26 de Diciembre, 2016, 6:11: Gladysminirelatos

Resultado de imagen de destino

Esa que se acostó contigo anoche, no es la misma que te sonríe mientras bebes tu primer café.

No nos engañemos, tu tampoco eres el mismo.

Algo debió pasar en la noche, nuestros sueños se desparramaron por la habitación cuando cerramos los ojos y abandonamos nuestros cuerpos.

Yo imaginé tu maquinilla de afeitar sobre el lavamanos, los pelos de tu barba mirándome desde la porcelana y me gustó Una sonrisa asomó a mis labios y un cálido estremecimiento erizó mi piel.

Cuando volvía de la cocina, al atravesar el pasillo vi mi cuerpo desnudo reflejado en el espejo, esa era - soy - yo pero al mismo tiempo que adquiría la certeza de querer ver tus calzoncillos tirados sobre el piso, al borde de la cama y tus camisetas secándose al sol, la daga fría de la realidad me grito que jamás podría ser.

Me dieron ganas de comerte a besos y patear a la vida - sí, todo al mismo tiempo - Supongo que a ti también te pasó lo mismo.

A lo mejor, durante la noche te despertaste, me viste dormida, te fijaste en el movimiento de mis párpados persiguiendo sueños y aunque recorrías mi piel el cerebro se te llenaba de nubes negras.

Si me hubieras despertado quizás habría podido soplar con fuerza para alejarlas, pero las nubes negras se cebaron contigo, te helaron el corazón y te empujaron a echarme de tu lado.

Con el corazón roto en las manos voy bajando las escaleras mientras me pregunto ¿por qué los sueños fueron tan crueles con nosotros?

21 de Noviembre, 2016, 4:56: Gladysminirelatos

Resultado de imagen de una ardilla en la ventana

Todas las tardes, cuando el frio se hacía insoportable en su pobre casa, se enfundaba el abrigo raído y se iba a la biblioteca.
En ese lugar del universo él se sentía extraño, no le gustaba leer, tampoco la música ni el cine. Prefería los bares, el olor a tabaco y las mezcla de perfumes de las mujeres.
Pero la franja horaria de cinco a ocho era insoportable, nunca sabía qué hacer durante ese tiempo, así, por casualidad se vio sentado ante una mesa en la biblioteca de la ciudad, tenía unos cuantos periódicos a su lado para disimular que no leía, se proveyó de un cuaderno y lápices para hacer garabatos.
Durante una semana, las hojas se fueron llenando de dibujos disparatados, de rayas, cruces, círculos o pequeñas patitas que atravesaban las líneas de las hojas, hasta que una tarde unos golpecitos
en el cristal de la ventana captaron su atención.
Levantó la vista y vio a una pequeña y pelirroja ardilla que llamaba su atención tras el cristal con su pequeña patita.
Empezaron a mirarse, a contarse sus cosas y sin darse cuenta ya se estaban citando todos los días ante esa misma ventana, todas las tardes de ese otoño gélido.
Un día se le ocurrió llevarle comida, algo de abrigo para protegerla del frio y de los peligros que le acechaban en su indefensa situación en aquel enorme jardín de la biblioteca.
Así, llegó esa tarde cargado con sus soluciones. Ella apareció, como siempre, pero cuando vio lo que su amigo tenía entre las manos, sus ojos se llenaron de una profunda tristeza.
19 de Octubre, 2016, 10:44: Gladysminirelatos
Resultado de imagen de siluetas enla niebla

La vida entera existe solamente durante el tiempo que mis ojos la contemplan. Esos cabellos rebeldes enroscados de sensualidad acariciando su cuello, dando calor a sus orejas o jugando con sus dedos, abarcando el universo de mi atención inundándolo del olor a tibieza viva en mi atmósfera privada.

Los pómulos altos, los labios a medio camino entre una sonrisa y un te quiero que no termina de brotar, la nariz como pequeña espectadora de un paisaje que anhela recibir protagonistas.

Los ojos que a veces se cierran, parpadean, se abren, recorren el mundo a la izquierda o a la derecha, abajo o arriba cuando el flequillo imprudente y juguetón interrumpe nuestro silencio.

