Ya esta. Los he puesto sobre la mesa formando un puzzle, he juntado las piezas con pegamento invisible, añadido trozos de nubes, paquetitos de suspiros, horas sin sueño, miradas congeladas en el tiempo. Creo que con eso bastará.

 En la fila de correos espero, detrás de los paquetes de realidad sobre la balanza de los salvoconductos al destinatario. Ahí va, directo a tu mundo, regateando indiferencias concretas, que llamarán a tu puerta, se desplegaran ante tus ojos. Te preguntarás que los reyes han perdido el juicio y rasgarás papeles más llamativos. No supe como envolver el  montón de días que te he extrañado.