Se repartieron los sentidos por el cuerpo, los ojos ocuparon la parte superior. No sé por qué, pero ahí están y sus razones tendrán. Igual pasó con los oídos, la nariz, o la lengua, se fueron posesionando en la zona corporal como "Pedro por su casa". Pareciera que se sabían muy bien la lección y su ubicación geográfica. Yo aquí, tu allí, se dirían en los momentos iniciales.

Finalmente se acoplaron, se establecieron y creyeron que con ello era suficiente. Hala! Los seres humanos pueden vivir bien así, con eso les basta para palpar el mundo, para percibir su realidad. Los llamaron sentidos y todo el mundo los aceptó sin rechistar palabra, incluso fueron felices de tenerlos.

Yo también lo era, me bastaba y sobraba con ellos, cinco eran suficientes para tener cierta certeza vivencial, pero llegaste tu y me jodiste.Ya no puedo vivir solo con cinco sentidos.