Tus manos suben hasta tu frente, levantan el flequillo, los ojos parpadean, la mano busca el cabello impertinente y no lo encuentra; torpe recorre frente, explora pestañas, empieza a ponerse nerviosa y el mundo se agita entre las piernas.

Al fin lo encuentra, se quita esa molestia y los labios dejan escapar una disculpa. Todo vuelve a la normalidad. El rostro sigue ahí, a veces cerca, otras un poco más lejos mientras la luz de los días va transformando sus tonos.

Ese instante que te miro es mi vida.

5 de Septiembre, 2016, 6:12: Gladysminirelatos
Resultado de imagen de cebollas podridas

Mientras esperaba a su amiga, sentada en el incómodo sillón, frente al mantel de plástico rojo, cuarteado por la huella de tiempos idos, paseó la mirada por los recuerdos que no viajaron con ella.

Los de color pastel se hallaban ennegrecidos por la calefacción, el de la sonrisa de su hombre se había congelado en la ventana, mientras que el de su olor, la esperaba detrás de la puerta, de esa vida todo estaba intacto suspendido en el tiempo, atrapado en el aire.

Empezaba a impacientarse. Su amiga nunca había sido muy puntual y ella siempre se quejaba de lo mismo, era como la obertura perfecta de sus reencuentros o el sólido vínculo de su amistad. ¿Quién se atrevería a confirmarlo? Abrió la nevera. No había mucha comida, el recuerdo de su amiga le contó que ella seguía con el mismo desdén hacía los alimentos; se lo confirmó la cebolla anciana desde un rincón de la nevera.

Esa cebolla podría llevar años allí observando los que haceres de su amiga.

Pensó en tirarla a la basura, pero la cebolla se negó alegando que debía seguir ahí - era su naturaleza.

Al fin apareció su amiga real, el tono de su voz, el calor de sus abrazos, el coche, los caminos, los amigos, el viaje, los reencuentros. La vida.

Y la cebolla seguía ahí, además de en la nevera,  en algún lugar de su cerebro.

Esa cebolla - a veces piensa - es el símbolo de su vida: capas por deshacer una y otra vez.

5 de Septiembre, 2016, 6:07: Gladysminirelatos
Resultado de imagen de habitaciones en ruinas

         Un día igual, calcado, repetido a todos los días de tu vida, de tu despertar a esas cosas que ya te sabes de memoria.

            Manos abiertas, pensamientos fugaces, sombras que se van o se esconden entre los pliegues de las sábanas.

            Un cuadro torcido, levemente inclinado unos grados a la izquierda, otro abombado por el calor de la habitación y la llama de una vela blanca parpadea entre las piernas de unos pantalones que cuelgan muertos.

            En el espejo se refleja la rendición total. Alguien dijo que ya no quería seguir sufriendo, alguien dijo, basta ya.

            Cierra los ojos, abre las manos y déjalo libre.

            No entres más a esa habitación que ya no guarda nada para ti, donde lo poco que había se pudrió o se convirtió en polvo. Allí solo hay olor a moho y tristeza con sabor a abandono.

            Recoge tus huesos, junta tus plumas, cubre la herida con una venda limpia y vete de ahí.

            No lleves nada en los bolsillos, por livianas que sean las plumas del pasado, con el correr de los días se convierten en anclas de hierro. Vete ya.

27 de Julio, 2016, 13:28: Gladysminirelatos


Sonríe como le enseñaron los maestros, baja un poco los párpados y cuenta hasta diez antes de hablar. Escoge las palabras apropiadas y en cuanto puede se escabulle para estar unos segundos a solas.
Ultimamente le ocurre esto con bastante frecuencia. Las palabras que salen de las bocas de los humanos caen como cadáveres rotos sobre mullidas alfombras de todos los colores.
En sus momentos más pesimistas cree que este es solo en principio de lo que va a suceder más adelante.
Mira con angustia por la ventana y decide salir por ella, elevarse hasta el ombligo de la luna mientras va pensando en qué va a hacer.

