21 de Junio, 2012, 12:56: GladysGeneral


Desde hace un año mantengo una habitación en un pequeño hotel del centro de la ciudad, a la que voy solo cuando quiero jugar a las escondidas con nadie.
             Por lo demás soy bastante común, preparo plátanos asados para mi familia, sé que les encantan, por eso cuando voy al mercado me tomo mi tiempo en elegir los mejores, los más grandes, más carnosos y más amarillos que vea. No tienen que estar demasiado maduros ni verdes. Nadie me señala los que son perfectos. Y siempre acierta.
            De hecho Nadie es mi guía, creo que no habría podido vivir sola ni un solo año de mi vida, una vida que no ha sido nada fácil, no solamente por las circunstancias que rodearon mi nacimiento, sino por mi familia, el barrio, la ciudad, el país donde nací.
             De hecho, muchas veces pensé que las fuerzas del mal se habían aliado para destruirme. Que gracia. Ahora eso me parece una absoluta estupidez, pero cuando se tienen trece años, casi todo lo que sale de nuestros labios está vestido de memez.
             La cosa no mejoró con los años, ni con los amigos, aunque debo aclarar que tuve treguas bastante gratas, incluso hasta felices y por algún tiempo aquella idea de las fuerzas del mal se fue de vacaciones.
             La vida puede ser muy larga y la mía se está prolongando demasiado, las fuerzas del mal volvieron de vacaciones renovadas, pletóricas de salud y con mayor ingenio que nunca, sin embargo, como decía mi abuela, siempre hay detrás de nuestro cerebro algo o alquilen que nos cuida la espalda, así fue como apareció Nadie.
             Fue una tarde preciosa, el cielo estaba azul y el sol enervaba los sentidos, yo caminaba mirando como la gente compartía un espacio vital con los suyos y los hacía felices, yo también tengo a los míos pero el espacio vital siempre está vacío… bueno a excepción del momento en que el olor de los plátanos inunda la casa.
             Yo estaba llorando. Soy muy llorona y lo hago cuando camino por la calle. La gente no me mira, no se da cuenta o no pregunta - es solo una forma más de sentirse libre - bueno, aquel día lloraba sin saber muy bien por qué. Mis pies me llevaron hasta el parque, me senté en un banco apartado y casi inmediatamente Nadie se sentó a mi lado.
             No nos dijimos nada, ni siquiera nos miramos, pero me calmé. Me sequé los ojos y me fui al centro, directamente a ese pequeño y anodino hotel, alquile el cuarto que daba a la calle y estuve sentada hasta que cayó la noche.
             Volví a casa alegre, feliz, por supuesto preparé plátanos y mi familia me lo agradeció con grandes elogios, abrazos y besos.
             Así, voy cada vez que Nadie me lo indica y aunque el celador que me entrega la llave me mira entre cómplice y ladino, yo no suelto una palabra. No le hablo, eso si, soy muy educada y cortés. Nadie me lo advirtió.
             Subo al cuarto, me siento frente a la ventana y miró mis manos sobre el regazo todo el tiempo hasta que cae la noche y pienso en una nueva forma de preparar los plátanos asados para mi familia.

 

21 de Junio, 2012, 12:47: Lady papaHablando de...



