Aqui dejaremos consignadas las reseñas de los libros que nos gustaría regalar.

19 de Marzo, 2016, 9:06: GladysUn libro para ti




















Gracias a todos los lectores amigos, conocidos y anónimos que de muchas maneras me han hecho llegar sus opiniones, sentimientos o anotaciones después de leer Mujer de agua. Aquí las tengo, en mi memoria, dentro de mi corazón y viven conmigo. Sí. saltan cada vez que escribo o cuando me pierdo en divagaciones,  pero eso me encanta.

Para quienes me han preguntado donde conseguir el libro, les dejo el enlace
//www.chiadoeditorial.es/libreria/mujer-de-agua

Por ahora únicamente se puede adquirir on line.

Gracias de nuevo.
 


16 de Enero, 2010, 5:33: GretaUn libro para ti



Identidades asesinas

Por Amin Maalouf

 

“Así, la época actual transcurre bajo el doble signo de la armonización y la disonancia. Nunca los seres humanos han tenido tantas cosas en común, tantos conocimientos comunes, tantas referencias comunes, tantas imágenes y palabras, nunca han compartido tantos instrumentos, pero ello mueve a unos y otros a afirmar con más fuerza su diferencia”

Página 101

 

Cayó este libro en mis manos por casualidad, no tenía referencias del escritor, y sin embargo el título: Identidades asesinas me hipnotizó, leí con expectación sus 174 páginas en busca de aquel resquicio que me permitiera entender el mundo que me tocó vivir y aunque en algunos apartes las teorías expuestas por el autor alcanzan a rasgar un poco mis tinieblas, las explicaciones agitan de tal modo las cortinas de la incomprensión que se me van de las manos los pedazos de realidad que atisbé entre líneas.

El autor analiza la historia, la cultura, la lengua de los pueblos centrándose en la dignidad del ser humano como punto de partida a una sociedad tolerante, pero al mismo tiempo nos llama la atención sobre el riesgo que se corre al encargar la dirección de esa sociedad. ¿Qué hacer? Una vigilancia constante parece ser la respuesta, pero ¿quién vigila a los vigilantes? ¿Nos volveremos acaso unos espías a tiempo completo? ¿Dará la humanidad el paso que por peso histórico le correspondería para dirigir sus destinos y hacer el mundo más amable?

No hay respuestas o hay tantas que ninguna nos sirve, pero es alentador saber que alguien también se interroga.

 

Greta

28 de Julio, 2009, 5:46: L.D.Un libro para ti



Claraboya

Gonzalo Cerrolaza

 

“Una claraboya es un agujero donde las estrellas juegan a las canicas; a veces hacen guá y otras fallan por los pelos. La curva de la ventana parecía esa noche sonreír, la luz caía perpendicular sobre los ojos de las dos chicas que conversaban sin hablar.”

 

No les cuento nada más pues no quiero desvelar los misterios que se pueden ver y sentir al abrir sus páginas. Pero si desean mirar a través de esta claraboya pueden hacerlo a través de esta ventana: http://cerrolaza.blogia.com/ Les gustará.

13 de Abril, 2009, 12:09: ÁgataUn libro para ti


EL SUEÑO MÁS DULCE

Doris Lessing

 

En su contraportada la autora expresa: “Espero haber sido capaz de recrear el espíritu de la década de los sesenta…”

Y vaya que lo consiguió. En el sueño más dulce encontramos el ideal que aglutinó a toda una generación: un mundo más justo, pero bajo esa premisa se oculta la parte más oscura del ser humano: su egoísmo. Una actitud que siempre nos hace reflexionar sobre las consecuencias de las acciones humanas, por muy nobles que parezcan: ¿cambiar el mundo significa abandonar a su familia? ¿Sacrificar lo personal por lo universal es realmente eficaz? o también: ¿la creación de un mundo nuevo implica necesariamente la extinción del modelo antiguo?

Interrogantes que bailan en nuestra mente sin acertar a despejarse definitivamente, y que en el libro tampoco parecen mostrar indicios de solución, quizás ese no es el fin, el ambiente de la novela se limita a poner en escena una serie de personajes que esgrimen sus particulares maneras de pensar acerca del mundo que les tocó vivir y que el lector saque su propia conclusión. Un ejemplo: Francés, mujer de un activista político que nota como su “ídolo” se va erosionando a medida que el tiempo pasa, que nota como su discurso pasa de ser un grito vehemente a una fórmula  obsoleta sin ninguna coherencia entre lo público y lo privado, atrincherándose en su feudo íntimo cuando se da cuenta que la labor de su vida ni siquiera rasguñó esa desigualdad por la que luchó.

En el sueño más dulce nos sentimos identificados con los personajes, sentimos que somos impotentes ante quienes nos gobiernan, y lo más importante: que somos  fruto de lo que la sociedad siembra.