27 de Julio, 2016, 13:14: Gladysminirelatos


Guardó los recuerdos entre las aguas, colgó las ilusiones en las ramas de los árboles, abandonó su cuerpo a los remolinos.
Perdió peso, rompió cadenas, hizo trizas la educación y empezó a flotar.
Su cuerpo era una hoja que subía y bajaba a capricho de las olas. El mundo era, a veces azul, nítido y dorado, otras, azul lechoso.
El mundo era un ombligo calentito, un abandono sutil, el mundo no era como había soñado, pero era parte de sus sueños y eso estaba bien.
Línea de plantas, ciudad amada, tiempo detenido en relojes de arena, música emanando de su cuerpo, ¿para qué más?
Ese era su río azul.
17 de Junio, 2016, 6:43: Gladysminirelatos

Casi nunca lo ve venir, acaso podríamos atrevernos a decir que lo presiente.

A veces, ni siquiera lo imagina.

Se toma su tiempo para intentar hacer un esbozo mental del aspecto que podría tener, pero el dibujo es sólo una raya en medio de una hoja en blanco o una mancha sobre papel sepia.

Garabatos infantiles, manos de niño inexperto, garabatos de humano ignorante o garabatos de anciano resignado a su suerte ciega.

Una vez - la única - lo vio en la calle, se le acercó y se quedó por muchos años a su lado. Las demás ocasiones fueron espejismos, un modelo blanco, demasiado refinado para sus toscas manos, otra vez, un corpulento árbol, al que nunca pudo dar la vuelta para descubrir su otro lado.

Garabatos y espejismos, hombres de espaldas, ciegos o etéreos.

Alguna vez caminó muy cerca del precipicio, alguna vez vislumbró lo que podría llegar a ser, sin embargo, sólo fue otro garabato dibujado en el vaho de su ventana.

17 de Junio, 2016, 6:36: Gladysminirelatos


Ella miró la taza de chocolate que la camarera había puesto ante sí. El chocolate parecía frio, duro, distante como una roca.

Sobre su cabeza apareció un letrero escrito con letras negras sobre fondo blanco, como en los prehistóricos cómics:

"La cuchara romperá la superficie"

Ella la tomó, removió un poco la bebida y creyendo que estaba a punto se la llevó a los labios. Por supuesto. se quemó. El dolor salió disparado desde su lengua y atravesó en línea recta el corazón. Otro letrero sobre su cabeza:

"Parecía frio"

Ella miró de nuevo la taza, removió el chocolate otra vez, pero ya sabiendo que debía ser prudente para no hacerse daño.

Para entretenerse construyó un barco de papel con la servilleta, lo colocó al borde de la mesa. ¿Y si navegara? ¿Si de repente zarpase?

Esperó, esperó, esperó.

Cuando creyó que la bebida estaba lista para entrar a su boca, supo que un buen chocolate no se toma con cuchara, sino que se bebe a bocanadas. Otro letrero apareció:

"Los máximos placeres se beben"

El chocolate llenó su boca, invadió sus encías colándose por entre los túneles de sus dientes, resbalando debajo de su lengua en un tsunami de placer que se desbocaba por su garganta hasta caer estrepitosamente en su estómago. Otro letrero

"Así es el placer"

Fue lo que leyeron los demás clientes que se encontraban en la terraza sobre la imagen de una mujer que iba a bordo de un barco de papel.

19 de Mayo, 2016, 6:58: Selváticaminirelatos
Resultado de imagen de cafes en terrazas

La espera sentado para verla llegar. Siempre acude con media hora de anticipación para saborearla, pensarla, imaginar que precisamente en ese momento, ella estará cerrando la puerta de su casa con expresión seria, pero con ese brillo especial en los ojos, meterá las llaves en su bolso, mirará el reloj para contar los minutos antes del encuentro. Tal vez. Eso no es muy seguro.

Luego emprenderá el camino desde su mundo hasta el de él.

En esos instantes los dos se están pensando, están conectados por el tiempo de su cita, una cita más, un beso en la mejilla, una mirada que intentará romper barreras de incomunicación. Algunas veces lo logran, otras no hay tanta suerte.

Al cabo de unos minutos las evocaciones se evaporaran para absorber realidades, él verá su cabeza emergiendo por el hueco de la escalera, verá como su silueta se recorta finalmente sobre el paisaje, como el viento ondeará su falda y sus pies le llevarán hasta él.

También se da cuenta de que otros hombres la miran, algunos se atreven a seguirla con los ojos; ella no se da cuenta, no mira a nadie, sólo se acerca y le da un beso en la mejilla. Con eso le basta.

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