"Recordaba que en algún cajón había guardado la foto que le atormentaba, sentía la llamada de ésta, pero era completamente incapaz de encontrar el mueble poseedor de dicho cajón."

"Con suma paciencia escuchó la feroz descarga de insultos. Al fín la voz dejó de chillar ¿qué tenía que ver toda aquella puesta en escena con el problema real?

Tal vez podría tomar la opción de dar media vuelta y seguir, pero pensó que hacía tiempo que no hablaban del muro de barro...

Puede que su indignación fuese justificada, porque cuando descubres que lo que te rodea, sea construido por tí o no, vagamente permanece firme justo cuando no puedes prescindir de ello, la decepción suele producir rabia incontrolada.

¡Cómo echaba de menos volver a hablar del muro de barro...!"

Por Charo González