30 de Mayo, 2008, 6:41: SelváticaAlaprima

Mi hijo estudia con los hijos del presidente. Salimos a llevarlos. Yo voy con la mujer del presi y uno de sus hijos en una gran limusina, en la que nos precede, va el presidente con mi hijo y sus otros dos chicos.

El colegio está situado en una colina de tierra roja. Aparcamos frente a la entrada de la cueva. Allí había un asentamiento indígena. En la parte exterior hay un salón grande, los muebles son bloques de tierra contorneados y apisonados, hay sofás, sillones, estanterías, todos de un hermoso color rojizo, traspasamos esta especie de recibidor y accedemos a otra sala donde los muebles también están empotrados a las paredes de la cueva y allí ya encontramos restos indígenas, calaveras, esqueletos hermosa y tenuemente iluminados dándole a la cueva una atmósfera acogedora e íntima. Seguimos avanzando y las galerías se suceden más o menos iguales, lo único que cambia es el número de muebles, algunos tienen más que otros, incluso hay galerías totalmente vacías. Cuando llegamos más o menos al centro de la colina, encontramos las aulas del saber, las sillas y las pizarras se hayan dispuestas en forma de teatro en la entraña misma de la cueva. Dejamos a los chicos allí, orgullosos de darles esa educación y salimos por la parte de atrás. Avanzamos unos cuantos metros y mientras ellos se suben a los coches yo volteo a mirar la colina, me siento emocionada al contemplar que por ese lado la montaña forma una especie de castillo, una fortaleza construida por la lenta labor del tiempo, el edificio termina en una torre a la que no se le pude ver la cúpula pues ésta se hunde en la barriga de las nubes.

Tengo que capturar esa imagen en mi moderna lupa de cristal para que no se esfume.

Por: Selvática

30 de Mayo, 2008, 6:25: GladysGeneral

Toda la noche estuvo repasando, como enloquecido, presa de temblores y escalofríos por los resquicios de su memoria intentando recordar todo lo que le molestaba, en esa inspección caían desde las coles de Bruselas que su madre y después su mujer, le obligaban a engullir esgrimiendo razones totalmente absurdas, hasta su timidez, rasgo que le había causado miles de dolores de cabeza, pérdidas económicas y hasta el amor de su vida. En fin, que no podía ponerse a perder el tiempo con los detalles, debía recordar cada cosa que le molestaba y apuntarla en las hojas que tenía dispuestas sobre el escritorio.

Así pasó toda la noche este buen vecino de barrio de clase media; buscaba entre fotografías, escuchaba discos, corría hasta el escritorio y sacaba legajos amarillentos del fondo de los cajones para descubrir allí periódicos viejos, manifiestos escritos impulsivamente y llenos de tachaduras de la época en que él y sus amigos redactaron las bases de un mundo feliz, pero el nerviosismo no le daba tiempo de asimilar tanta vida, mientras abría el manifiesto, en la mente se le aparecían las imágenes felices de algunos de sus familiares y sentía que el pecho se le derretía de la envidia… envidia, eso también tendría que anotarlo, entonces corría al escritorio y escribía casi ilegiblemente envvvidd pero cuando su mano dibujaba la d, ya su mente estaba registrando la imagen de su ex mujer con su mejor amigo y no podía terminar la palabra, empezaba con cellloo y entonces el auto de su rival reemplazaba el rostro de su mujer,  dejaba cellloo y garrapateaba coddicc; así se le fueron pasando los minutos, las horas hasta que una tenue luz se filtró por los resquicios que dejaba la gruesa cortina, heredada de su abuela. Rápidamente recogió de cualquier manera los papeles, se los metió en los bolsillos de su chaqueta y los que sobraban fueron a parar a los de sus pantalones, pasó una mano sobre los cabellos medio grasientos de tanto repasárselos toda la noche y salió de su casa, echó a correr por la ciudad mientras los transeúntes se iban agregando al paisaje natural de una ciudad que se despierta temprano, todo eso aumentaba su angustia, no quería que lo vieran en ese estado, no le convenía, el trato era que absolutamente nadie presenciara su acción.

Al cabo de una media hora llegó al borde de la carrilera del tren. Respiró aliviado, había llegado a tiempo, aún el cielo permanecía oscuro y probablemente, si la suerte lo acompañaba, nadie rondaría por ahí.

Tendió los papeles sobre los raíles y los iba asegurando con cinta adhesiva para que ni la más fuerte brisa los arrancara de su trágico destino. El tren debía deshacerlos a su paso. Eso le había asegurado la maga, si algún papel no era arrollado por el tren, los males volverían inexorablemente a su vida.

