Una prima nos cuenta con gran alboroto que se ha comprado una casa. Nos lleva a conocerla. La casa está construída en varios niveles. En el primero hay una cama, un pequeño hall, al fondo unos ventanales enormes; en el segundo nivel la cocina, dos baños, unas escaleras y en el tercer nivel las alcobas. Mi prima esta muy orgullosa de su casa y me asegura que allí cada uno tendrá absoluta intimidad y que lo mejor de todo es su precio.

        Vista de lado, la casa tiene un metro de ancha, en cambio, de alto, tiene como cincuenta. Pienso que los arquitectos son unos seres muy caprichosos. Me doy la vuelta para despedirme y veo a mi prima y su marido de perfil. Entonces me doy cuenta que la casa es apropiada para ellos. 


Por: Selvática