Resultado de imagen de puntocom

Ultimamente no hacemos otra cosa que hablar de las nuevas tecnologías, nuestro lenguaje se ha llenado de abreviaturas como apps., net., com., etc. etc. y cada persona que conocemos nos habla de que está trabajando en una app. ya sea para encontrar gasolineras más baratas, las mil formas de hacer una tortilla, aplicaciones que nos ahorran el trabajo de aprender otro idioma, juegos de todos los tipos inimaginables, fotos que parecen viejas o recién traídas del futuro más remoto, reconocimientos de voz, de gestos, de música, de amistades y de amor.

Entre toda esta tela de araña nos movemos pegajosamente, nuestras relaciones personales se vuelven difíciles, se llenan de silencios, o de movimientos de cabeza que intentan asentir indicando que entendemos lo que nos rodea, que además compartimos los gustos de nuestros amigos pero en realidad estamos deseando el momento de despedirnos y alejarnos de toda esa palabrería que reemplazó el placer de compartir experiencias carnales, placeres sensuales, comidas picantes o pelís maravillosas.

Con la cabeza gacha, vamos caminando hacía nuestro refugio particular mientras pensamos en lo que está pasando, hace tiempo que no conocemos a alguien que esté en silencio unos segundos, que nos hable de los personajes de un libro y no de la aplicación que se bajó para poderlo leer o de un concierto, o de una receta que le salió mal. No, todo es perfecto dentro del mundo de las apps., los seres humanos hemos encontrado el aliado ideal; felices en la certeza de que no nos fallará nunca y que cada día trabaja para complacernos, llenar nuestras carencias y satisfacer todas nuestras necesidades. ¡Todas!

Así que vivimos en un mundo perfecto, ya no nos sentimos solos porque en el mundo .com se ha eliminado la soledad, el aburrimiento, la ignorancia, la mediocridad, la falta de cultura, la amistad, el sexo y por supuesto, el silencio.

Contrariamente a lo que pudiera pensarse a estas alturas del relato, no es que odiemos las .com, ni las apps., ni ninguna de esas abreviaturas, al contrario, mientras caminamos derecho a casa, chateando con los amigos y sacando una foto al perro que está aullando junto a la farola para ponerla en el Facebook y contárselo a nuestros amigos, de repente nos asalta un miedo pavoroso, y si a alguien se le ocurre inventarse una app. devoradora de todas las abreviaturas punto com… ¿qué pasaría? Sería algo así como el vetusto come cocos corriendo ávido detrás de todas las apps. que encontrara en su camino para devorársela y cada vez que se tragara una, el mundo estallaría en un silencio absoluto, una bomba roja explosionaría en destellos rosas y seguramente el hombre volvería a escuchar su propia voz, salida de su garganta y no del Iphone. A ver si es verdad y alguno se inventa esa maravilla. Quizás no llegaría a hacerse millonario, ni muy popular, igual que este artículo, al cual ya le estarán colocando una mano con el dedo hacía abajo - o en otras palabras el no me importa.com -, seguida de una etiqueta: ya no me gusta, pero no dudo que esta app. le haría un gran bien a la humanidad en su imperfección.


Por: Ladypapa