16 de Julio, 2013, 15:38: GladysGeneral


Los ojos huían de las páginas del libro que estaba leyendo para irse a posar en un retrato que colgaba justo en la pared de enfrente. Al principio no le dio mucha importancia, se trataba de un hombre de mediana edad, vestido de forma corriente y sonriendo como todo el mundo cuando decide grabar sus rasgos para la posteridad.

Volvió al libro. Los personajes se daban la mano, se saludaban cortésmente exhibiendo los mejores modales que sus colegios o sus padres se encargaron de grabar al fuego en sus cerebros, sin embargo la mujer - del libro por supuesto - sintió que su boca se llenaba de saliva y sus muslos temblaban - leyó.

El cuerpo del hombre del cuadro era bien proporcionado, se veía, cuando menos saludable, y la posición en ese preciso momento inmortal parecía sugerir estabilidad y solidez.

Intrigada, dejó por fin el libro al lado de la cama, con el deseo de que la pareja protagonista no se fuera de allí hasta ver en qué terminaba esa prematura excitación; se acercó a la pintura, examinó con cuidado el cuerpo del hombre. Hombros anchos, brazos fuertes, manos de dedos largos congeladas en un gesto que parecía iniciar un abrazo. Algo tembló entre sus piernas. Sus ojos se detuvieron en los ojos del hombre, ojos detrás de unas gafas, un poquitín entrecerrados. ¿Qué maravilloso espectáculo habría capturado sus pupilas en el momento en que era pintado?

Sacudió la cabeza. Era una pérdida de tiempo, ese hombre quizás habría muerto hace años, sería el marido de alguien que vivió aquí antes, quizás en esa misma… - en ese momento se interrumpió, corrió hasta su cama, el libro se había cerrado y ella empezó a sudar de angustia, no recordaba la página en que se conocieron los amantes, había olvidado poner alguna marca. Nerviosamente repasaba las páginas mientras el miedo iba creciendo en su interior, transformándose en terror. Una y otra vez leía los primeros renglones del libro pero no lograba encontrar el capítulo de los amantes, con dedos temblorosos pasaba páginas, saltaba capítulos hasta llegar al final para empezar de nuevo desde el fin hasta el comienzo, pero la pareja no aparecía.

En un momento dado empezó a dudar de su cerebro, quizás esa pareja no existía y fue producto de un sueño ligero, a veces le pasaba, se quedaba adormilada y el libro solía caer sobre su pecho despertándola. Pero eso no la confortaba. Estaba segura de que la pareja existía, ella se llamaba Jane y él Peter, eran irlandeses, vivían en un pequeño pueblo cerca de…

Los ojos volvieron a la pintura de la pared y creyó ver que el hombre le sonreía. No, se dijo, ya sonreía antes. No. Está sonriendo ahora. ¿Cuántas voces contradictorias en su cerebro? Tenía que verlo de cerca pero la luz no ayudaba. Tomo un mechero de su bolso, se acercó, pasó su manos por el cuerpo del hombre y sintió calor. Se miro las manos, no había nada en ellas que llamara su atención, pero cuando volvió los ojos a la imagen, el cuerpo del hombre se hallaba emborronado, como si estuviese dibujado al carbón y alguien hubiese pasado la mano sobre los trazos. Pero sus dedos no estaban sucios, y era ella quien lo había hecho, en un primer impulso quiso hacer la prueba con el rostro del hombre, pero le dio miedo que se borrara aquella bella sonrisa. Para su espanto, la sonrisa empezó a desdibujarse, los colores formaron un cauce que iba deslizándose por la superficie de la pintura. En un intento vano, ella trató de besar aquella boca antes de que desapareciera. Cerró los ojos, besó la imagen y el gusto dulzón de esos labios llenó de placer su boca. Sabía a Azúcar, acababa de besar a un hombre de azúcar.

Volvió a la cama completamente calmada, la imagen del hombre de azúcar había desaparecido de la pared, tomó el libro para reiniciar la lectura, pero antes de abrirlo se decidió a llamar a Berta, - una suerte que su amiga la conociera y no la mandara a paseo por llamar a esas horas tan poco decentes.

¿Qué pareja? pregunto Berta al otro lado de la línea.

En el libro que me prestaste no hay una pareja de amantes que...

Colgó el teléfono, cerró los ojos y saboreó los trocitos de azúcar que aún conservaba en los labios.

