Muero de hambre en el campo árido,
la fortuna me deja en las manos
lo que parece un saco de papas
son grandes, sanas, bonitas y seguramente estarán sabrosas.
Mi amiga y yo bailamos de la alegría
las venderemos
ganaremos un dinero
lo invertiremos
Tomamos el saco
vamos al otro pueblo
donde nadie nos conoce
el dia es gris
un campesino aparece entre la niebla
mira nuestras papas
yo siento que a lo mejor no tendremos que caminar tanto para venderlas
éste nos las comprará
el campesino toma una
la sopesa
le rasca la piel con la uña mugrienta
la lanza de nuevo al saco
y como escupiéndonos dice:
estos no son papas, son bellotas.
Caigo al piso, con mis sueños
y si de verdad son bellotas
jamás nadie me creerá
y si el campesino miente
las papas se pudriran
¿Serán bellotas o papas?

Por: Selvática