Pia se fue a vivir a Neptuno. Lo primero que hizo fue pasear dejando la mente en blanco para que las cosas nuevas entraran en su vida con absoluta libertad.

            Nada más al salir una lluvia de meteoros ruidosos empezó a caer sobre ella impidiéndole la respiración, sin embargo resistió - una tormenta de sonidos no la iba a doblegar - poco a poco el ruido monocorde adquirió tonalidades cálidas al ser absorbidas por su piel. Pia notó como navegaban por la sangre de sus venas y supo que era el momento de la capitulación.

            Quizás para eso había viajado a Neptuno. Así es Pia.