9 de Agosto, 2011, 9:23: SelváticaAlaprima


   Se ha reencontrado con un amor del pasado, incluso han vuelto a trabajar juntos. Aquella noche él se ofreció a llevarla a casa en su carro. Estaban al otro lado de la ciudad y discutieron porque él hablaba de tomar un camino que ya conocía para evitar los atascos y ella afirmaba que era mejor su opción. No se pusieron de acuerdo. Ella se bajó del carro para demostrarle que tenía razón, que ahorrarían tiempo incluso yendo a pie.

   Ella empezó a caminar, convencida de que tenía razón y cada segundo miraba su reloj de pulsera para comprobar el tiempo que empleaba, estaba cerca, ganaría con ventaja, pensaba, mientras llegaba al final de la calle, cuando, oh sorpresa, la calle tenía una barrera que impedía el paso a los carros .

   Sintió rabia, luego malestar, después quiso desaparecer hasta que decidió que lo más inteligente era reconocer que se había equivocado, lo llamaría y se disculparía.

  Así lo hizo, pero él se mostró indiferente y se negó a recogerla. "Siempre nos pasa lo mismo",  fue lo último que le dijo.

   Volvió sola a casa.


Selvática

9 de Agosto, 2011, 9:16: GladysGeneral


   A Manuela no le gusta hablar de sí misma, cuando se reúne con sus amigas siempre recurre a los temas tópicos de las charlas entre mujeres, sin embargo, a veces le gustaría hablar de ciertas cosas, por ejemplo que no siente apetito sexual. Inmediatamente abandona la idea, la sola imagen de sus amigas gritando y abriendo la boca ante tal expresión la desaniman. Y es que sus amigas expelen sexo por todos los poros de sus cuerpos. Ahí están, sentadas en la mesa de una terraza hablando de sexo, agitando sus manos como pájaros inquietos mientras se tocan el cabello o gesticulando exageradamente para afianzar sus afirmaciones.

   Manuela se ríe con ellas, incluso a veces llega a mentir y adereza una historia con la sal de su imaginación, se recrea en detalles esmerándose en marcar los énfasis magistrales para que su historia haga estremecer a sus amigas.

   Lo que pasa al cerrar la puerta de su casa es otra cosa, más bien no pasa, la vida se detiene, el sexo desaparece, el cuerpo se convierte en un sostén de una cosa llamada Manuela que debe realizar un trabajo, alimentar y dormir para empezar un nuevo día, y otro y otro con las sábanas impecables, la manta sin arrugas y el olor a desodorante de lavanda.

   ¿Por qué las relaciones personales tienen que centrarse en el sexo? se pregunta, ¿por qué el lazo de unión con la humanidad nace en una vagina? No hay respuesta, pero una mano toca su hombro y la trae de nuevo a la mesa de la terraza, de una tarde veraniega, de un presente raro.

   Su rostro cambia de expresión, se torna más humano, mira a su amiga y de su boca salen las mismas formulas que ha estado utilizando desde hace años. Sí, una cerveza más, se oye decir.

    El mundo es así - piensa mientras saborea la cerveza.


Gladys

9 de Agosto, 2011, 8:58: GladysGeneral


    - ¿Vamos a dar un paseo? Tal vez caminando a la orilla del mar…

      Ni el rumor de las olas, ni la suave brisa, ni el viento jugando entre las piernas pueden calmar ese ardor de alma que la reconcome desde hace años.

    - ¿Y si cambias de actividad?, por ejemplo algo que te canse el músculo y agote el cuerpo para que a la noche…?

     No me quiero cansar, no me quiero drogar, sólo quiero no sentir. Quiero volver a nacer y que mi cerebro esté limpio como nuevo para empezar a llenarlo.

   - Es tonto. Eso no va a pasar y además no te asegura de que lo vuelvas a llenar de errores.

           

 

    Se levantó sin contestarle, ni siquiera lo miró, en su cabeza sólo había cabida para el tormento y las palabras de aliento que le llegaban de lejos, pasaban de largo. Estaba cerrada y trancada por dentro. Eso lo tenía muy claro, pero también reconocía, con angustia, que estaba ciega y sus manos se estaban cansando de tantear, su cuerpo ya no obedecía al cerebro y temía que en cualquier momento las fuerzas le fallasen y entonces todo habría concluido.

 

    - ¿Y qué mas da que todo acabe? - le dijo desde la silla del parque su compañero, ¿crees que alguien te echará de menos? ¿Crees que una mañana tus sábanas amanecerán arrugadas? No te hagas ilusiones. Todo ha acabado para ti.

    - ¿Todo ha acabado para mi? Entonces ¿por qué hecho de menos ser alegre? ¿Por qué quisiera reír y hablar?

   - ¿De verdad no lo sabes? ¿Entonces qué diablos he estado haciendo todos estos años a tu lado?

    - ¿Tu? Y ¿qué tienes que ver tu en todo esto que me pasa por dentro?

     - Ven. Vamos hasta aquella ventana, ¿qué ves?

     - Oh no puede ser.

    - Claro que puede ser y ahora ábreme la puerta de tu vida para que pueda completarte… ¿o es que quieres seguir siendo la parte negativa de ti misma lo que te queda de vida?

Gladys