cae la noche

...y las palabras emergen por los rincones de la ciudad...

Un libro para ti

Aqui dejaremos consignadas las reseñas de los libros que nos gustaría regalar.

Un lugar llamado nada

Publicado el 27 de Junio, 2008, 11:28. en Un libro para ti.
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Recuerdo con especial emoción la época en que leí El club de la buena estrella, el placer que sentía al ir descubriendo los pliegues en la piel de esas mujeres chinas, que describía tan admirablemente Amy Tan, luchando por renacer en una tierra diferente a la suya, en un mundo en el que sus creencias, su cultura, su forma de ser no pasaba de ser un exotismo que una nación poderosa se da el lujo de poseer, exhibir y explotar.

En el universo de El club de la buena estrella, todo tenía un profundo sentido, una esencia casi palpable que nos poseía a medida que avanzamos por sus páginas.

Sin embargo, en “Un lugar llamado nada”, no encuentro ese mundo, no hay pliegues a pesar de que quien lo narra es alguien que alguna vez nos traspaso… o quizás  es por eso mismo, los muertos son muy difíciles de entender y este es un libro narrado por un muerto, por alguien que parece que ha dejado atrás la etapa de pliegues sensibles y profundos para rendirse a la simplicidad de nuestro recién estrenado siglo. Y ella misma nos lo anuncia desde el principio con ese anónimo que encontramos nada más al abrir el libro y que nos habla de la experiencia de un hombre piadoso que pesca para salvar a los peces de la muerte; el titulo también nos lo advierte: Un lugar llamado nada, obviamente no ofrece nada, aunque esté bien escrito, la nada seguirá siéndolo, está en su naturaleza.

Por: Ágata


Dostoievski... eterno

Publicado el 17 de Mayo, 2008, 7:45. en Un libro para ti.
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Volver...

Lo excitante de partir es el regreso, y no es solamente una frase hecha, como casi todo lo que oímos por ahí, en el ascensor, en los encuentros furtivos con conocidos, de los cuales ni el nombre recordamos. No hablo del regreso físico de un lugar geográfico a otro, me refiero a los espacios imaginarios, a ese territorio inmenso que solemos abandonar por ocho horas de trabajo o tonterías de ese tipo con demasiada ligereza.

Ese regreso siempre es excitante, nos preguntamos ansiosos si volveremos a sentir, con la misma intensidad las emociones ya vividas, si los olores, las texturas o los sabores serán los mismos y nos producirán ese placer que nos impulsa a sonreír cuando caminamos a solas por la calle.

Ese nerviosismo y esa ansiedad me asaltaron cuando me paseaba por los pasillos de la biblioteca pública y me detuve ante Dostoievski. ¿Cómo sería leerlo ahora después de tantos años? Me detuve un rato dudando, mi mano iba por sus libros sin decidirme a tomar ninguno, mientras mi mente revivía los años universitarios cuando todos amábamos la literatura rusa, cuando todo el mundo era nuevo y uno desarrugaba pliegues para observarlos con atención. Era consciente de que ya había visto mucho, de que ya había llenado vacíos con los clásicos y había dado paso a los nuevos, algunos con mejor fortuna que otros, pero no podía decidirme. Cerré los ojos y dejé que mi mano decidiera por mí: Crimen y castigo fue en mi cartera a casa.

No voy a hablar del libro, ni del autor, no tiene sentido, dado su carácter de clásico de la literatura universal, lo que si quiero compartir con ustedes, son los sentimientos que volvieron a aflorar mientras lo leía y los sucesos que estaban en la actualidad, justo esa semana habían capturado al hombre que encerró veinticuatro años a su hija en un sótano, que la violó y mantuvo en cautiverio a los hijos que concibió con ella. ¿Qué lo llevó a actuar así? y sobre todo, ¿por qué piensa que no hizo nada malo?.

¿Qué que tiene esto que ver con el libro?

La naturaleza humana, la capacidad de hacer o no daño, los motivos que nos impulsan a tales extremos y por último, la certeza de que en nuestra condición humana conviven la maldad y la bondad en igual medida. Por eso, volviendo al libro, en mi imaginario infinito, supe que no hay que abandonar a los clásicos tanto tiempo.

Por: Ágata

 


El orden natural de las cosas

Publicado el 20 de Abril, 2008, 8:34. en Un libro para ti.
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Título: El orden natural de las cosas

Autor: Antonio Lobo Antunes

Editorial: Debolsillo

 

Disfruté mucho con un libro de este autor titulado “en el culo del mundo”, quizás por eso, cuando este ejemplar de EL ORDEN NATURAL DE LAS COSAS cayó en mis manos no dudé en escogerlo, disfrutando anticipadamente del placer que recordaba de la anterior experiencia, leí la reseña de la editorial y no pude posponer su lectura; el comentario habla de “diez voces monologando sobre la soledad, el dolor, la desesperación y el miedo, la enfermedad y la locura, pero sobre todo de la muerte...”

El libro esta compuesto de una serie de capítulos llamados libro primero: dulces olores, dulces muertos; el libro segundo: Los argonautas; el tercero: El viaje a China, el cuarto: La vida contigo y el quinto: La representación alucinatoria del deseo.

La prosa empezó a envolverme de una manera sutil, iba paseando por esos lugares que el autor me describía y era un viaje enormemente gratificante, pero en un momento determinado el camino empezó a hacerse difícil, como si estuviese paseando por una empinada columna y me quedara sin aire, no lograba alcanzar las cotas del autor, no podía ver nada más allá de la línea de mi horizonte y tenía que volver a empezar la página una y otra vez, pensando seriamente en desistir y batirme en retirada.

No entendía a donde iba a parar, las historias se me desvanecían en el aire, me preguntaba de quien estaba hablando y no sabría responder. Finalmente lo dejé, quizás era eso lo que quería el autor, enredar tanto el lenguaje, dar tantas vueltas y revueltas para que el lector se canse y lo deje en paz.


Por. Ágata

La mujer justa

Publicado el 5 de Abril, 2008, 12:47. en Un libro para ti.
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Título: La mujer justa

Autor: Sándor Márai

Editorial: Salamandra – Narrativa

 

    Este escritor nacido en 1900 - 1989  en Kassa, una pequeña población de Hungría, tuvo que esperar a que llegara el ocaso del comunismo para ser redescubierto en su país. Radicado en los Estados Unidos desde 1948, hasta 1989, año en que decidió poner fin a su existencia. 

