Le gusta saltar de baldosa en baldosa cuidándose mucho de pisarlas todas. No le gusta caer sobre líneas divisorias. En el momento en que sus dos pies están en el aire imagina que es capaz de alcanzar las máximas metas de la humanidad. Se ve a sí misma como la reencarnación de lo más excelso que ha dado la naturaleza al hombre, incluso es feliz y tiene con quien compartir su excitación.

Vuelve a colocar el disco y baila. Aún le quedan cinco minutos antes de que lleguen los empleados.

Selvática