo de los últimos siete días. Poblar el mundo es cosa jodida, hay millones de detalles que tener en cuenta, ¡y ayyyyy de las consecuencias! No quiero ni imaginar lo que podría pasar si me hubiera olvidado algún protozoo rosa.

Bueno, a vuelo de pájaro la cosa parece funcionar muy bien, casi que puedo sentirme orgulloso del resultado. Es lo que yo llamo un trabajo perfecto. Vamos, digno de mí.  El tiempo apremia, pero ¿Dónde habré puesto mis piernas?

Por: Selvática