    Su obra aún permanece en una especie de limbo, del cual las editoriales, de vez en cuando editan algo para el gran público y casi por azar caen en nuestras manos ejemplares como este de LA MUJER JUSTA, que en principio tiene nombre de telenovela, lo cual nos lleva a sospechar un tufillo raro, sin embargo, si vencemos las barreras de los prejuicios nos encontramos con una historia de pasión, mentiras, traición, crueldad y hasta complejos de clase – ¿a qué parece un culebrón? – pues sí, porque la vida misma es un eterno culebrón, que se salva de la ramplonería por la forma en qué está escrito, la manera de narrar poniendo en las voces de los personajes  que conforman la novela sus sentimientos, sus desconciertos, su búsqueda de la felicidad hacen de LA MUJER JUSTA una especie de ventana desde donde podemos ver lo que piensa, total y sinceramente una mujer después de su divorcio; un hombre ante el abandono de sus dos esposas; y por último, la amante desencantada.

Por: Ágata


Las abuelas

Publicado el 7 de Marzo, 2008, 16:37. en Un libro para ti.
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Título: Las abuelas

Autor: Doris Lessing

Editorial:  byblos

 

La vejez, esa palabra que por estas épocas nadie se atreve a decir en voz alta. Vejez que no quiere mirarse al espejo, vejez que se queda en las camillas de las salas de cirugía es a la que se refiere Doris Lessing en este libro compuesto por cuatro relatos sorprendentes por su visión sobre lo inevitable, narrados en un tono a medio camino entre la fantasía y la realidad.

Los cuatro relatos: Las abuelas;  Victoria y los Stanveney; El motivo; y Un hijo del amor, se recrean en el proceso biológico y anímico del tránsito entre la juventud y la vejez. Toda una pintura de la vida captada entre las bambalinas de unos ambientes, reales o no, pero vibrantes, velados tras una sonrisa de mujer mayor al contemplar el mar, o mirar por encima de las gafas a su amiga de toda la vida. Gestos vívidos que dicen muco más que las palabras, lenguaje de cuerpos, diálogo de sudores es lo que emana de esta bella recopilación de cuentos.

No les hablo más porque espero haberles despertado el interés necesario para que abran el libro.

Por: Ágata


La esfera y la cruz

Publicado el 23 de Febrero, 2008, 18:25. en Un libro para ti.
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Título:       La esfera y la cruz

Autor:        G.K. Chesterton

Colección Austral

 

Dos hombres recorren las vastas campiñas inglesas para batirse en  duelo por sus ideas. Esa es la esencia de la esfera y la cruz.
Sus motivos para batirse son la religión y el ateismo, cada uno de los protagonistas esgrime sus convicciones con el afán urgente de imponérselas al otro, pues cada uno se considera poseedor de la verdad y la justicia. A medida que avanzan en su búsqueda de un lugar para batirse, se van conociendo, van hablando de sus mundos, de sus creencias y la convivencia empieza a resultarles entrañable, la cotidianidad los empieza a unir, así, sin ser conscientes de lo que les está sucediendo, se van dando cuenta que los inamovibles motivos que tenían para luchar tienen cimientos de arenas blandengues, con temor perciben que de un momento a otro se derribarán y eso sería intolerable pues ya no tendrían motivos para batirse.

… “La hora habrá pasado pronto. En un momento habrá pasado – dijo el loco -. Ahora, ahora, ahora es cuando tengo que clavar al suelo ese cuerpo de blasfemo; ahora, ahora es cuando tengo que vengar a Nuestra Señora de su vil insultador. Ahora o nunca. Porque el pensamiento espantable está en mi alma.

- ¿Y qué pensamiento ocupa – preguntó el ateo – lo que usted llama su alma?

-Tengo que matarle a usted ahora – dijo el fanático, porque…

- Bueno; ¿por qué…? preguntó pacientemente el ateo

- Porque he comenzado a quererle a usted…”

Matar o morir por unos ideales, a simple vista parecería ser una cosa de siglos pasados, de mentes poco civilizadas o de seres cuya inteligencia deja mucho qué desear, sin embargo los hombres seguimos matándonos ya no por ideales, sino por dinero. Vamos a la guerra por los beneficios económicos que significan. He ahí el valor de los clásicos, la impronta que nos hace volver a ellos para constatar que la humanidad avanza tres pasos y retrocede dos.
¿Qué nos impulsa a asesinar a quien no piensa como nosotros? Es como si el mundo no fuera lo suficientemente grande para acoger a todas las religiones, todos los pensamientos y culturas? ¿Es la paz una utopía que nos motiva a avasallar cuanto se nos pone delante? Porque la paz, al parecer una palabra tan universal, clara y llana, se torna en arma de destrucción dependiendo de quienes la izan como su bandera.
Ejemplos tenemos, desgraciadamente muchos ante nuestros ojos, en este recién nacido siglo XXI, no hay diálogo que prospere, ni acuerdo que satisfaga a los bandos en conflicto. Uno, definitivamente tiene que morir a manos del oponente y si no muere, se rinde y se deja avasallar.
Pero la cosa no es tan sencilla. Con el tiempo los valores se van modificando, unos intereses reemplazan a otros, y la humanidad se ahoga en ese caldo inmundo, por eso, me pregunto si no sería una buena salida a tantos conflictos que los oponentes convivieran unos meses en lugares neutrales y solitarios donde no hagan daño a nadie. ¿Cabría imaginar al mandatario del mundo consumista escalando las escarpadas montañas afganas? o al anciano dirigente de las FARC caminando tranquilamente por la avenida séptima al lado del actual jefe de gobierno?
Podría ser, pero por ahora bástenos con terminar de leer La esfera y la Cruz.

 

Por: Ágata

Los amores....

Publicado el 10 de Febrero, 2008, 7:35. en Un libro para ti.
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Título: Los amores difíciles

Autor: Italo Calvino

Editorial: RBA Narrativa actual.

 

Los amores difíciles está compuesto por una serie de relatos, la mayoría de ellos fechado entre 1949 y 1958. Una década particularmente compleja para la Europa de la posguerra.

El autor condensa en pequeños relatos situaciones particularmente complejas producidas por la incomunicación social, pone letra a los silencios incómodos que nos asaltan cuando estamos en compañía. Habla también de cómo los llenamos con lo primero que se nos viene a la cabeza, eso es lo que Calvino nos cuenta. Nos habla de las parálisis momentáneas que nos asaltan cuando nos encontramos a alguien en la calle, o hablamos con el jefe o cuando nuestra cotidianidad se rompe ante un hecho inesperado.

Nos pone de manifiesto que somos más locuaces y ligeros en cuanto hablamos de las dificultades, la dureza de la vida, los desengaños o las frustraciones, mientras que para hablar de la belleza o de la felicidad nos enredamos en tópicos repetidos hasta la saciedad, tanto que incluso pierden su sentido.

