Si antes te quería desnudo, hoy he cambiado de opinión. Ya no te quiero, no te quiero libre de fantasmas, ni de amores antiguos, ni nuevo, ni salvaje, tampoco te quiero con lastres sobre la espalda, simplemente ya no te quiero.

            No te quiero aunque sigas viviendo dentro de mi, no quiero tocarte, ni besarte, ni hablarte, me he quedado al pie de tus murallas, he mirado hacía arriba y he visto la fortaleza que te rodea, he agachado la cabeza, he recogido mis anhelos, los he guardado en mi maleta y he dado la vuelta.

            No he podido caminar, no he podido alejarme y sin embargo, aunque palpites a mi lado, no te quiero más. Intento irme, aún no puedo, pero sé que cualquier día de estos mis pies me alejarán de ti, entre tanto no bajes de tu castillo, y si lo haces, no te acerques a mi, no me mires, continua ignorándome, así sabré lo que tengo que hacer, aunque me lleve toda la vida en ello.