              La historia se repite, ahora a la inversa pero a causa de lo mismo, la falta de dinero y de oportunidades. Por eso, muchas familias colombianas, ecuatorianas, peruanas o argentinas salieron huyendo de sus países hace unos diez o quince años hacía la España de la opulencia y las oportunidades; ahora se enfrentan ante la incertidumbre y la angustia de una decisión que parece imponerse: El retorno a su país o una nueva inmigración. Hoy como ayer, vuelven a encontrarse sin trabajo, sin casa, sin amigos, arruinados y acosados por las deudas. Desesperados buscan otro país, quizás Inglaterra o Francia o Alemania, aunque saben que en esos lugares las dificultades son mayores debido al desconocimiento del idioma, así y todo hacen maletas, dejan a sus hijos al cuidado de amigos o familiares y se lanzan a empezar de nuevo.
            Es lo que toca, es a lo que nos ha llevado el sistema económico de nuestra sociedad,  un sistema devorador y ávido que no se sacia con la sangre de los pobres sino que quiere cada vez más, que va devorando todo cuanto se pone a su paso, para poder sostenerse en el tiempo; sin embargo los días del sistema están contados, Europa ya no resiste más corrupción ni agujeros fiscales y en cualquier momento la prensa lo confirmará, pero su caída no nos librará de la ruina, al contrario, la hecatombe europea alimentará a la ávida China y luego China será devorada por otra potencia y ésta a su vez por otra.
             A quién le importan las lágrimas de los niños cuando ven partir a sus padres, quien les explica por qué las familias se tienen que fraccionar, quién les prestará apoyo psicológico para ayudarles a sobrellevar su situación, los sacrificios a qué deben someterse, por qué tienen que abandonar unos amigos nuevos que tanto trabajo les costó hacer en su primera experiencia. Dónde queda el concepto de familia y reuniones los domingos por la tarde para estar en familia, todo por tener una buena vida, una educación para sus hijos y una casa; hoy la buena vida se ha acabado, la educación se tiene que abandonar y los todopoderosos bancos son los dueños de su casa, de sus sueños e ilusiones.
             Francia, Alemania o Inglaterra verán llenarse sus fronteras con las filas de gentes sin papeles o con ellos, esperando un permiso de residencia, un permiso de trabajo, un permiso para poder traer a su familia. Los verán esforzarse para aprender el idioma, ateridos de frio en medio de una noche que empieza a las cuatro de la tarde y poblando las consultas médicas a causa de los sabañones que se multiplican con los gélidos vientos nórdicos.
             Nadie tendría que inmigrar por falta de oportunidades, nadie tendría que sufrir abusos, burlas o discriminación máxime cuando en nuestros países despilfarramos los recursos, derrochamos nuestras existencias, abandonamos nuestros fértiles campos y nos matamos porque no somos capaces de dialogar. Así no hay, ni habrá país para ricos o para pobres.

 

4 de Junio, 2012, 7:52: Lady papaHablando de...

             La palabra hombre significa - según el diccionario - "ser racional perteneciente al género humano, caracterizado por su inteligencia y lenguaje articulado". Esta definición, a lo largo de la historia se ha grabado en el subconsciente colectivo como ser viril, masculino excluyendo lo femenino, por tanto, lo que no se nombra no existe. Aunque dentro de esa universalización del concepto muchas mujeres no se sienten excluidas.

             Sin embargo, a medida que la mujer gana presencia activa en el contexto universal  empieza a notarse "rara", "anómala"; llevándola a preguntarse por qué el famoso genérico universal no abarca a las mujeres, por qué no encuentra lo femenino, y ha decidido tomar cartas en el asunto llenándolo de presencias femeninas con rostro propio, con cuerpo visible, palpable.  Si repasamos la historia encontramos que el concepto hombre, acuñado por Aristóteles fue adoptado por las universidades Cristiano-escolásticas en las que se excluía no solo a la mujer sino a Judios y Musulmanes y esa dictadura de género todavía colea entre nuestras modernísimas y revolucionarias universidades, usando como arma letal el lenguaje, que es el alma de nuestro saber y aunque a algunos académicos se les hinche la aorta, tienen que admitir que el lenguaje refleja el alma de las sociedades para bien o para mal y que es la lengua la que debe adaptarse a los hombres y mujeres y no al revés.

             Afortunadamente ya existen serios estudios acerca del tema, se han publicado manuales, se dan conferencias, se está creando en últimas una conciencia de la necesidad de una comunicación no sexista en la que se abogue por un uso del lenguaje que acabe con los estereotipos que perjudican a la mitad femenina de la humanidad. Se recomienda dejar de usar el masculino como hasta ahora, pero se advierte del riesgo que conllevaría sustituirlo por lo femenino o incluir los dos conceptos, así en ese terreno fangoso de las teorías, ya empiezan a surgir voces que abogan por crear instrumentos que faciliten el aprendizaje pluralista de cara a la educación de las nuevas generaciones y son los medios de comunicación quienes juegan un papel decisivo para asentar estos cambios y forjar un pensamiento más pluralista.

             En este proceso, que lógicamente producirá un cambio drástico en la sociedad lo particular se impondrá a lo universal, los matices ante el todo liberando a la historia de prejuicios clasistas, etnocentrismo y por supuesto de género.

