Eran los últimos días del mes de noviembre y como siempre se comenzaban a hacer los preparativos para las fiestas navideñas.

          En los corrales, los animales comenzaban a estar muy nerviosos, así que se reunió  A.D.A.N (Asociación para la Defensa de los Animales Navideños). Presidían la reunión, como siempre el Sr. Perro y D. Gato, tras la constitución de la mesa, se procedió al sorteo de los animales que deberían sacrificarse en pos de estas fiestas. Naturalmente D. Cerdo y D. Cordero quedaban exentos, por ser los “sacrificados estrella”. Así que sólo quedaba el Pavo que sería elegido por unanimidad al no presentarse otro candidato, pero ocurrió que un conejo saltarín y despistado se introdujo por el hueco de la portalada de aquella hacienda castellana. El gato, muy hábil dijo:

  • Vaya, este año vamos a tener que elegir entre un mamífero y un ave, curioso asunto. 

El conejo que estaba un tanto asustado, sólo se atrevió a decir:

  • Pasaba por aquí…

 

La votación de aquel año estuvo muy reñida, tanto que tuvieron que participar el gato y el perro. El resultado fue empate total.

 

Las navidades del 2007 fueron comidos a partes iguales pavos y conejos.

Por:Jimul