perspectiva4.jpg Dibujo_calle image by inmediares


     Imagina un área de cien metros cuadrados. Quiero que la veas desde el aire, como si estuvieras ubicada en un lugar por encima de la tierra, pero no muy lejos, no quiero que pierdas los detalles. Que en tu cerebro se dibuje un cuadrado perfecto… sí, vacío.

     Luego traza, como si tuvieras el poder de un pincel de diseñador gráfico. una alcoba grande. En ella una cama cubierta con una manta de esas que acarician, un par de mesas de noche, dos lámparas, un alfombra mullida y un gran ventanal.

     Frente a la alcoba, un pasillo, ancho por supuesto, imagina un salón, sofás como siempre los has soñado, cortinas, adornos y detalles pensados para la satisfacción. También el salón está enmarcado por un gran ventanal. A la izquierda, o la derecha, según de qué lado estés, podrás ver la cocina. Una cocina de esas que invitan a pasar las veladas hablando y comiendo hasta que raya el alba.

      -¿Ya la tienes?

      -Sí. Es lindo. Es… emocionante vivir en una casa así, sin paredes, con tantas ventanas que permiten ver el exterior, es maravillosa esta sensación de libertad.

       - ¿Qué pasa? ¿puedo salir?

       - Ahhh

       -¿Por qué te sonríes de esa manera?

       - No te calles. Bueno, si no dices nada, voy a salir, ya sé que es mi casa imaginaria y todo lo que tu quieras…

       Sale de la cocina, siente que los recuerdos de cenas interminables y el olor a café recién hecho se le desprenden del cuerpo; atraviesa el salón y la tibieza de la alfombra en sus tobillos la abandona; recorre el pasillo y un temblor desestabiliza sus pies. Se detiene en el cuarto, se lanza sobre la cama. Los recuerdos de sus amores aparecen a los lados pero su deseo de salir los espanta.

        Finalmente abre la puerta de su casa imaginaria.

        Avanza unos pasos por la acera y reconoce que su casa es linda, está construida para disfrutarla, en ella las personas que ama podrán ser felices, el secreto está en la mínima existencia de paredes y en los grandes ventanales, son tan enormes que se pueden disfrutar de las mejores vistas del mundo…

        Claro, habrá que esperar a que el pincel termine de dibujar el mundo, piensa mientras camina  sobre las líneas de fuga del plano infinito.

        Selvática