Me preparo para partir, mi madre me lleva al mercadillo, me quiere regalar unos pendientes y cuando me los describe, me doy cuenta de que son iguales a otros que me habían gustado hace tiempo y de los cuales había comprado unos cuantos de diversos colores a juego con mi ropa.

            Yo elijo unos de color ámbar que me hacían falta, mi pareja los mira y cambian de color, ahora son verdes como los ojos de él.

            Seguimos caminando por los puestos, hay demasiada gente y en un momento dado me pierdo de ellos, sigo caminando pensando en que tal vez los encuentre más tarde, pero por ahora me gusta esa soledad transitoria. Mis pasos me llevan hasta una librería muy original, vende libros impresos en cuero, yo compro uno pensando en una sobrina a la que no le gusta leer, pero creo que éste si le gustará por lo original.

            Con el libro en el bolso busco a mi familia pero al darme cuenta de lo difícil que será encontrarlos decido volver a casa. Cuando faltan poco metros para llegar a mi destino veo a través de la ventana a un grupo de gente, algunos están arrodillados alrededor de un cuerpo sobre el pavimento. Me bajo del taxi y veo a mi madre tendida, le digo a él que le de respiración boca a boca pero él no sabe o no acierta, entonces el libro salta de mi bolso, se convierte en mujer y reanima a mi madre mientras yo trato de hablarle para convencerla de que se quede a mi lado, la mujer libro la mira, luego me mira a mi y se introduce obedientemente en mi bolso. Mi madre muere.