 

16 de Julio, 2013, 15:28: Gladysminirelatos


Una sonrisa encontró hueco entre los dientes al ver la ciudad lego, los bloques adosados entre árboles, surcados de avenidas llenas de vehículos. Media hora entre aterrizaje, bajar escaleras y sentir la tierra.

Volví a mi ciudad con los huesos fríos - no me había dado cuenta hasta que tus dedos se enredaron con ellos - Nuestras cuencas vacías nos reconocieron cuando teníamos treinta años, cuando tu iluminabas las avenidas con tu sonrisa, cuando llenabas mi cerebro con tu rostro, cuando esa mirada enamorada paralizaba la humanidad entera, cuando aspiraba  el olor de tu espalda y la electricidad de nuestros cuerpos producía cortocircuitos.

No lo planeamos, no decidimos nada, mis huesos siguieron a los tuyos como antes y terminamos, otra vez, en una roñosa habitación desconocida - el pasado nunca se fue - haciendo lo que mejor sabíamos hacer, cuando estábamos juntos, besos inexplicables, caricias que no tocan la piel, cuerpos que ignoran el paso del tiempo.

En esa habitación, que duda cabe, estaban también los protagonistas de nuestras vidas separados, tu pareja, mi pareja, los amores antiguos, la cara de tu hijo, mis días sin ti y tus días sin mi.

Sin embargo no nos sentimos culpables, hace tiempo dejamos de tener voluntad, era y fue el destino quien siempre nos alejó y nos acercó a su antojo.

Es inútil resistir, el amor, tarde o temprano reclama lo suyo.

Mientras pensaba en tu nueva vida y en esta estación en la que nos encontrábamos te vi acercarte a la recepción, sacaste tu billetera frente a los ojos oscuros de esa mujer, tus dedos firmes dibujando jeroglíficos en el aire, tu voz derribando muros de hielo, ya sé que no es tiempo de cruzadas, pero cualquier cosita que haces me parece una hazaña, luego retomaste tus pasos, te cruzaste con una pareja, como quien esquiva una columna. Tu cara era feliz, tu sonrisa iluminó de nuevo la ciudad.

Ya se que te tienes que ir, la vida te reclama, una vez más el destino te roba de mi, pero esa sonrisa tuya hará más tibia mi tumba.


16 de Julio, 2013, 15:19: GladysAlaprima


           Las letras de tu nombre se condensan sobre el cristal
           cuando salen de mi boca,
           las facciones de tu rostro se escurren con la lluvia
           golpeando la ventana,
           un haz de luz estremece,
           razón estalla,
           estomago hierve,
           formas hieren,
           destruyen textos,
           siembran ausencias calientes entre las manos
           dibujan horas con la punta de los dedos,
           horas para tragar que saben a nada.

 


16 de Julio, 2013, 15:14: GladysAlaprima


           La primera vez le sucedió cuando estaba en medio de una reunión de negocios, el ponente explicaba un cuadro de ventas con varias líneas de colores, unas ascendentes, otras más bien moribundas junto a la barra horizontal. Su cabeza se estaba llenando de proyecciones aritméticas e ideas para animar esa raya horizontal de color azul que fue adquiriendo cierta transparencia, se desperezó, saltó de la pizarra electrónica y se acercó a ella traspasándola de la cabeza a los pies.


           Ella sacudió la cabeza pensando que alguna ventana estaba abierta y había sentido un escalofrío.

        La segunda vez, estaba contemplando un par de sandalias ante la vitrina de una tienda mientras pensaba sí podría comprarlos, pero un sentimiento de vergüenza la invadió. Era mucho dinero por una suela y tres tiritas de colores alrededor de sus dedos y tobillos. La tirita de cuero se desprendió de los zapatos, perdió el lustro dorado hasta hacerse transparente y se estrelló contra su cuerpo de nuevo de la cabeza a los pies; esta vez sin embargo, se quedó un tiempo más largo sobre su piel, del centro de su cuerpo rodó a la derecha luego a la izquierda. A pesar de sentir el mismo escalofrío, ella achacó el efecto óptico a las luces de la tienda y al maniquí que estaba en frente de ella luciendo las hermosas sandalias. La tirita tendría unos quince centímetros de ancho y al pasar sobre el cuerpo eliminaba la ropa mostrando su piel desnuda, que ella confundió con la piel plástica del maniquí.

            Se apartó de la vitrina con una sensación extraña mientras intentaba revivir la imagen de esa línea transparente que se movía sobre el cuerpo del m… Se quedó inmóvil un instante, no era el cuerpo del maniquí, era su cuerpo el que esa línea desvelaba impunemente. Esa certeza la asustó aún más, porque la línea al pasar por el centro de su cuerpo no desnudaba su sexo. ¿por qué?

