Habito un mundo desierto

nada hay detrás de la puerta,

nada para guardar

nada para calmar

nada para descansar

sólo un terreno yermo para guardar.

Presiento que el espíritu de la amistad

habita entre las piedras frías,

lo busco

atravieso el umbral

subo los peldaños que van apareciendo a mi paso

allí está.

También está solo

quiere seguir así,

mi mano no lo alcanza

mi cerebro no tiende caminos

ya es hora de volver

en mi mundo todo esta roto,

polvoriento,

la amistad espera arriba

pero juega a las escondidas.


Por: Selvática