Los amores difíciles es de esos libros que requieren su tiempo para reflexionar, que nos obliga a repasar sus páginas y por qué no,  nos llevan a observar, con curiosidad, lo que yace en esos intervalos de tiempo en que nos sentimos absolutamente solos en el mundo.

Por: Ágata


Otras voces, otros ámbitos

Publicado el 26 de Enero, 2008, 12:17. en Un libro para ti.
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Título:   Otras voces, otros ámbitos
Autor:    Truman Capote

 "¿Qué son casi todas las vidas sino una serie de episodios incompletos?"

     Me he tomado un tiempo en escribir una reseña para esta sección y el motivo para tal silencio fue una especie de apatía frente a lo que leía. No les ha pasado que a veces se leen algunos libros y al cerrarlos inmediatamente aparecen unos puntos suspensivos en la mente.
    Pues precisamente eso me sucedió estos meses, desde noviembre decidí sumergirme en el mar de autores recomendados por diversos suplementos literarios de la prensa o por revistas dedicadas a leer por nosotros, y a pesar de que algunos de ellos despertaron cierto interés, la mayoría de las veces, esos puntos suspensivos me asaltaban peligrosamente, obligándome a replantearme esta sección. ¿Un libro para ti?,  Cómo voy a recomendar un libro que no ha logrado impresionarme y que más bien me ha dejado con un amargo sabor en la memoria... esto es posible, de verdad.
    Pensando no solo en escribir para este blog, sino en mi propio alimento espiritual, me sentí descorazonada, como caminando por el desierto, nada es más parecido a ello, que vagar por los pasillos de una biblioteca pública, o una gran librería teniendo a la mano tantos volúmenes y escoger precisamente el que menos nos gusta.  
    Pero, quizás por eso, para quitarme ese sabor amargo de la boca, volví a lo conocido, a lo leído para verlo desde la nueva perspectiva que dan los años y la experiencia.
    Sí, volví a Truman Capote, volví a leer Otras voces, otros ámbitos y mi espíritu sintió renacer sus alas.
    Descubrí a un nuevo Randhol, encerrado en su cuarto, respirando con dificultad esa vida que le tocó vivir, procurando ocupar su tiempo de la manera más honesta posible, consciente de que nuestros pies nos llevan hasta cierto punto y ahí deciden no andar más, no se someten a la tiranía del calzado, aceptan de mala gana las pantuflas y aún así, en el momento menos pensado se deshacen de ellas, mientras la vida florece a su lado, la vida y el despertar del adolescente Joel. Es entonces cuando nuestra existencia  se circunscribe a una sentencia como esta: "¿Qué son casi todas las vidas sino una serie de episodios incompletos?"
    Frases así nos estallan en la cabeza y nos llevan a reflexionar sobre el misterioso encanto de la buena literatura, una magia que no acaba con los años, que sigue ahí, esperando pacientemente a que volvamos a restaurarnos el alma herida de tanta vaciedad.
    Cerramos el libro y en vez de puntos suspensivos aparece un interrogante: ¿Seré capaz  de completar el episodio que me correspondió vivir?
    Por lo pronto, el capítulo de reseñas se cierra con Otras voces, otros ámbitos, un libro que hay que tener a mano cuando la aridez nos rodee.

Por: Ágata

Un hombre y dos mujeres

Publicado el 3 de Noviembre, 2007, 8:24. en Un libro para ti.
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Título: Un hombre y dos mujeres

Autor: Doris Lessing

Editorial: Seix Barral S.A. – Biblioteca Breve

Barcelona 1967

 

Me encontré con esta escritora de forma casual, como suele suceder con todo aquello que nos sorprende sobremanera. Era un tomo amarillento, con manchas oscuras en algunas de sus páginas, como esas que les salen a los ancianos en las manos o en el rostro. Unas manchas que nos hablan de sus vidas, muy seguramente plenas de experiencias.

Lastimosamente no pude iniciar su lectura inmediatamente, sólo dos semanas después me encerré en el cuarto, encendí mi pequeña lámpara, acomodé las almohadas y me adentré en su lectura.

Un hombre y dos mujeres adopta el título de su primer cuento, un relato que habla de la amistad entre dos parejas con un lenguaje pausado, tranquilo, pero agudo, analítico, incisivo, característica común en muchos escritores anglosajones y que siempre nos abre nuevos puntos de vista acerca de situaciones, que por cotidianas, creemos ya sabidas, incluso, hasta faltas de interés.

En este primer relato, la forma compacta de dos parejas se quiebra al ausentarse uno de los hombres, dejando a su pareja en una posición crítica ante sus amigos. En esa especie de variación de roles, se presentan situaciones complejas, insinuaciones que a pesar de no concretarse en acción directa, van mellando la fortaleza de una amistad que se creía sólida, dejando en el ambiente una sensación de incorrección social.

Este libro, por su condición de selección de relatos, nos depara más sorpresas, nos describe mundos cotidianos desde varios puntos de vista, pues los protagonistas de los cuentos a veces son personas mayores, niños, cosas, o animales; todos con un denominador común: la incisiva amplitud psicológica que despliega la autora para dar coherencia a su obra.

No quiero terminar esta reseña sin expresar mi opinión sobre uno de los cuentos en particular: Dos Alfareros: en este relato, la escritora nos cuenta un sueño, este sueño es contado a una amiga, el sueño es recurrente y cada vez que se presenta, ofrece continuidad al relato, enriquece la acción entrelazándola de una manera fantástica, hecho que me llevó a preguntarme: ¿Por qué no le hago caso a mis sueños?, quizás si me los tomara más en serio, podría hacerlos realidad.

 

Ágata

Travesuras de la niña mala

Publicado el 22 de Septiembre, 2007, 11:09. en Un libro para ti.
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Título: Travesuras de la niña mala

Autor: Mario Vargas Llosa

Editorial: Alfaguara

 

En nuestra sociedad y particularmente en América Látina, donde las diferencias, en vez de disminuir, se ahondan cada segundo, se nace con una marca de origen: el sello de clase social y sus hijos dedican la vida entera ya sea a alimentar esas diferencias o a eliminarlas de raíz, sin embargo, ese sello de odio no desaparece jamás y en su intento por borrarlo, o al menos disimularlo, la gente encauza su vida bajo un objetivo inamovible: tener dinero o mantenerlo eternamente; mucho dinero, posición, fama, a cualquier precio llevándose por delante a quien sea.

Ese es el lema de vida de hombres y mujeres, en este caso en particular, el de Otilia, la niña mala, esa es la realidad de muchas mujeres marcadas por el rencor y el desprecio entre clases sociales, ese es el motor que la lleva por las camas de muchos continentes pero que la esclaviza y la margina irremediablemente. Ella decide que es mejor tener cadenas que lleven firmas de prestigio y cárceles con piscina, a las cadenas de barrios marginales, hijos numerosos y maridos con sueldos mínimos.