 

4 de Junio, 2012, 7:33: GladysGeneral


             Hoy le dieron el alta. Sí, su medico vino esta mañana, la miró a los ojos, tocó sus manos, acercó su oreja a su pecho, palpó con sus suaves, pero frios dedos su estómago y sonrió. Le miró a la cara y ella escuchó las palabras temidas y anheladas. Puede irse.

             Era eso lo que quería de hace tiempo. Deseaba abandonar esa postración, dejar esa cama húmeda y solitaria, esa habitación donde solo se escuchaban los zumbidos de los mosquitos, ese techo tan vacío y plano. ¿Cuántas noches soñando con todo lo que haría en cuanto fuera libre? una sonrisa asomó a su rostro. Ahora si.

             Su cuerpo liviano se puso en marcha, sus pies tambaleantes atravesaron la puerta y se encontraron en medio de la calle. Todo a su alrededor era nuevo, el mundo estaba por estrenar y era suyo.

             Algo en su cabeza, sin embargo le recomendaba prudencia, pero algo en su pecho, le decía que se dejara de prudencias, que eso no la llevaría a ninguna parte, que si quería sentir de verdad, debería….

             Se sentó en un café, empezó a saborear su gusto amargo, levantó los ojos a través del vapor de su taza para encontrarse con su rostro reflejado en un espejo. Se gustó.

             Le gustó esa piel, esos ojos brillantes, y el tono rosa de sus mejillas, pero ¿Quién era ese que sus pupilas tenían grabado?

             Ahí había una sonrisa, unas manos grandes, unos brazos recios, y en alguna parte se escuchaba el sonido de su risa.

             Tantos meses de convalecencia y aún no había podido exorsizarlo de su vida.

 


4 de Junio, 2012, 7:29: GladysGeneral


             Las nieblas de su país no le dejaron saber de fronteras. Creció corriendo por los bordes de precipicios insondables, sin pensar que algún día podría caerse. Le salió la barba sin un espejo donde mirarse y jamás supo que en su rostro, un día aparecerían pequeños volcanes en erupciones intermitentes.

             Las nieblas a veces le concedían el milagro de soles naranjas sobre cielos azules, o de lunas de queso sobre manteles bordados de estrellas, o a veces se sorprendía de que la noche  llegara a las diez de la mañana y el cielo fuera violeta.

          Alguna vez escuchó el canto de un pájaro que nunca vio, otras veces tuvo calor o frío o bebía el agua que caía de las nieblas eternas. Pero, aunque a veces se sorprendiera, el mundo seguía siendo verde, la tierra roja, el cielo azul, existía un sol, una lluvia dulce y el sonido de ese pájaro que le llegaba detrás de la niebla.

            El tiempo no existe si no se piensa en él, el mundo desaparece cuando cierras los ojos, las manos se cierran cuando no anhelan atrapar, la boca no habla cuando no hay palabras que decir y los ojos no se asombran cuando las nieblas permanecen.

 
            Así debió ser su vida, así debió ser su paso por el mundo, así debió ser su existencia, pero las nieblas un día desaparecieron, el sol cambio de tono, el cielo de color, la tierra tuvo dueño, las manos se aferraron, la garganta emitió palabras y los oídos escucharon voces.

             Llegaron los cataclismos, se abrió la tierra, las raíces de los árboles se aferraron a las piedras. Aparecieron los espejos. Supiste que ese de enfrente se llamaba como tu, y que debajo de esa barba y esos granos había una posibilidad de espanto.

             ¿Cómo lo supiste?

             Porque a tu mano derecha le dio por alzarse sin pedirte permiso, le dio por recoger los pelos de tu barba y mostrarte una barbilla cuadrada, unos labios rojos, unos ojos oscuros que guardaban abismos insondables, pero llenos de ternura y fue esa misma mano la que se encontró con otra mano ajena a tu cuerpo, la envolvió entre sus dedos y ese calor que se produjo, acabó por transformar el paisaje de tu vida.

             Ahora en tu cama duerme otro mundo, también tiene nieblas, pero no son eternas, tiene ventanas que asoman a ojos color miel y labios pálidos que saben, que muerden, aprietan, ríen y abren el paso a palabras que suenan como el pájaro que nunca conociste.