7 de Octubre, 2015, 7:18: lady papaHablando de...
Resultado de imagen de almohadas

            Ya es hora de irse a la cama, ya las pestañas se están enredando y los párpados parecen de piedra, así que nos arrastramos como mejor podemos hasta nuestra habitación, cumplimos con nuestros rituales de limpieza hasta que finalmente abandonamos el cuerpo entre las sábanas.

            Solo que un instante antes de desaparecer de la realidad, nuestro libro de cabecera nos hace una seña y nos obliga a revisar sus páginas, a buscar la marca que habíamos dejado la noche anterior y a recordar que fue lo último que leímos.

            Es el instante de la magia; el borrador de rutinas actúa por reflejo, dejamos de ser nosotros mismos para ser él, o la protagonista de la historia que brota de las páginas, lloramos o reímos, nos enfurecemos o por el contrario nos enorgullecemos, cualquiera que sea el sentimiento o la emoción que despierte nuestra inteligencia, es bienvenida, siempre, siempre nos reconforta, nos enseña nos ejemplifica o nos distrae.

            Por eso precisamente sólo debemos irnos a la cama con aquel libro que nos gusta o nos interesa a nosotros, ese que elegimos como si una mano invisible nos guiara en el momento de comprarlo o bajarlo del ebook, ese es el libro perfecto, no nos dejemos engañar por palabrería ramplona o publicidad ladina, pero ¿cómo estar seguros completamente de que fue así y no obedeciendo a actos conductivos?

            Ahí radica el reto humano por excelencia, se llama libre albedrío y muchos lo utilizan para justificar paparruchas seudointelectuales; no hay que llamarse a engaño, afortunadamente, mucha gente elige por sí misma, claro, a veces se equivocará y lamentará haberse gastado su dinero en vano, pero la mayoría de las veces acierta y lo disfruta; sin embargo, qué viento traicionero impulsa la mano del individuo cuando se trata de lo social, o lo común, qué monstruos poderosos se apoderan de su libre albedrío para llevarlo por senderos torcidos donde todos, absolutamente todos perdemos.

            Si el ser humano es social por genética, habría que deducir que también es su propio enemigo, que desperdicia su tiempo vital con alharacas inofensivas, con actitudes indolentes o egoístas hasta el delito y sin embargo, ese individuo antes de entregarse al sueño, posiblemente lea las obras que han inmortalizado sus congéneres. Paradoja insólita pero por ello mismo, esencia de nuestro ser vital, eso es lo que hace maravillosa a la humanidad en su imperfección, por ello mismo, también, cada noche, deberíamos pensar muy bien con cual nos vamos a la cama.

            Usted elige.


7 de Octubre, 2015, 7:12: GladysGeneral
Resultado de imagen de grandes cenas

            La gran cena

            ¡Ehhhh! - Exclamó con una risa tímida - Sí, la verdad es que ha veces hago cosas como esas, ya me dirá usted, a mis años, pero las hago y sí, le voy a contar, aunque no creo que a sus lectores les interese; quizás decida borrarlo de su grabadora, pero aquí va.        

          Trabajo en una empresa multinacional y los viernes para una mujer sola pueden llegar a ser una tortura, sabe, la víspera de todo un fin de semana, ¡ufff!. Yo ordinariamente llevo bien mi soledad, sin embargo dentro de mis tripas vive un pulpo despiadado y hambriento, que cuando se despierta me hace mucho daño. Me da miedo.

            Ese viernes llegué a la oficina y mi jefe en cuanto me vio me trajo un montón de ordenes de trabajo. Al principio me agobié, pero luego me dije a mí misma. Vale, ahogaré la ansiedad con trabajo y me olvidaré de este vacío. Empecé a revisarlas para ver cuales eran las más urgentes, sin embargo, el pulpo se despertó y me agarró entre las piernas, mis carnes temblaban, luego la barriga e incluso el corazón, palidecí y empecé a sudar. Mi jefe al verme se asustó. Me dio el día libre - cosa rara, él no es muy atento con esas cosas, así que salí de la oficina y me fui al supermercado.

            ¿Qué por qué?

            Ya verá usted, una mujer sola no suele hacer compras grandes, pero yo necesitaba preparar una gran comida para una familia numerosa - que quede claro, no tengo a nadie a quien cocinar - Perdí la razón, escogí carnes, especias, aceites, aceitunas, verduras… el carrito del super estaba a punto de desbordarse.

            Ya en casa, recogí mis cabellos, me puse un delantal y empecé a cocinar. Piqué un montón de cebollas mientras escuchaba viejas canciones de amor para poder llorar a gusto durante todo el día. Preparé un lomo al trapo que estaba para chuparse los dedos, acompañado con patatas al horno, una ensalada, creación mía con mezcla de naranjas y aros finos de cebollas, luego un postre delicioso… bueno es una receta de mi abuela que me vino a la mente de repente.