Otilia, protagonista tallada por el talento de Vargas Llosa en un escenario con dos ambientes: Europa y Sudamerica, trescientos setenta y cinco páginas de contrastes que logran romper la membrana opaca que tamiza la realidad de los sudamericanos, por eso mismo, extraña leer en la contraportada del libro la siguiente frase: “cuál es el verdadero rostro del amor”. No es el rostro del amor, son las convulsiones de unos seres en su intento por borrar esa marca de nacimiento.

Por: Ágata


El vagón de las mujeres

Publicado el 15 de Septiembre, 2007, 12:02. en Un libro para ti.
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El vagón de las mujeres
Autor: Anita Nair
Santillana Ediciones Generales

El avance de las comunicaciones ha abierto una ventana desde la cual los occidentales hemos podido husmear a ese otro mundo que duerme mientras nosotros estamos despiertos. Gracias a la inmigración se nos han llenado los ojos de lágrimas al probar el picante de la comida hindú, o sentido en el paladar el crujido de insectos deliciosamente tostados, o hemos pasado noches en vela intentando profundizar en las religiones orientales. ¿Quien se resiste a la majestuosidad de las mujeres africanas, al colorido de los Saris usados por las indias, a los complicados recovecos de un cabello peinado a la japonesa? La comida, el vestido, la religión, las costumbres que llamamos exóticas nos llevan a tomar una posición: nos gustan o no. Estamos de acuerdo o no. Los admiramos o los detestamos. Pero nunca nos son indiferentes porque detrás de todo eso descubrimos a seres humanos que igualmente buscan su razón de ser, en eso somos iguales y no hay color de piel que sea ajeno a ello.

Y de ellos precisamente nos habla Anita Nair en su libro el vagón de las mujeres. En él, la autora nos hace viajar en un tren que atraviesa la India, nos mete en un compartiendo en el que viajan seis mujeres durante toda una noche, ocasión que ellas aprovechan para hablar libremente de sí mismas buscando un objetivo único: Ser escuchadas. Cada una deshilacha su mundo, su familia, su hogar, su dependencia de un entorno regido por los hombres, ya sean esposos o familiares, sus deseos y esperanzas; en últimas la búsqueda de su propia razón de ser.

Y en esa búsqueda andamos todos los seres humanos, hombres y mujeres, no importa que luzcamos un sari o un kimono o un jean y una camiseta, lo externo pierde relevancia, se deja de pertenecer a una raza, a unas costumbres, para ubicarse en un plano más universal: el de ser humano, el de hallar la propia voz que sale de las entrañas y que pueda llegar a reconocerse como propia.

Por: Ágata

 

 

 



Conversaciones con Billy Wilder

Publicado el 18 de Agosto, 2007, 10:19. en Un libro para ti.
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Conversaciones con Billy Wilder
Por: Cameron Crowe
Cine y Comunicación
Alianza Editorial

Nada más adecuado para nuestra lánguidez veraniega que un libro inteligente, ameno, divertido y revelador, que satisface nuestro intelecto mientras saboreamos un cubata bien helado, cómodamente atrincherados en una hámaca y  acaricados por la brisa del mar. No podía ser menos cuando se habla de un ser humano como Billy Wilder * y con un interlocutor como el no menos interesante director Cameron Crowe, director, entre otras películas de Jerry Maguire. Por eso, si le gusta el cine, este libro le abre las puerta al millón de detalles que se ocultan tras las cámaras. He aqui algunos botones de muestra:

"CC. De todas las actrices de sus películas, ¿por cuáles sintió más afecto?"

"B.W. Me gustaba trabajar con Audrey Hepburn...Y, aunque fue en una película muy mala (Bésame, tonto), como ya he dicho, me gustó mucho Kim Novak. Tengo afecto por todas mis actrices, excepto, tal vez, Marilyn Monroe, y eso era cuando me había hecho esperar un día entero, o incluso tres días a veces. (Pausa) Pero era fantástica cuando rodaba una larga escena de diálogo sin equivocarse ni una sola vez. Me gustaba su cadencia al hablar. Me caía bien. Al final, la esperaba y me tragaba mi orgullo."

    "...La última escena de Con faldas y a lo loco la escribimos un fin de semana n el estudio. No la teníamos. Teníamos a los dos héroes que escapaban y saltaban a la motora de Joe E. Brown. Y un poco de diálogo entre Marilyn y Tony Curtis. Luego llegábamos a la revelación, cuando Jack Lemmon dice: <No puedo casarme contigo porque ...fumo>. Y, por fin, se quita la peluca y dice: <Mira, soy un hombre>. Necesitábamos una frase para Joe E. Brown, y no dábamos con ella. Pero, en algún momento de la discusión, al principio Iz había propuesto: <Nadie es perfecto>. Y sugerí, vamos a usar esa frase. En el preestreno, en Westwood, el oúblico estalló. Era divertida esa forma de hacer cine.”


Y si de pronto, al recorrer sus páginas, sientes las ganas de ponerte a escribir un guión, aqui te transcribo algunos consejos del admirable Willy Wilder. ¡Salud!

"1.- El público es voluble.
 2.- Hay que agarrarle por el cuello y no soltarle.
 3.- Desarrolla una línea de acción clara para el personaje principal.
 4.- Ten claro hacía donde vas.
 5.- Cuanta más sutileza y elegancia se tiene para ocultar los elementos de la
      trama, mejor escritor se es.
 6.- Si tienes problemas con el tercer acto, el verdadero problema está en el primero.
 7.- Un consejo de Lubitsch. Deja que el público sume dos y dos. Te querrán siempre.
 8.- Al hacer naraciones en off, ten cuidado de no describir lo que ya está viendo  el público. Añade algo nuevo a lo que ven.
 9.- Lo que ocurre al final del segundo acto es lo que desencadena le final de la película.
10.- El tercer acto debe ir creciendo, creciendo, creciendo, en ritmo y en acción, hasta el último suceso, y entonces...
11.-Ya está. No le des más vueltas.