 

16 de Julio, 2013, 15:06: Lady papaHablando de...

 

Cumplir años, con el paso del tiempo se va convirtiendo en un trámite que atravesamos haciendo de tripas corazón, si la espalda lo permite, sin embargo, este aniversario si que es motivo de esperanza, de alegría y provoca en nosotros las ganas de celebrarlo con mucho entusiasmo: el cumple, dentro de pocos días, - el 20 de julio - de nuestra Biblioteca Nacional.

 Es que las bibliotecas nos inspiran sentimientos nobles, respeto, admiración y sosiego; ellas son un refugio al que acudimos con plena seguridad y en nuestra ciudad podemos estar orgullosos de todas las bibliotecas que tenemos, porque cada una de ellas tiene un estilo propio y una personalidad definida.

 Pero, ¿qué las hace tan especiales? sobre todo en los tiempos que estamos viviendo, con el mundo Wikipedia en nuestra casa y esa modernidad que nos sale por todos los poros de la piel. La respuesta no parece sencilla pues en la superficie la imagen de la biblioteca y sus habituales se suele encasillar en frases burlonas como "ratón de biblioteca" o "frikis", o "cerebritos", etc. etc. Sin embargo, todo el mundo, aunque a veces no lo reconozca siente un profundo respeto por las bibliotecas y por su esencia: los libros, no importa el tema, el autor o la época en que se escribió, pues en el fondo los consideramos parte de nuestra experiencia vital, una especie de certificado de existencia, una voz que nos habla desde los comienzos de la escritura hasta nuestros días y queremos que siga siendo así, sin importar el formato. Todos amamos los libros, aunque algunos descerebrados los quemen.

 En los libros, para alegría de nuestra existencia, siempre, en algún momento de nuestras vidas nos encontramos con que alguien, en un remoto pasado o en nuestras actuales antípodas, pensó o está pensando lo mismo y eso nos conforta, nos hace sentir menos solos o menos raros en la concepción del mundo que hemos ido formando a medida que crecemos. Fíjense que no hablo de ser más sabios, o dominar una ciencia o determinado campo intelectual, o lo que se llama adquirir cultura a través de los libros, me refiero a algo más difícil de nombrar porque es muy subjetivo, a una emoción, un sentimiento que tenemos muy arraigado por los libros y que extrapolamos a las bibliotecas  pues no concebimos un edificio llamado así, sin libros, aunque también nos ofrezcan conciertos, recitales, conferencias, etc., tal sentimiento, en muchas ocasiones se halla demasiado oculto entre nuestras vísceras para darle visibilidad, pero ahí está, duerme con nosotros cada noche y cada día cuando pasamos delante de nuestras bibliotecas, a veces sin darnos cuenta, sentimos la seguridad de tenerla ahí, sólida, accesible, fuerte, tranquila esperando pacientemente que la visitemos de vez en cuando, como amante agradecida.

 Feliz cumple Biblioteca Nacional, que los cumplas muy feliz y que sigas ahí por los tiempos de los tiempos.

16 de Julio, 2013, 14:57: Lady papaHablando de...


 Los sobrevivientes a las guerras somos personas incompletas, por cualquier lado que se nos mire, siempre se encuentra un fallo, una avería, una fuga, un escape, una pintura desconchada o un cristal roto, aunque nos empeñemos en maquillarnos, en armarnos, en camuflarnos para ocultar esa realidad.

 No importa si provenimos de una guerra entre hermanos o de las masacres mundiales más espantosas, los resultados son los mismos y tardan siglos en desaparecer. Pueden sanar las heridas de la carne, pueden transplantar corazones, hígados, brazos o piernas, sin embargo, lo que la ciencia no puede hacer, todavía, es revertir los efectos de la violencia en la mente de los seres humanos; aunque se siga intentando en laboratorios la cosa no parece cuajar todavía como debiera.

 Los estudiosos en la materia, dedican su vida entera a buscar métodos científicos,  los políticos, el pueblo, los humanistas, demócratas, socialistas y demás agremiaciones creen que con escuelas, becas, casas, acueducto, comida y sanidad lograran algo, los psicólogos ponen en práctica complejas teorías, los psiquiatras navegan por el pasado y el presente de las personas, pero nunca llegan a buen puerto, si acaso, a estaciones intermedias que los alientan a seguir por ahí, pero la verdad es que la violencia por ahora está ganando la partida.