Terminó su labor, se retiró unos cuantos metros para observar el paso del tren, que, consultando su reloj, ya no podría tardar. Para matar el tiempo, repasó lo escrito para convencerse de que no había olvidado nada, esa tarea logró tranquilizarlo un poco. Estaba seguro de que había anotado todo, desde lo más íntimo, eso que no nos atrevemos ni a decirnos a nosotros mismos, hasta las cosas más prosaicas. Una vez que el tren con su poderío los deshiciera, él se convertiría en un ser humano puro y feliz. Empezó a soñar con su nueva vida, su mente se tomó el trabajo de crear unos minutos, unos segundos, un día y noche del hombre nuevo, libre de todas las ataduras que lo harían tan infeliz en muy pocos minutos. El tiempo pasó, los segundos se desgranaron sobre la humanidad dando paso a las horas, la ciudad se vistió con el traje de todos los días, los seres humanos que la poblaban salían de sus casas rumbo a sus obligaciones cotidianas mientras nuestro buen vecino de barrio de clase media, esperaba que el tren pasara, acurrucado bajo un letrero en el que la compañía de ferrocarriles anunciaba la cancelación de esa ruta por falta de usuarios.

Por: Gladys

30 de Mayo, 2008, 6:14: La Dirección.General

“No deje que la mente lo vuelva loco.”

“Si queremos crecer, cambiar, explorar nuevas conductas y posibilidades en nuestra vida, si queremos dejar de hacer cosas que no funcionan, hay que dejar de ser memoria…”

“Concéntrese en un único objetivo, elija lo primordial y tráigalo a la mente cada vez que pueda”

“Imagine”, “decida”, “piense” “rodéese de personas influyentes”, etc., etc.

 

 Y uno escucha estas cosas de labios de aquellos amigos más queridos, esos, por los que ponías la mano en el fuego considerándolos libre pensadores y tienes que hacer de tripas corazón, pues no quieres decepcionarte de ellos, tampoco los quieres ofender, pero en el fondo, te rechinan los dientes al sentir que te han defraudado, no era eso lo que esperabas que te dijeran.
        Cómo es posible que ellos, a quienes considerabas tan libres, te suelten ahora esa jerga de autoayuda populachera, no lo entiendes y tragas saliva intentando poner cara de inteligente para soltar alguna frase que desvíe el tema sin pasar por un mal educado corta rollos rompe pelotas.  
        En esos momentos darías cualquier cosa por recurrir al manual de instrucciones (protocolo, lo llaman las ciencias modernas), o simplemente soñar que estás en un reality y usas el control remoto de la tele cambiando el canal.
        Igual sucede que te culpas por ello y pensamientos como no debí contarle, te atormentan toda la noche. Pero si es una tontería, te dices, no debería preocuparme. No. eso no funciona, uno siempre se queda rumiando esos no debería hasta que el despertador ulula por el cuarto. Entonces, una vez que el despertador se ha silenciado, suena la alarma en tu interior. La culpa no es de tus amigos, no es de esos brujos que exhalan frases de autoayuda ya estén vestidos de hermanos cristianos o de catedráticos Honoris Causa de alguna universidad salmantina, la culpa, en mi opinión,  es de Dios o de sus publicistas que no previeron una campaña de seguimiento a dos mil años vista, por eso ha perdido participación de mercado llegando al punto de que un alto porcentaje de consumidores lo ignora olímpicamente, eso es lo malo, ya ni siquiera se debate si tenía o no razón, si existía o no, simplemente lo ignoran y eso señores es lo peor que pudo haber pasado.
        Porque ahora sin Dios que nos ayude en nuestras desgracias o, Paraíso pagado en cómodas cuotas mensuales, nos sentimos solos, huérfanos, desamparados, perdidos e indefensos. Por eso no sabemos qué hacer ni a quien recurrir para encontrar sosiego, cosa que jamás reconoceríamos a los cuatro vientos para no dejar ver nuestras debilidades. Cómo no vamos a tener el control, si hemos pasado como una gran apisonadora sobre nuestra civilización, si hemos asolado pueblos enteros simplemente porque no pensaban como nosotros
        ¿Hasta dónde ha llegado la humanidad? primero eliminamos nuestra sabiduría intuitiva, aquella que fundaba su existencia en el orden natural de las cosas, el rayo, los truenos, las tempestades, huracanes, etc.; después creamos unos dioses: Zeus, Hera y una pléyade maravillosa, a quien también le dimos la espalda. Una vez nos cansamos de ellos, nos dio por crear la leyenda de Dios, Yavé, Mahoma, Buda, etc., que también sucumbió a nuestro voraz apetito consumidor, con tan mala suerte que éste también se agotó y seguimos solos, huérfanos, desamparados, perdidos e indefensos, eso si, bien parapetados tras las teorías mágicas de auto ayuda que me promete la portada de este libro que estoy a punto de pagar en la librería más importante de mi civilizada ciudad.

