Soy el último minuto de una fila de 499, iniciamos nuestras labores de madrugada, como siempre, a algunos de nosotros nos llenan de cosas, a otros nos dejan vacíos, esta mañana, sin embargo no sé por qué nos pusieron frente a un espejo, nos miramos, era la primera vez que nos veíamos a nosotros mismos, yo me imaginaba que era distinto, fue una decepción saber que era como los demás, pero no tuve tiempo para pensar en ello.       
          Nunca hay tiempo, todo sucede tan rápido que solo pude ver los talones de quien me antecedía, después nos llaman tiempo muerto.