Él sabe que está lleno de historias, que nunca estará solo porque siempre habrá un personaje susurrándole al oído, o le saltaran entre los dedos de sus manos,  por eso hace tiempo que abandonó el mundo de los vivos.

   Ahora se pasea indiferente por entre los mortales, camina junto a ellos ciertos tramos hasta que se aburre o se cruza con otro más divertido o más inteligente. Todos los días hace lo mismo,  a veces corre con suerte y se adhiere a un hombre divertido, optimista, cariñoso, otras llega incluso a ser excitante y es cuando los mortales se lanzan a grandes hazañas. Ah eso si es vida!

   Otras sin embargo, no todo es perfecto, tiene que conformarse con silencios, con profundos suspiros o movimientos monótonos y rutinarios.

   Hace tiempo dejo de ser él mismo para ser sus historias y no le va mal.

Selvática