Para matar el tiempo, compró el periódico y no sin dificultad debido al fuerte viento lo abrió; refugiado en el parque, para que no le llamaran vago  y al hacerlo, el pasado le lanzó un puñetazo a la cara. Ahí estaba, la noticia a página entera: el premio a su mejor amigo, para mayor crueldad, su cerebro se ensañó en mostrarle todos los éxitos de sus amigos y conocidos desde el bachillerato hasta la jubilación.

      Cerró el periódico, también los ojos y al hacerlo se dio cuenta que eso es lo que había hecho durante toda su vida.

Selvática