La Dirección.

30 de Mayo, 2008, 5:56: YogoarHablando de...

   

    Un comienzo de año siniestro, en vista de la crisis que generaba la manifiesta y veraz infiltración del paramilitarismo en el Congreso, se atenuó con la muerte de Wilber Varela, alias "Jabón", el primero de febrero, en Barinas, Venezuela.
     Así, se cerró la vida delictiva de uno de los narcotraficantes más buscados del Cartel del Norte del Valle, quien protagonizara una sangrienta guerra por el control del tráfico de estupefacientes en esa zona del país.
    Numerosas pérdidas humanas dejó aquel trágico enfrentamiento que, en ese entonces, favoreció a la banda de "Los Mellizos", ya fortalecidas por la captura de "Don Diego" en septiembre de 2007.
    El "gran logro" en la lucha contra el narcotráfico enarbolaba las banderas urbistas, que ya se ondeaban, como presagio del respaldo multitudinario que el país le expresaría al presidente Uribe en la marcha del 4 de febrero.
    La iniciativa, que se presentaba como un aparente mecanismo apolítico de
hacer converger los esfuerzos de la ciudadanía por reclamar el fin de la  lucha armada de las Farc, al final, no lo fue tanto y se convirtió en la plataforma de un uribismo visiblemente agotado hasta ese momento.
    Entonces, la alianza siempre vigente que el mandatario colombiano parece mantener con los medios de comunicación más importantes del país hizo que la consigna de millones de compatriotas, en contra de la guerra, se transformase en el respaldo fervoroso hacia su presidente.
    No en vano, diez días antes de la majestuosa movilización, Caracol Radio reveló una encuesta en la que los colombianos declaraban respaldar casi unánime e irrestrictamente a Uribe. 80 puntos de popularidad alcanzó el mandatario, tras una consulta más bien amañada.
    Aunque suene poco revelador para muchos, bien cabe esclarecer que la consulta fue contratada por el grupo español Prisa y que fue practicada a no más de mil ciudadanos en Cali, Medellín, Barranquilla y Bogotá.
    Ante el resurgimiento de ese ferviente uribismo que, desde la "para  política", comenzaba a tambalear, la oposición intentó contrarrestar sus efectos arrolladores con una movilización similar en la que la ciudadanía señalaría al Estado como el culpable de miles de asesinatos y desapariciones forzosas enmarcadas en el delito político.
    Iván Cepeda, hijo del ex dirigente de la Unión Patriótica, UP, Manuel Cepeda Vargas, asesinado el 9 de Agosto de 1994, lideró la convocatoria para marchar a favor de las víctimas de los crímenes de Estado y del paramilitarismo, que se efectuaría el 6 de marzo.
    Con una cachetada descalificadora y calumniosa respondió el uribismo, a través del asesor presidencial José Obdulio Gaviria, quien se atrevió a asegurar que quienes salieran a apoyar esa iniciativa estarían respaldando a la guerrilla, pues aquella era la "marcha de las Farc", puntualizó.
    Las punzantes declaraciones volvieron a tener eco en la opinión que, desde entonces, libró un debate insulso e improcedente, tratando de dilucidar si la organización armada se encontraba tras la propuesta popular. Además, luego de la sentencia, seis de los organizadores de la marcha resultaron muertos y otros fueron víctimas de amenazas contra su vida.
    El primero de marzo, a cinco días de la movilización, otro chispazo de  suerte para la administración Uribe se produjo, con la muerte de "Raúl Reyes". La noticia no fue la descarada violación a la soberanía ecuatoriana por parte de las Fuerzas Militares colombianas sino su pericia para dar de baja a uno de los más importantes hombres de las Farc.
    Así, se fraguaba otro gran bocado para la arrodillada prensa nacional que dejaría de fijar su atención en el vergonzoso caso de la para política, para dedicarse a glorificar al Gobierno y su Ejército que "demostraba inigualables resultados en la lucha contra la subversión".
    No obstante el delirio que produjo una masacre en la que, además de "Reyes" murieron 21 personas más y resultaron heridas tres estudiantes mexicanas, se vino la cumbre de Río en la que América Latina, unánimemente, rechazó la abrupta invasión de los militares colombianos sobre suelo ecuatoriano.
