Sobre el fuego los garbanzos hierven, parecen saltar sobre el fuego, gruesas bocanadas de humo se elevan hasta el techo de la cocina convirtiéndose en gruesas y cálidas gotas temblando sobre su superficie a punto de convertirse en lluvia caliente.

     Fuera hace un día espléndido, el cielo parece recién lavado, dos nubes como dibujadas  interrumpen el tono azul. Empieza a sentir demasiado calor. Vuelve al fogón, el humo es más intenso ahora, del techo caen gotas de agua que saltan sobre la cocina. Afuera el sol brilla, el mundo es hermoso.

     Bastaría con abrir las ventanas para que la belleza entrara pero se limita a abrir unos pocos centímetros. Piensa que con eso es suficiente. La lluvia persiste en la cocina.


     Gladys