Si la historia de la humanidad se escribe con letra torcida, la de la conquista de América raya en lo indescifrable, porque a cada dato concreto se le incluye además innumerables elementos sobrenaturales dependiendo de quien se tome el trabajo de investigar sobre nuestro pasado y escribirlo.

            No es de extrañar, por ejemplo si queremos profundizar en el papel de la mujer en aquel período de nuestra historia, que nos encontremos con narraciones que la describen como bruja, o ser con extraños poderes para seducir, embrujar y conseguir sus objetivos, casi siempre en detrimento del hombre y de sus pueblos, es el caso de la india Catalina en Colombia, y la Malinche en México. Ambas se considera que fueron interpretes de los españoles, y ambas son conocidas, por algunos, como "vende patrias" al mismo tiempo que otros cronistas las consideran madres del mestizaje.

            En la canción "Maldición de Malinche", Gabino Palomares expresa: 'Oh! maldición de Malinche, enfermedad del presente, ¿Cuando dejarás mi tierra, cuando harás libre a mi gente...?' Esta maldición, este "malinchismo" se refiere a la actitud de infidelidad al pueblo al que se pertenece pero ante todo a una actitud compleja en la que se desea cooperar con los colonizadores y a la vez un deseo de ser absorbidos por ellos.

            Tras contrastar algunos datos, vemos que La Malinche es protagonista de un sin número  de leyendas, de teoría,s menos comprobables, y de asociaciones dispares, ya se la considera una mártir, ya una traidora. Muchas de estas leyendas, suposiciones y asociaciones quizá puedan agruparse en cuatro tipos:

            - Infancia de culebrón: Como en la más auténtica telenovela, la leyenda afirma que la Malinche, fue nacida de noble cuna, secuestrada y vendida como esclava - siendo niña - por un conflicto familiar en el que su madre y su hermano la entregan a los conquistadores - Hernán Cortés -.

            - Una historia de amor, ¿quien sabe? las relaciones humanas en el siglo XVI no pueden juzgarse con criterios actuales, y menos aun con criterios novelescos. Cortés tuvo un hijo con la Malinche, llamada también Malintzin, pero además, tuvo otro hijo con Tecuichpo, la hija de Moctezuma que tendría que haber sido mujer de Cuitláhuac y Cuauhtémoc. Posiblemente su relación amorosa con la Malinche fue mucho menos intensa de lo que se quiere, o a veces se supone.

            - La vende patria, es evidente que La Malinche, no tenía ninguna patria que vender. Cortés se aprovechó precisamente de que no existiera unidad, y sí gran enemistad, entre los pueblos con los que entraba en contacto. La palabra "malinchismo", con la que se adjetivan las acciones en perjuicio de la propia cultura (sobre todo si además son en beneficio personal propio), o la preferencia por lo extranjero por el hecho de serlo, seguramente no fue un sentimiento de los vencidos, y es muy posterior a la conquist

            - La Mama grande: La leyenda de la Malinche, también tiende a evocar el nacimiento de una nueva patria, y en un sentido general evoca la maternidad,  se la asocia, al surgimiento de una gran alianza, una nueva cultura, un futuro.

            Leyenda o realidad, de lo que si estamos seguros es de que la maldición de Malinche sigue viva en nuestros genes, no cabe ninguna duda, basta con abrir los ojos a lo que está sucediendo en nuestros países para darnos cuenta que seguimos siendo objeto de deseo para los grandes devoradores y nuestra puerta sigue abierta.

 

 

Basado en la letra compuesta por     

Gabino Palomares - Amparo Ochoa