Este mes cumplimos tres años en CAELANOCHE, parece poco desde la distancia, pero todos estos años hemos ido escribiendo relatos, hemos planteado trabajos colectivos y dado cabida a todos aquellos que han querido involucrarse con este proyecto ya sea con sus creaciones o sus comentarios.

    En aquel mes de Noviembre de 2006, tenía muchas dudas e inseguridades... no crean que las he eliminado, al contrario, cada relato que se cuelga está empapado de nervios y ansiedades, me pregunto si gustará o no, si provocará comentarios ya sea a favor o en contra; escribir es incertidumbre y para combatirla lo único que podemos hacer es seguir escribiendo hasta que nos falte el aliento.

   Pero este trabajo tiene recompensas maravillosas. En estos años he conocido personas que con sus relatos o con sus comentarios me han llenado de inspiración, me levantan el ánimo, me motivan para seguir escribiendo; ellos me hacen sentir que están ahí. Con eso es suficiente.

   Nunca he sido de metas a largo plazo. Soy incapaz de planear de forma metódica un proyecto y a veces me doy contra las paredes por ello, sin embargo mantener este blog, escribir, corregir, seleccionar o eliminar trabajos para publicarlos se ha convertido en mi reto personal, en esa especie de alimento vital para poder levantarme cada mañana con ilusión y mantenerla hasta cuando cae la noche.