Probablemente uno de los mejores escritores del mundo. Tal vez uno de los hombres que más ha amado el campo. Puede que sea el ejemplo de cazador ideal. Quizá sea el prototipo de humano respetuoso con su entorno natural.

      Realmente uno de los hombres que más ha sentido su tierra, sin ser nacionalista. Desde luego, un tipo muy discreto al que le importaba más su pueblo que andar danzando por el mundo en busca de elogios y premios. Zarandajas, diría él, que no llegan a ninguna parte: “yo soy un hombre de Castilla.”


Jimul