 

Por: Ágata

* Filmografía de Billy Wilder:
Mala semilla ( Mauvaise graine) 1934 – Midnight 1939 -  Si no amaneciera (Hold back the Dawn) 1941 – El mayor y la menor (The major and the minor) 1942 – Cinco tumbas al Cairo (Five graves to Cairo) 1943 – Perdición (Double indemnity) 1944 – Días sin huella (The lost weekend) 1945 – El vals del Emperador (The emperor waltz) 1948 – Berlin Occidente  (A foreign affair) 1948 – El crepúsculo de los Dioses (Sunset Boulevard) 1950 -  El gran Carnaval (Ace in the hole) 1951 – Traidor en el infierno (Stalag 17) 1953 – Sabrina 1954 – La tentación vive arriba (The seven year itch) 1955 – El espíritu de San Luis (The spirit of St. Louis) 1957 – Ariane (Love in the afternoon) 1957 – Testigo de cargo (Witness for the prosecution) 1957 – Con faldas y a lo loco (Some like it hot) 1959 – El apartamento (The apartment) 1960 – Un, dos tres (Une, two three) 1961 – Irma la dulce (Irma la douce) 1963 – Bésame, tonto (Kiss me stupid) 1964 – En bandeja de plata (The fortune cookie) 1966 – La vida privada de Sherlok Holmes (The private life of  Sherlok Holmes) 1970 - ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre? (Avanti) 1972 – Primera plana (The front page) 1973 – Fedora 1978 – Aqui un amigo (Buddy buddy) 1981.

 



Confesiones...

Publicado el 12 de Agosto, 2007, 12:48. en Un libro para ti.
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Este domingo 12 de agosto, al leer el diario El Tiempo, me encuentro con una página entera comentando la noticia del próximo lanzamiento de un libro, que además, dadas sus características, promete ser un best seller, CONFESIONES DE UNA PUTA  CARA, en el, él periodista Francisco Celis Albán narra las experiencias de una prostituta de lujo.

Hasta ahí vale, ¿pues quién rinde cuenta a los escritores?

Se supone que sus lectores, quienes están en la obligación de dar o no su apoyo a éstos, sin embargo, llama la atención el éxito de tales publicaciones entre el público colombiano, que en su vida cotidiana no necesita comprar best seller, para enterarse de la débil voluntad de un alto porcentaje de su población para ceder al crimen, - lo ve en sus propios vecinos incluso, hasta en sus propios familiares,  pues a diario convive con la extorsión, la corrupción y la mentira. No necesita de periodistas, ni de editoriales oportunistas que se lo pongan en carátula de lujo.

Me pregunto a ¿qué obedece tal rendición a lo ilegal, al crimen, al asesinato y ese placer morboso en recrearse con los detalles de tales hechos?

Produce escalofrío pensar en las mentes de esos jóvenes que están naciendo en un país como Colombia, un país en el que la gente vende su honor, su prestigio profesional, su familia y hasta sus atributos físicos por la suma que los criminales estimen conveniente. Y no solo no se sienten culpables o arrepentidos, sino orgullosos y satisfechos.

Este libro llegará  alto en el escalón de los más vendidos, muy seguramente un canal de televisión le propondrá al autor vender sus derechos para producirlo, los actores y actrices nacionales o extranjeros esgrimirán sus más variadas y efectivas armas para conseguir el papel mientras los directivos del negocio internacional del entretenimiento harán su agosto produciendo versiones nacionales para los países donde tienen su feudo.

De ética, de moral, de responsabilidad y honor ya no se habla, y menos se practica; no es rentable, no tiene buena imagen, a no ser que a alguien se le ocurra insuflarla con silicona en lugar visible y tentador. Los pocos que aún creen en esos valores vagan por la calle con los ojos desorbitados pensando, con vaga esperanza, en que tal vez ese sea el último libro que se escriba sobre el asunto, en que esa novela sea la última y que pronto llegará el día en que la gente, hombres y mujeres sin silicona, sin autos de lujo, sin lucir ropa o joyas pagadas con el dinero sangriento de los criminales, disfrute plenamente de su vida, de lo que la naturaleza le ofrece y de las creaciones de los poetas o escritores que se atrevan a defender su arte fuera de los cercos creados por los intereses comerciales de las editoriales o los medios de comunicación.

Una sugerencia: No comprarlos sería la respuesta.

Por: Ágata


Aun así

Publicado el 4 de Agosto, 2007, 20:52. en Un libro para ti.
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Título:     Aún así
            Poemas reunidos
Autor:      Luis Aguilera
Colección de Poesía
Universidad Nacional de Colombia

Al leer la última página de este libro, me asaltó la siguiente reflexión: "las habitaciones tristes del ser humano". La triste condición de estar obligado a asistir a un evento que nos disgusta profundamente: la vida.
Aún así, tenemos que vivirla, pues no tenemos más remedio, la realidad duele, los acontecimientos producen salpullidos, los ojos se irritan. Aún así, estamos vivos. La pregunta es ¿para qué?
¿No es paradójico que esa sea la pregunta más inútil? Quizás nuestro destino es ignorarla.

Aqui me tomo la libertad de copiar algunos de sus poemas tomados al azar.
                                                                                                                Por: Gladys

Deriva
En los aleros el agua termina
un recorrido. Lo sé.
Bien pronto mi soledad fue lo único posible.

En cada propósito una herida
desalienta al corazón: un sueño hoy,
mañana la ciega desesperanza que lo agota.

Sólo el infortunio no es voluble.
Pasa la vida en bruma como nave a la que el tiempo
va dando su propio, su desolado paisaje de deriva.

Escena
Yo no me muevo
ni la arena cambia.
La geografía del horror
es inmutable. Abolido
el anuncio de otro infierno,
quien quiera subir a escena
que tome su fusil y se defienda.





Marcelo Mastroianni

Publicado el 28 de Julio, 2007, 10:45. en Un libro para ti.
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SI, YA ME ACUERDO….

Un actor, un documental, un libro

 

Un día del año pasado, curioseando entre los libros de promociones de la librería Panamericana de la calle 72 (Bogotá) descubrí una auténtica Joyita.: Se trata de “Sí, Ya me acuerdo” la versión en libro del documental del mismo nombre, realizado por la italiana Ana María Tató, sobre Marcelo Mastroianni, cuando el actor hacía su última película (Por entonces él no lo sabía) en las montañas del nordeste de Portugal, en Septiembre de 1996, bajo la dirección del maestro portugués Manuel de Oliveira.

Yo había intentado ver el documental sobre este mito del cine italiano, pero infortunadamente llegó a mis manos una copia defectuosa por lo tanto la intención se imposibilitó. En todo caso, una vez leído el libro además de la inevitable emoción me impactó la certeza de cómo corre el tiempo en el mundo del cine, y cómo, quienes apenas ayer eran dioses de la pantalla son desplazados con alarmante celeridad por los nuevos nombres y rostros que pueblan el cine de hoy.  ¿Comparten el cine y la vida la misma dimensión del tiempo?... En los años ochenta un libro sobre Mastroianni hubiera sido un acontecimiento de primera mano, acaparado codiciosamente por los fanáticos del cine y nunca uno más en las veleidosa sección de las promociones.

