Este texto me lo envió Jimul una semana antes de dejarnos.




         (Un niño, sentado ante una chimenea juega a pintar su mundo. Sometiendo a su tío a un interrogatorio en tercer grado.)

 

SOBRINO:              (Buscando una imagen exacta para su dibujo) 

                                 Y ¿cómo es la que dices que va ser mi tía?

 TÍO:                 (Desconcertado ante la osadía de su sobrino.) 

                          ¿A qué te refieres con esa pregunta?

 

SOBRINO:         (Acorralándolo aún más) 

                             Sí, que me describas a la que es mi tía.

 

TÍO:                    (Mirando detenidamente a la lumbre. Atizándola con unas tenazas, al fin encuentra un camino para poder responder y así quitarse el compromiso de encima) Pues verás… Hay personas que están siempre en un segundo plano que parecen invisibles y que sin embargo mantienen una actividad brutal. (El sobrino lo escucha, muy atentamente.)  Sí, mira, es como un portal de un pueblo, lo que se llama Portalada. El portal es la conexión entre lo público y lo privado. La sociedad y el individuo. Los vecinos y la familia. Pues bien. El Portal tiene, de por sí, vida también. Acoge el primer contacto de la gente, antes de entrar al recinto, o es la despedida. Pues bien, Belén, es como ese Portal. El primer contacto que el visitante  tiene de un hogar. Acoge y muestra el Corral con todas sus bestias y naturaleza doméstica y el hogar humano propiamente dicho, donde las personas realizan su vida cotidianamente. Guardián de su seguridad y discreta con su intimidad. No es lo más importante de una casa y sin embargo lo es todo. El primer contacto, la atracción, esa incitación a entrar y observar. La belleza que atrapa al viajero y que le obliga a volver una y otra y otra y mil veces más. La antesala de la vida. (Cuando quiso darse cuenta, su sobrino había hecho uno de los dibujos más hermosos que había visto en su vida. Desde aquel momento supo dos cosas. Una que el futuro de su sobrino sería la pintura. Dos, había descubierto y descrito perfectamente al amor de su vida. Belén sería ya por siempre el Portal de su existencia.)


Jimul