Se ha reencontrado con un amor del pasado, incluso han vuelto a trabajar juntos. Aquella noche él se ofreció a llevarla a casa en su carro. Estaban al otro lado de la ciudad y discutieron porque él hablaba de tomar un camino que ya conocía para evitar los atascos y ella afirmaba que era mejor su opción. No se pusieron de acuerdo. Ella se bajó del carro para demostrarle que tenía razón, que ahorrarían tiempo incluso yendo a pie.

   Ella empezó a caminar, convencida de que tenía razón y cada segundo miraba su reloj de pulsera para comprobar el tiempo que empleaba, estaba cerca, ganaría con ventaja, pensaba, mientras llegaba al final de la calle, cuando, oh sorpresa, la calle tenía una barrera que impedía el paso a los carros .

   Sintió rabia, luego malestar, después quiso desaparecer hasta que decidió que lo más inteligente era reconocer que se había equivocado, lo llamaría y se disculparía.

  Así lo hizo, pero él se mostró indiferente y se negó a recogerla. "Siempre nos pasa lo mismo",  fue lo último que le dijo.

   Volvió sola a casa.


Selvática