    Pero como en otras ocasiones, aquel siete de marzo en el que el país fue abofeteado por todo el continente, una buena parte de los colombianos no se abstuvo de sacar pecho por el glorioso Gobierno de la mano dura.
    Previo a la firma de la declaración del pacto de Río, las autoridades anunciaron la muerte al Comandante del Frente 47 de las Farc, "Iván Ríos".     
    La valerosa acción no era más que el producto de la traición de un  hombre sanguinario que, como alias "Rojas" , asesinó al líder insurgente y certificó el hecho enviando uno de los dedos de la mano derecha del extinto jefe guerrillero. Era una "gesta heroica" que el país no dejaría de premiar con el pago de $5.000 millones de pesos.
    Así, la condena que recibimos de parte de nuestros vecinos en toda la región terminó siendo un saludo a la bandera, en virtud de los bríos que para muchos de nuestros compatriotas trajo la noticia de abatimiento de  "Ríos".    
    Ante la crisis de legitimidad que enfrentaba un Congreso casi por completo inmerso en la "para política", el presidente Uribe parecía  inmunizado. Ni la vergonzosa actuación de su primo, el senador Mario Uribe, quien intentó evadir a la justicia, logró si quiera despeinarlo. 
    Tan increíble pero ciertamente quedó demostrado el pasado 22 de abril, cuando la Fiscalía dictó medida de aseguramiento en contra del ex senador.
    Al ser alertado sobre el particular, el ex legislador aseguró que él mismo se presentaría en el búnquer del organismo en Bogotá, oportunidad  que aprovechó para refugiarse en la embajada costarricense en Colombia y pedir asilo político en ese país.
    Por el bien de la desprestigiada justicia colombiana, los ticos se negaron a brindarle refugio Mario Uribe, pero todavía queda en la memoria de quienes aún conservamos el dolor de patria esa imagen  indignante, que muchos se niegan a reconocer como tal.
    Entonces, no hubo ni la más mínima alerta de parte del alto Gobierno, pues la opinión de favorabilidad continuó vigente, a pesar de este escándalo y a pesar de la inclusión casi completa de otra bancada  uribista en la "para política" como Cambio Radical, incluyendo la presidenta del Congreso, Nancy Patricia Gutiérrez.
    Ya no había necesidad de generar más cortinas de humo, pero, por si las  dudas, el Gobierno siguió fortaleciéndose con una seguidilla de golpes  al narcotráfico y la subversión, que iniciaron con la muerte de uno de "Los Mellizos", la consecuente captura del restante y la reciente entrega de la sucesora de "Iván Ríos" en el Frente 47, "Karina", de quien se presume habría ordenado el asesinato del padre del presidente, Alberto Uribe Sierra, el 14 de junio de 1983.
    Más sorprendente todavía fue la extradición de los 14 ex jefes
paramilitares la semana pasada, que aparentemente desmentía la cercanía del presidente con el grupo de extrema derecha. Nadie pensó en la  posibilidad de que el repentino traslado hacia los Estados Unidos de "Macaco" y los demás ex líderes paramilitares podría significar el alto definitivo a la "para política".
    Nadie se cuestiona lo casual que se muestra el hecho de que sólo hasta hoy, horas antes de las revelaciones de la "Farc Política", las  autoridades hayan dado parte de los discos duros de los computadores de  los ex paramilitares, extraviados desde hace meses.
    No quisiéramos caer en la paranoia, tan frecuente en algunos líderes
opositores, pero resulta bastante coincidente el que todos los jefes guerrilleros muertos hayan sido reconocidos como los más importantes administradores del tráfico de drogas dentro de las Farc, una especie de  relación homóloga con los ex jefes paramilitares extraditados.
    Si se observa la relación, pareciera vislumbrarse que hay una procura sistemática por sacar del camino a los jefes del narcotráfico, cuando uno de sus más importantes representantes y declarado enemigo de la cúpula del Cartel del Norte del Valle, "El Loco Barrera", sigue delinquiendo.
    Y si a eso se le suman las versiones de algunos periodistas, que aseveran que el hijo del extinto capo, Pablo Escobar, está rearmando el Cartel de Medellín y su percepción según la cual el presidente, ese mismo de que departiera en numerosas ocasiones con algunos de sus líderes en los 80`s, estaría relacionado con él, podría armarse un rompecabezas que muchos se niegan a construir.

Por: Yogoar