 

Por: Ágata


28 de Marzo, 2009, 7:32: ÁgataUn libro para ti


DIARIO DE UNA BUENA VECINA

Por: Doris Lessing

 

Janna y Maudie son dos mujeres que se encuentran por la fuerza de la rutina. Maudie se mantiene viva, a sus noventa y tantos, gracias al orgullo y Janna, con sus maravillosos cincuenta, y su trabajo satisfactorio. Janna va y viene de su trabajo con la cabeza erguida mientras analiza proyectos, planes e ideas que bullen en su cerebro diariamente, hasta que de repente tropieza con una anciana vestida de negro y con la quijada afilada como una bruja de cuentos de hadas.

El caminar vacilante de la anciana, la eternidad que transcurre entre su portal y la tienda, que en realidad solo distan unos cuantos metros, hacen que Janna piense por  un momento en el mundo de los ancianos y es tal la fuerza de su deseo que se convierte en amiga de Maudie, la ayuda, la acompaña, incluso actúa como asistenta y enfermera, lo cual es extraño pues Janna nunca tuvo esos arranques nobles con su propia familia. Y no se trata de esas historias de ancianos venerables, sabios y profundos que suelen aparecer en nuestro cerebro cuando pensamos en ellos, llamándolos cariñosamente “abuelos”, No, el carácter de Maudie es insoportable, ella derriba esos mitos que los no tan mayores hemos erigido en torno de los ancianos, porque  quizás nos sentimos asustados ante la evidencia  de la  decrepitud. Sí, nos asusta la vejez, huimos en cuanto podemos de todo aquello que huele a senilidad, o en el menor de los casos cerramos los ojos.

Pero Lessing nos habla de ello, nos muestra que está ahí, agazapado entre nuestras pestañas sin que lo advirtamos hasta que un día empezamos a sentir que nos cuesta subir al autobús o que las distancias se alargan extrañamente… luego vienen los dolores, pero eso es otra historia.

La proximidad de la muerte, el dolor perenne de la ancianidad y en qué medida deseamos que todo termine de una vez, son las rutas a seguir en este interesante libro. Toda una revelación acerca del ciclo de la vida con un cariz diferente pero sobre todo compasivo.

 

Por: Ágata


27 de Junio, 2008, 11:28: ÁgataUn libro para ti

Recuerdo con especial emoción la época en que leí El club de la buena estrella, el placer que sentía al ir descubriendo los pliegues en la piel de esas mujeres chinas, que describía tan admirablemente Amy Tan, luchando por renacer en una tierra diferente a la suya, en un mundo en el que sus creencias, su cultura, su forma de ser no pasaba de ser un exotismo que una nación poderosa se da el lujo de poseer, exhibir y explotar.

En el universo de El club de la buena estrella, todo tenía un profundo sentido, una esencia casi palpable que nos poseía a medida que avanzamos por sus páginas.

Sin embargo, en “Un lugar llamado nada”, no encuentro ese mundo, no hay pliegues a pesar de que quien lo narra es alguien que alguna vez nos traspaso… o quizás  es por eso mismo, los muertos son muy difíciles de entender y este es un libro narrado por un muerto, por alguien que parece que ha dejado atrás la etapa de pliegues sensibles y profundos para rendirse a la simplicidad de nuestro recién estrenado siglo. Y ella misma nos lo anuncia desde el principio con ese anónimo que encontramos nada más al abrir el libro y que nos habla de la experiencia de un hombre piadoso que pesca para salvar a los peces de la muerte; el titulo también nos lo advierte: Un lugar llamado nada, obviamente no ofrece nada, aunque esté bien escrito, la nada seguirá siéndolo, está en su naturaleza.

Por: Ágata

17 de Mayo, 2008, 7:45: ÁgataUn libro para ti

                                          
Volver...

Lo excitante de partir es el regreso, y no es solamente una frase hecha, como casi todo lo que oímos por ahí, en el ascensor, en los encuentros furtivos con conocidos, de los cuales ni el nombre recordamos. No hablo del regreso físico de un lugar geográfico a otro, me refiero a los espacios imaginarios, a ese territorio inmenso que solemos abandonar por ocho horas de trabajo o tonterías de ese tipo con demasiada ligereza.

Ese regreso siempre es excitante, nos preguntamos ansiosos si volveremos a sentir, con la misma intensidad las emociones ya vividas, si los olores, las texturas o los sabores serán los mismos y nos producirán ese placer que nos impulsa a sonreír cuando caminamos a solas por la calle.

Ese nerviosismo y esa ansiedad me asaltaron cuando me paseaba por los pasillos de la biblioteca pública y me detuve ante Dostoievski. ¿Cómo sería leerlo ahora después de tantos años? Me detuve un rato dudando, mi mano iba por sus libros sin decidirme a tomar ninguno, mientras mi mente revivía los años universitarios cuando todos amábamos la literatura rusa, cuando todo el mundo era nuevo y uno desarrugaba pliegues para observarlos con atención. Era consciente de que ya había visto mucho, de que ya había llenado vacíos con los clásicos y había dado paso a los nuevos, algunos con mejor fortuna que otros, pero no podía decidirme. Cerré los ojos y dejé que mi mano decidiera por mí: Crimen y castigo fue en mi cartera a casa.