A pesar de que los cineclubes y las cinematecas del mundo entero velan porque las joyas del cine del pasado – incluso del reciente pasado - y sus protagonistas pervivan, la descomunal avalancha audiovisual contemporánea los van desdibujando de forma implacable y casi imperceptible. No sé, pero presiento que la literatura y la música corren con relativa mejor suerte. No es una queja, es una realidad. Digo esto porque actores de los grandes tipo Marlon Brando, Richard Burton, Alberto Sordi, Vittorio Gasman, Jean Gabin y el mismo Mastroianni (Esto sin nombrar a las grandes divas) van quedando atrás y lo que es mas inquietante, sin que se vislumbren los justos relevos de su talla. Me parece que el único en esa línea de los grandes que hoy hace cine es el británico Anthony Hoppkins.

El libro “Si, ya me acuerdo” suscita una nostalgia, en especial por una época fabulosa del cine italiano, sin que por ello desvirtuemos las películas de hoy. Es probable que la inusitada pluralidad de expresiones cinematográficas (inequitativamente distribuidas) y su tumultuosa oferta de nombres sean la marca característica de nuestros días.

A mi me gustaría que el cine se diera de esa forma amplia tal como se da la música en las emisoras, en donde conviven cotidianamente la música electrónica y los controvertidos ritmos del momento con las rancheras, los boleros, las baladas del pasado en todos los idiomas y, claro, los clásicos del Jazz y el blues.

Pero Volvamos a Mastroianni y al libro. Ana María Tató logra con este retrato del actor revelar a un verdadero maestro. Maestro no solo de su oficio _mas de 170 películas realizadas además de una apreciable trayectoria teatral- sino  maestro de su vida. Con entrañable sinceridad y despreocupada lucidez Mastroianni desmitifica al divo y al actor mundano para dar paso al simple hombre común y al simple trabajador de la actuación, como siempre se vio y quiso que lo vieran.

Desfilan además por esta semblanza gran parte del cine italiano y del mundo de la segunda mitad del siglo XX ; proverbiales vivencias con directores como Fellini, Visconti, Fermi, De Sicca, De Filippo, etc; Su infancia pobre, su vida de barrio se funden con pasmosa fluidez con su vida de divo de la pantalla y con su itinerancia internacional, llevando a cuestas la etiqueta de Latín lover la que siempre ridiculizo y despreció.

El actor, en una experiencia única para quien le interesa la actuación, reflexiona bellamente sobre su oficio desmontando sin soberbia el discurso manido de los triunfadores, dando así una clase singular de humildad, amor, humanismo  y constatando una viva sensibilidad por todo aquello cuanto incidió en su vida de actor y su vida afectiva. Sueños, decepciones, amoríos, ciudades., amistades, obras maestras y películas del montón, su gran coestrella Sofía Loren, su pasión francesa Catherine Denueve,, la vida que pasa, la vejez y la muerte.  Y siempre la elemental cotidianidad, unido todo a innumerables personajes, dan forma a este entrañable retrato de un hombre que quería a todos los que le rodeaban y por encima de todo la vida misma.

A manera de prólogo el libro trae una divertida y desmitificadora charla que realizó Eugenio Escalfari, fundador y director del diario la Republica de ROMA, con Vittorio Gasman y Marcello Mastroianni en julio de 1996.

Aunque no están de moda, referencio tanto el documental como el libro (Ojalá los pesquen por ahí) para que conozcamos de su propia voz a Mastroianni y no lo olvidemos….Porque los poetas no deben morir.

 

Por: Ricardo S.


El filón de la novela histórica

Publicado el 18 de Junio, 2007, 12:36. en Un libro para ti.
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Otros días, otros juegos
Autor: Manuel Vicent
Editorial Alfaguara.

Manuel Vicent, escritor valenciano, es también periodista. Ha publicado además Tranvía a la Malvarrosa, Jardín de Villa Valeria, Las Horas paganas, Son de mar, la Novia de Matisse, entre otras. Colaborador habitual del periódico El País.

Este autor goza de gran prestigio dentro de ciertos círculos literarios, sus artículos en ese periódico se leen con cierta sensación de placer, igual pasa con sus novelas. En ésta que decidimos exponer hoy, el autor nos pasea por la historia reciente de España, por las páginas del libro desfilan los personajes que terminaron influyendo en la vida política del país, al lado de personas anodinas, enredadas en sus miserias particulares, luchando por ser felices en la sociedad que se estaba transformando.

El transito de niño a adulto, el cambio del campo a la ciudad y de la ciudad antigua y pacata a la moderna y liberal, la dictadura al socialismo. Todo ello narrado, a veces desde la íntima reflexión y otras desde la fria mirada de la historia. Bien narrado, agradable de leer, pero al cerrar el libro, en mi cerebro baila el eterno interrogante, ¿no es más de lo mismo?

Dudo. Acaso los seres humanos tenemos que contarnos una y otra vez nuestra historia para no repetirla, o ya está bien, punto final y a otra cosa?

O, y me remito al anterior artículo sobre la critica literaria, ¿será que la novela histórica está viviendo su época dorada y las editoriales quieren exprimir al máximo este filón?

Por: Ágata



A propósito de crítica literaria

Publicado el 18 de Junio, 2007, 12:08. en Un libro para ti.
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Hasta hace unas décadas, cuando un escritor publicaba una obra no dormía pensando en lo que iban a escribir los críticos en la prensa. Sentía que su vida dependía totalmente de ese “docto” señor que firmaba la columna literaria del periódico.

Hoy esa figura se ha diluido. Los artículos dedicados a la critica literaria no son más que una homilía de halagos, casi siempre, pagados por la industria editorial para impulsar las ventas. Y si alguien se atreve a pensar de manera diferente, inmediatamente se le lanzan, artículo en ristre, toda la cofradía de periodistas especializados o escritores que quieren hacer meritos, en defensa del autor promocionado. Estos movimientos, desde luego, logran levantar ciertas voces que repercuten en la caja registradora.

En medio de eso se halla el lector, anonadado por tal cantidad de libros, de comentarios, de sugerencias, de modas o conveniencias. ¿Qué leer?

La globalización lo paraliza, puede leer absolutamente de todo y ese ámbito, que debería ser ideal, pues tiene la libertad de escoger, se convierte en un revulsivo. No encuentra nada que agite la calma chicha de su rutina.

