Antes del 22 de diciembre me pasaba las horas pensando en las cosas que haría con los millones, que, seguro me iban a caer a mi. ¿Por qué no? Por qué no iba yo a tener ese montón de billetes, alguien me lo puede decir.

    ¿A qué no han pensado en serio que harían con los millones? Cuando a la gente le preguntan, siempre dice lo mismo, viajar, pagar la hipoteca, etc. y ¿después qué?

    No pensamos en más. No queremos pensar en más. Es como si el mundo se acabara justo en el momento en que los niños de San Ildefonso terminan aquello de: "..EUUUUROSSS..."

    Pero el mundo sigue después de apagar la tele, miramos al frente y pensamos que tenemos que seguir caminando por nuestras propias rutas, dándole patadas a las piedras que nos caigan, corriendo cuando la lluvia se nos eche encima o sentándonos en un banco y mejor si es en un parque donde aún queden árboles que nos den sombra. Mucho mejor al lado de un amigo que nos escuche y nos haga reir y lo máximo, si el amor... Perdón, ya mi imaginación se me está desbocando...

    L.D.