 No, nadie parece tener la fórmula para vivir en paz, es como si la gran mayoría ya hubiera dado por perdida esa opción, y para no parecer idiotas, que lo son, lanzan en todos los medios de comunicación convocatorias para establecer mesas de negociación, o de conversaciones, o como quiera llamársele, se ponen plazos, se fijan acuerdos, se publican comunicados ante cámaras de televisión, mientras en lo profundo de la selva o en las más recónditas ciudades se muestran no solo los dientes, sino que se disparan entre si todo el arsenal mortífero que tienen entre sus manos.

 Y así años y años, en regiones enteras del país, como el Catatumbo, o en países europeos, asiáticos o árabes, no importa el lugar, las consecuencias son las mismas, los problemas siguen siendo los mismos y los resultados idénticos: seres humanos mentalmente incapacitados para vivir en paz, caldos de cultivo de frustraciones, desengaños, venganzas y rebeldías que alcanzan sus cotas más altas cuando los ríos de sangre se desbordan por el universo entero, que asiste entre asombrado y alelado a las demostraciones de poder de la violencia.

 No hemos aprendido nada, estamos viviendo en un planeta generoso, espléndido, en el que podríamos vivir de maravilla y nuestros pies lo están destruyendo, nos morimos de hambre en medio de la abundancia y mañana, quienes se levanten de esas dichosas mesas de negociaciones se tomarán una foto estrechándose las manos, sonreirán a la cámara, se retiraran cada uno a su lugar mientras, tras el telón de la televisión, caen los cuerpos de miles de hombres, mujeres y niños abatidos por balas de distintos colores mientras que los sobrevivientes se nutren de odio preparando el próximo combate para vengar a sus muertos, eternamente.

16 de Julio, 2013, 14:46: Lady papaHablando de...

La grave situación económico-social en España esta dando origen a nuevas formas de manifestación popular, allí nació el movimiento social denominado 15M, más conocido como LOS INDIGNADOS. Un grupo de jóvenes acampando en la puerta del sol protestando por los recortes a su estado de bienestar, que poco a poco ha cobrado mayores dimensiones y se ha ido extendiendo no solo a otros lugares de España, sino que sus adeptos ya han cosechado algunos importantes logros, sobre todo en Oriente medio y en Latinoamerica, aunque quizás con menos repercusión mediática.

Ahora, la gente desesperada ante la terca posición del gobierno y ansiosa de soluciones ha recurrido a manifestarse delante de los domicilios privados de banqueros, políticos, ministros de educación o de economía para gritarle en sus mismas narices lo hartos que están con la situación.

No están infringiendo ninguna ley, no están cometiendo ningún delito, la gente solamente está expresando su descontento y exigiendo una solución a sus problemas y se lo está diciendo a la cara. Ellos y sus familias, mujer, hijos, hermanos, cuñados los pueden oír durante horas. Desde sus ventanas pueden ver pancartas, pueden oír las voces de ancianos jubilados, de mujeres enfermas, de familias que de un momento a otro se han quedado sin sus casas porque perdieron su trabajo y no pueden pagar esas hipotecas usureras con que los embaucaron los listísimos banqueros. Eso es el Escrache.

Luchar por sus derechos, es obligación de todo ciudadano, exigir sin rendirse, manifestar su descontento y exigir soluciones cada día, no solamente un primero de mayo o un día X; porque en cuanto la tensión baja, los políticos aprietan más el nudo, hasta asfixiar a los ciudadanos.

En este tira y afloja van surgiendo movimientos sociales, van creciendo las voces de protesta, se va extendiendo un sentimiento solidario que nadie puede predecir en qué acabará.

Los grandes cambios en la historia de la humanidad han sido motivados por una serie de circunstancias económicas, religiosas y sociales muy similares a las que se están viviendo actualmente, situaciones que comprometen el pensamiento, la razón y la supervivencia de los pueblos. Así, la sociedad de este siglo XXI está convulsionando y nadie se atrevería a apostar por un futuro, ni siquiera cercano; sin embargo políticos y macro financieros parecen vivir en el oscurantismo más absoluto; ellos embutidos en sus paraísos fiscales señalan con el dedo países, suben intereses, buscan el medio de asegurar su poderío sin darse cuenta que delante de sus puertas existe algo que se llama persona y que posee inteligencia, coraje y fuerza de voluntad para exigir sus derechos y organizar una reestructuración mundial. Empezar por el Escrache, es una forma de poner los puntos sobre las íes para recordarles a los poderosos, que el pueblo está ahí, en frente de sus puertas y además está alzando la voz.