De una parte, la escaza critica que encuentra no le basta; de otro lado, la oferta es tan amplia que se pierde en ambiguedades, y cansado de recurrir al viejo recurso de releer los clásicos, se atreve con lo nuevo. Voy a leer este – piensa el lector - que acaba de ganar un premio en Barcelona, o Madrid, Buenos Aires, Mejico o Bogotá. Así que con recelo lo compra, va caminando hacía la tranquilidad de su sala con el libro bajo el brazo, saboreando de antemano esas páginas nuevas, de un autor nuevo, pero a medida que camina, algo le revolotea en su cerebro, ¿será bueno? y si resulta que el ganador de este premio fue elegido porque pertenece a un país del tercer mundo y hay que ayudarlo, o es amigo del gerente regional de la editorial que pretende hacer negocios con la Europa del este, y como están haciendo meritos para ingresar al primer mundo, pues hay que darles un reconocimiento, o simplemente el autor tiene la suerte de ser sobrino del mayor accionista de la editorial. O el escritor ganó el último reality del año, o es hijo de la famosa X, o denunció la corrupción de cierto político... el menú, como pueden ver, es demasiado amplio.

Nuestro lector finalmente llega a su casa, abre el libro, sus ojos se despliegan por los renglones y a pesar de que lo lee con cierta facilidad, los hechos narrados y la forma como están aderezados literariamente no lo desilucionan, ni lo obligan a cerrar el libro tirándolo a un rincón. Más bien, llega en dos días a la página final, cierra el libro, se queda mirando al frente. ¿Y?

Igual pasa con la literatura en la red. Se escribe mucho, se publica de todo y los comentarios que llegan a las webs especializadas o a los blogs, casi que se copian unos a otros. Lo que en principio se pensó que iba a ser una puerta abierta a más opciones, más diversidad de opiniones, una especie de exposición a cielo abierto de los escritores frente a sus lectores, resultó ser un gran fracaso. La gente que critica no lo hace desde una perspectiva imparcial, sino que vomita sus conceptos de la forma más abrupta posible, mientras que el otro bando se niega a poner por escrito sus opiniones, conformándose con criticar u opinar fuera de la página o blog, allí en la tibieza de su cuarto, ante unos pocos amigos o en lo más íntimo de su mente. Sólo muy pocos se atreven a dejar su opinión y gracias a ellos, o quizás por ellos mismos, las cabezas que están tras las webs o los blogs,  siguen insistiendo en sus publicaciones, siguen facilitando las herramientas para la participación.

Ahí está el punto culminante de la critica, cada vez se escribe más, se escribe mejor, estructuralmente hablando, pero no haría falta otra cosa, un relámpago en la oscuridad, una arruga qué alisar, un resquicio por donde respirar.

Una cosa es cierta, ya no hay critica, las personas encargadas de ese trabajo han perdido su credibilidad, el lector está solo ante la avalancha de obras, resultado de las leyes del marketing. ¿Era eso lo que queríamos?

A lo mejor resulta que el mundo ya no necesita de esa figura y es una absoluta tontera lo que he escrito.

Por: Ágata


El hombre tras el sol en do mayor

Publicado el 8 de Junio, 2007, 14:00. en Un libro para ti.
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BUDAPEST
Chico Buarque
Género: Narrativa
Ediciones Salamandra.


  

Chico Buarque, artista polifacético, nacido en 1944, profundo investigador de las raíces del samba, amante del fútbol, de las mujeres, de sus amigos, compartió con Caetano Veloso, Tom Jobim y Vinicius de Moraes, entre otros, una época en la que la Bossa Nova era algo más que un estilo musical, era una forma de ser, de relacionarse con los demás y de disfrutar de la vida como los brasileños saben hacer mejor que nadie.

    Como muchos de sus compañeros, su compromiso con las libertades y las connotaciones políticas de sus canciones, le obligaron a exiliarse en los duros años de la dictadura militar en su país, (1964). Tomó partido por la libertad y en sus letras enfocó de una manera artística su crítica al sistema sin caer en mensajes panfletarios, lo que le ocasionó el exilio en Italia en 1968.

    Con "a pesar de usted" (1970) declara su disidencia contra la dictadura:

"a pesar de usted,
mañana ha de ser otro día.
Daría tanto por ver
el jardín florecer…
como usted no quería…”

    Conocido por sus juegos de palabras incursionó además en la literatura y es así como hemos podido descubrir tras el sol en do mayor, a un hombre que recala por accidente en una ciudad llamada Budapest y es seducido por la sonoridad de una lengua extraña que se le antoja como “una música difusa en la que no consigue identificar los limites de las palabras y que lo lleva a convertir en realidad su sueño de ser otro hombre, de empezar de cero, sin maletas, sin habla, como un recién nacido”.

    Sin embargo, esa sensibilidad que tanto nos cautiva en las letras de sus canciones no logra enamorarnos en esta novela, donde José Costa, su protagonista vaga entre dos ciudades Budapest y Rio. La historia no logra emanar el embrujo que anhelamos, quizás porque esperamos que su autor escriba literatura tan bien como las letras de sus canciones, así, el lector ve caer su entusiasmo a medida que avanza en la novela, si es que logra terminarla, nada es cercano a nosotros, ni la relación amorosa con la amante Húngara, ni con la brasileña, ni el hijo que tiene con esta última llega a la condición de humano, pues sólo le permite gritar en alguno de los capítulos.

    José Costa es un “negro” que escribe para una agencia literaria encargada de fabricar discursos o novelas a quienes tienen el dinero suficiente para comprar sus servicios, está casado con una famosa locutora de televisión, tienen un hijo y su matrimonio a veces parece tan falso como la ilusión de un sol en do mayor, y otras deja traslucir ciertos rasgos de entendimiento mutuo y de libertad de pareja, propios de una sociedad acomodada, pero el autor se abstiene de dar pinceladas definitivas en la estructura de sus personajes y tal vez, por su amor excesivo al juego de palabras, éstas forman un galimatías que nos obliga a cerrar el libro y correr en busca de los viejos casets donde sí podemos disfrutar del lirismo embrujador de sus letras, como estas, y como no, cerrar los ojos mientras lo escuchamos cantarnos al oído.

A Cidade dos Artistas
Chico Buarque

Composição: Henriquez - Bardotti - Chico Buarque

Na cidade
Ser artista
É posar sorridente
É ver se de repente
Sai numa revista
É esperar que o orelhão
Complete a ligação
Confirmando a excursão
Que te leva ao Japão
Com o teu pianista
E antes que
O sol desponte
Contemplando
O horizonte
Conceder entrevistas
Aos outros artistas
Debaixo da ponte

Na cidade
Ser artista
É subir na cadeira
Engolindo a peixeira
É empolgar o turista
É beber formicida
É cuspir labareda
É olhar a praça lotando
E o chapéu estufando
De tanta moeda
É cair de joelhos
É dar graças ao céu
Lá se foi o turista
O dinheiro, a peixeira
A cadeira e o chapéu

Ser artista
Na cidade
É comer um fiapo
É vestir um farrapo
É ficar à vontade
É vagar pela noite
É ser um vaga-lume
É catar uma guimba
É tomar uma pinga
É pintar um tapume
É não ter documento
Até que o rapa te pega
Te dobra, te amassa
E te joga lá dentro

    Budapest - lleva a cuestas el ser ganadora del premio Jabuti (2004), el galardón literario más tradicional e importante de Brasil - es una novela extraña, un caleidoscopio en el que podemos apreciar las vidas de unos seres anodinos y con una trama interesante que quizás podría habernos llevado a buen puerto, pero que por esos azares de la literatura, nos deja anclados en nuestro sillón mirando por la ventana indiferentes.

