El motivo de la elección de este título obedece a un doble juego, en primer lugar llamar la atención con la famosa frase del gordito de barba blanca, muy repetida por estas fechas, pero también por burlarnos un poquitín del denominador común que rige nuestros destinos: DINERO como sea y al precio que sea.

En una revista  llamada Escribir y publicar que edita el Ministerio de Cultura, y concretamente en el numero de Octubre de 2007 me encontré con un artículo de Francesc Miralles, autor de El Cuarto Reino.

Se trata de Recetas para escribir un best seller.

Ya sé que muchos escritores se lanzan en ristre contra los autores de Best Sellers, a quienes consideran oportunistas, demasiado comerciales y con muy poco dignidad a la hora de negociar sus libros (productos). Amen del perjuicio que le causan a la “buena” literatura.

No vamos a juzgar ni a escribir largas diatribas a favor o en contra, simplemente queremos registrar una serie de trucos válidos para los momentos en que nos enfrentamos a la hoja en blanco, el uso que se le dé después es cosa de cada uno:

 

-       Imaginarse el libro antes de escribirlo, y no sólo eso, la editorial, la colección, la portada.

-       Documentarse a fondo sobre el tema, tomar fotografías, recoger historias pertinentes, entrevistarse con las personas que podrían colaborar con la historia.

-       Tener en cuenta que el escritor de  Best Sellers debe ser un corredor de fondo para enfrentarse a la prueba de fuego: las primeras veinte páginas. Después la novela se hace sola, pero para tener las veinte páginas hay que empezar a escribirla con disciplina, hay que establecer una rutina diaria y cumplirla, incluso cuando no se nos ocurre nada.

-       Mantener un estilo transparente, donde el contenido de la trama prevalece sobre la forma. Escribir de forma comercial requiere prescindir del ego literario para convertirse en un mero transmisor de la historia.

-       El ritmo de la novela debe ser trepidante y cuando baje la tensión se debe dar la vuelta a la situación para recuperarla.

-       El objetivo de la literatura popular es entretener sin cuartel.

 

Ahí queda, unos puntos para reflexionar mientras brindamos por las fiestas. Nosotros por lo pronto, dejamos entornadas las puertas pues nos vamos de vacaciones, ho ho ho ho… hasta el año que vieeeeene!!!!!!

¡Felicidades!

L.D.