Ya tengo el billete en mi mano, ahora queda lo más difícil, decir adiós, se me ocurren soluciones más cobardes, como salir corriendo, irme sin decir nada, dejar una nota debajo de tu puerta, pero en blanco porque las palabras se niegan a dibujar sentimientos. Sí, eso me evitaría momentos embarazosos o preguntas incómodas o explicaciones que incluso a mi me suenan tontas.

            Creo que voy a optar por la nota en blanco, pienso que unas líneas sin escribir dicen mucho más de lo que mis palabras podrían aclarar, ese trozo de papel encierra la verdad que solo tu puedes leer.