Desde muy pequeña, cuando un escritor hablaba de una mujer pensaba en que ese hombre estaba equivocado. Nadie, sólo una mujer sabe de sí misma… y a veces ni siquiera. Entonces, ¿eso que escribían no eran más que mentiras, o por lo menos deseos de un hombre respecto a una mujer? Es decir retratos de lo que ellos pensaban que era una mujer.

         Eso me molestaba. Y aún siento algún escozor, por eso no me gusta ese personaje, no lo considero como tal, no es de carne y hueso, solamente es el boceto de una mujer producido por una mente calenturienta, como la del loco de La Mancha.

Yo.