No voy a hablar del libro, ni del autor, no tiene sentido, dado su carácter de clásico de la literatura universal, lo que si quiero compartir con ustedes, son los sentimientos que volvieron a aflorar mientras lo leía y los sucesos que estaban en la actualidad, justo esa semana habían capturado al hombre que encerró veinticuatro años a su hija en un sótano, que la violó y mantuvo en cautiverio a los hijos que concibió con ella. ¿Qué lo llevó a actuar así? y sobre todo, ¿por qué piensa que no hizo nada malo?.

¿Qué que tiene esto que ver con el libro?

La naturaleza humana, la capacidad de hacer o no daño, los motivos que nos impulsan a tales extremos y por último, la certeza de que en nuestra condición humana conviven la maldad y la bondad en igual medida. Por eso, volviendo al libro, en mi imaginario infinito, supe que no hay que abandonar a los clásicos tanto tiempo.

Por: Ágata

 

20 de Abril, 2008, 8:34: ÁgataUn libro para ti



Título: El orden natural de las cosas

Autor: Antonio Lobo Antunes

Editorial: Debolsillo

 

Disfruté mucho con un libro de este autor titulado “en el culo del mundo”, quizás por eso, cuando este ejemplar de EL ORDEN NATURAL DE LAS COSAS cayó en mis manos no dudé en escogerlo, disfrutando anticipadamente del placer que recordaba de la anterior experiencia, leí la reseña de la editorial y no pude posponer su lectura; el comentario habla de “diez voces monologando sobre la soledad, el dolor, la desesperación y el miedo, la enfermedad y la locura, pero sobre todo de la muerte...”

El libro esta compuesto de una serie de capítulos llamados libro primero: dulces olores, dulces muertos; el libro segundo: Los argonautas; el tercero: El viaje a China, el cuarto: La vida contigo y el quinto: La representación alucinatoria del deseo.

La prosa empezó a envolverme de una manera sutil, iba paseando por esos lugares que el autor me describía y era un viaje enormemente gratificante, pero en un momento determinado el camino empezó a hacerse difícil, como si estuviese paseando por una empinada columna y me quedara sin aire, no lograba alcanzar las cotas del autor, no podía ver nada más allá de la línea de mi horizonte y tenía que volver a empezar la página una y otra vez, pensando seriamente en desistir y batirme en retirada.

No entendía a donde iba a parar, las historias se me desvanecían en el aire, me preguntaba de quien estaba hablando y no sabría responder. Finalmente lo dejé, quizás era eso lo que quería el autor, enredar tanto el lenguaje, dar tantas vueltas y revueltas para que el lector se canse y lo deje en paz.


Por. Ágata
5 de Abril, 2008, 12:47: ÁgataUn libro para ti


Título: La mujer justa

Autor: Sándor Márai

Editorial: Salamandra – Narrativa

 

    Este escritor nacido en 1900 - 1989  en Kassa, una pequeña población de Hungría, tuvo que esperar a que llegara el ocaso del comunismo para ser redescubierto en su país. Radicado en los Estados Unidos desde 1948, hasta 1989, año en que decidió poner fin a su existencia. 

    Su obra aún permanece en una especie de limbo, del cual las editoriales, de vez en cuando editan algo para el gran público y casi por azar caen en nuestras manos ejemplares como este de LA MUJER JUSTA, que en principio tiene nombre de telenovela, lo cual nos lleva a sospechar un tufillo raro, sin embargo, si vencemos las barreras de los prejuicios nos encontramos con una historia de pasión, mentiras, traición, crueldad y hasta complejos de clase – ¿a qué parece un culebrón? – pues sí, porque la vida misma es un eterno culebrón, que se salva de la ramplonería por la forma en qué está escrito, la manera de narrar poniendo en las voces de los personajes  que conforman la novela sus sentimientos, sus desconciertos, su búsqueda de la felicidad hacen de LA MUJER JUSTA una especie de ventana desde donde podemos ver lo que piensa, total y sinceramente una mujer después de su divorcio; un hombre ante el abandono de sus dos esposas; y por último, la amante desencantada.

Por: Ágata

7 de Marzo, 2008, 16:37: ÁgataUn libro para ti


Título: Las abuelas

Autor: Doris Lessing

Editorial:  byblos

 

La vejez, esa palabra que por estas épocas nadie se atreve a decir en voz alta. Vejez que no quiere mirarse al espejo, vejez que se queda en las camillas de las salas de cirugía es a la que se refiere Doris Lessing en este libro compuesto por cuatro relatos sorprendentes por su visión sobre lo inevitable, narrados en un tono a medio camino entre la fantasía y la realidad.

Los cuatro relatos: Las abuelas;  Victoria y los Stanveney; El motivo; y Un hijo del amor, se recrean en el proceso biológico y anímico del tránsito entre la juventud y la vejez. Toda una pintura de la vida captada entre las bambalinas de unos ambientes, reales o no, pero vibrantes, velados tras una sonrisa de mujer mayor al contemplar el mar, o mirar por encima de las gafas a su amiga de toda la vida. Gestos vívidos que dicen muco más que las palabras, lenguaje de cuerpos, diálogo de sudores es lo que emana de esta bella recopilación de cuentos.

No les hablo más porque espero haberles despertado el interés necesario para que abran el libro.

Por: Ágata

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