            Mientras trasegaba por la cocina cree un escenario para mi vida imaginaria, me inventé un marido cariñoso, guapo, que me adoraba por encima de todas las cosas, luego cuatro hijos, tres chicos y una chica de edades diferentes, con su acné, sus rebeldías, sus músicas imposibles, incluso con sus rencores hacía los padres, la sociedad, la religión y todo cuanto se me iba ocurriendo.

            Me escuché hablando con ellos, tratando de comprenderlos, aconsejándoles, sugiriéndoles ropas o actividades. Rebuscaba en mi memoria referentes que me llevaran a conclusiones valederas, incluso ojeé internet unas cuantas horas. Necesitaba con urgencia argumentos para barrer la mierda de mi vida.

            Volví a la cocina, saqué la carne del horno, mientras mis manos la decoraban, mi mente construyó a "mi hombre", le atribuí cualidades y defectos. No me gustan los ideales de perfección, sé amar los defectos, o al menos soportarlos, le asigné color a sus ojos, arruguitas a su rostro e incluso una barriguita incipiente, como deben ser los cuerpos de los hombres en su edad madura. También gustos, creo que le gustaba el jazz, la cerveza y abrazarme cuando estaba ocupada en otros quehaceres.

            Puse la mesa y en medio una jarra con flores.

 

            - ¿Qué hizo con toda la comida?

 

            Ella soltó una carcajada, se cubrió el rostro con las manos y luego me miró como dudando entre contármelo o no.

 

            Reservé una ración de todo lo hecho para mí, luego la empaqué muy bien y la lleve a un comedor comunitario. Ese sábado viví mi vida imaginaria
7 de Octubre, 2015, 7:01: Gladysminirelatos

Resultado de imagen de mundos grandes gente pequeña

            Lo supe cuando tropecé con los escalones de mi portal. El orificio de la cerradura ayudó a cimentar esa sensación. Tu mensaje en mi móvil me dio la certeza.

            Sin darme cuenta, el mundo y todo su contenido habían crecido de forma desmesurada.

            Una madalena en el desayuno me sació al primer mordisco. La ducha fue el diluvio universal.

            Tenía que parar un momento para reflexionar acerca de mi nueva situación en el mundo y decidir la actitud a seguir dado mi nuevo estado. No, mis dimensiones y facultades mentales seguían siendo las de siempre, sólo el exterior se había agigantado.

            No había manera de volver el tiempo atrás para determinar en qué punto de mi vida se produjo el cambio. En realidad ya lo sabía, fue cuando me abandonaste.

            Ahí estaba yo, desnudo, indefenso en medio de la calle y bajo la lluvia. Pero las piernas no me temblaban, las plantas de mis pies no resbalaban. Por extraño que pareciera, mi reducido tamaño lograba mantenerse fuerte.

            Una reconfortante resignación  se apoderó de mí. Bajé los brazos, me rendí. Luchar contra gigantescos molinos era cansado e inútil. Me lo enseñó el gran escudero.

7 de Octubre, 2015, 7:00: Gladysminirelatos
Resultado de imagen de lejos de mi

            Esta mañana estaba aún bajo la tibieza de mis sábanas cuando sentí una mano fresca posándose en mi costado. No, no me desagradó, al contrario, agradecí ese frescor.

            Para hacérselo saber, mi mano izquierda se posó sobre la suya y la apreté con firmeza.

            Luego, me di cuenta de que mi mano física no se había movido ni un milímetro. Fue mi mano imaginaria la que agradeció, la que tuvo ese gesto amoroso.

            La gratitud está en mi. Funciona independiente de mi razón. No me había dado cuenta de ello. Si me había pasado inadvertido, igual te pasará a ti, estando tan lejos de mi.


7 de Octubre, 2015, 6:55: GladysAlaprima
Resultado de imagen de ropa secandose al sol

  

         Las imágenes guardadas tanto tiempo se adelgazaron hasta convertirse en una línea muy fina.

           Un día las tomas por una esquina, las sacudes y te llevas una decepción. Sin embargo, las cuelgas en el balcón, las aireas un rato y entonces, ellas se vuelven a expandir.

            Ahí te das cuenta de lo importantes que fueron en tu vida.

7 de Octubre, 2015, 6:47: GladysAlaprima


            En aquel instante, una luz blanca, incandescente como una explosión atómica llenó la pantalla.

           Aparecieron blancas letras sobre impuestas a un corazón partido. Había que seguir las instrucciones. Introducir otra moneda en la ranura.

            Quizás, así se hace. Quizás, eso sea lo normal. Se escuchará en el universo una musiquilla de transición y volverá a aparecer nuestra posición inicial, justo antes de la debacle.

            Puede que no sea más que un inicio de nuestras derrotas… una y otra vez.