    Sí, la literatura es otra cosa, una suerte de  juego largo en el que hay que tensar todos los resortes para lograr un do mayor.

Por: Ágata

 


 


En el culo del mundo

Publicado el 28 de Mayo, 2007, 15:30. en Un libro para ti.
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EN EL CULO DEL MUNDO
Antonio Lobo Antunes
Editorial Siruela

 

Este libro, publicado en 1979 por primera vez en portugués, cumple  28 años, de estar vagando por el mundo y coincidencialmente llegó a mis manos gracias a la iniciativa de ciertos Ayuntamientos, en materia de intercambio de libros. Eso de poder acceder a un libro sin que nos afecte al bolsillo, es muy satisfactorio, hablo de los ya famosos trueques de libros que se promueven en varias ciudades del mundo como Santiago de Chile, Bogotá, Madrid o Barcelona.

Mi conocimiento de la obra de  Antunes, es más bien escaso, sólo algunas reseñas literarias en Babelia, alguna entrevista, frases sueltas de algunos de mis amigos y poco más. Por eso mismo y con la certeza de que jamás podré leer todo lo que deseo, asumo la lectura de autores desconocidos con una pasión propia de adolescente, conteniendo a duras penas el afán por terminarlo y lanzar al viento mis muy personales apreciaciones con el fin de que otros lectores, más experimentados o conocedores de determinada obra, compartan conmigo y con nuestros blogueros sus lecturas.

Así con ese temblor en las manos empecé a leer “En el culo del mundo”, en él, Antunes nos narra la experiencia de su protagonista en la guerra de Angola, habla de los efectos de la violencia que tiene que soportar el hombre, y como ésta, se convierte en un factor determinante de la identidad individual y colectiva de los seres humanos, un factor que quienes conviven con la guerra, no alcanzan a analizar con la debida distancia, aunque, por entre las rendijas de la conciencia, se  vayan colando preguntas incontestables: ¿Cómo serán esos seres humanos formados en la guerra? ¿Serán capaces de amar?, si sobreviven, ¿Serán capaces de vivir sus vidas libres de rencores y venganzas? ó ¿Están condenados a repetir su violencia por siempre? ¿Educarán a sus hijos para continuar su legado sangriento? ¿Cómo puede vivir alguien en la guerra desprovisto de afectos, de caricias, de ternuras cotidianas?, ¿Asesinar a un hombre mejora una sociedad?.

En un documental sobre la guerra en Sierra Leona, uno de los refugiados contaba como los guerrilleros le habían obligado a matar a su propio bebé a golpes de mortero, en presencia de su madre; este testimonio de un hecho cruel, sádico, se queda pálido ante la contundencia de las palabras suaves y mesuradas del hombre que lo protagonizó cuando culmina su intervención diciendo “cuando dos elefantes pelean, sufre la yerba y jamás vuelve a crecer”. Ese es el destino de  la naturaleza humana sometida a la violencia, esa es la desesperanza del hombre arrullado por las balas.

Sin embargo, volviendo al protagonista, recapitulando sobre su proceso de asimilación ante la crueldad de sus compañeros de batalla, logran salir, como rayos esperanzadores, experiencias humanas que contradicen la maldad engendrada por la violencia como esto: “las mujeres negras, Sofia, permanecen silenciosas mientras paren, silenciosas y serenas en las esteras a medida que la cabeza de un hijo irrumpe despacio del espacio entre los muslos, gana forma, se abre paso, un hombro se desembaraza del pliegue del útero que lo retiene, el tronco se desliza fuera de la vagina como el pene después de coito, en un único movimiento implacable y preciso, sin dolor, sólo la tenue separación de dos vidas…”

En el culo del mundo, no es sólo Angola, son todos los países en guerra, es el país que viven diariamente todos los hombres, mujeres y niños que tienen la desgracia de haber nacido en zonas de conflicto, ni más ni menos que en el culo del mundo.

Por: Ágata

 
 

 

 

 


Kazuo Ishiguro*

Publicado el 25 de Mayo, 2007, 14:38. en Un libro para ti.
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Empecé a conocer la literatura de Ishiguro por casualidad; un día que no tenía nada que hacer, entré a la biblioteca de Las Palmas y allí en medio de los anaqueles, con tantos libros a mi disposición, me sentía desolada, ¿qué leer?
Mientras caminaba dudaba entre escoger algún autor de mi gusto o lanzarme de lleno en alguno desconocido, corriendo el riesgo de que resultara todo un chasco.
No sé cuanto tiempo caminé entre esos libros, los tomaba, leía las reseñas, aparté algunos, pero no terminaba de decidirme, hasta que en el riguroso orden alfabético me encontré leyendo la portada de Los restos del día y me llamó la atención la siguiente frase: “una novela magistral que bascula sabiamente entre la belleza y la crueldad…” Decidí pasar por el trámite de llevármela a casa.
Apresuradamente empecé a leerla, fui descubriendo a un escritor que parecía estar en el salón de mi casa y que, mientras nos tomábamos un café, me contaba la vida de Stevens, el mayordomo del ya fallecido Lord Darlington, quien aprovechando unos días de vacaciones decide viajar por Inglaterra hasta llegar a Weymonuth donde reside la ya retirada ama de llaves miss Kenton. El autor, a medida que el relato avanza, va desnudando a un ser que encarna toda una institución en ese país y que en el colectivo de quienes somos ajenos a ese modelo de servidumbre, nos hemos acostumbrado a verlos como seres glaciales, educados, reservados y generalmente derrochando un gran sentido del humor. Poco a poco descubrimos que somos unos necios al prejuzgar de esa manera el código ético de un mayordomo, sería algo digno de imitar por algunos políticos, lamentablemente vivimos una época en la que su profesión es considerada anacrónica.
Stevens, después de conducir por varios días, de conocer su propio país, cosa que no había hecho nunca,  después de tener que someterse a la curiosidad de campesinos, médicos, transportistas, borrachos y funcionarios, quienes no se explican por qué un señor como él anda por esos mundos de Dios, finalmente logra encontrarse con miss Kenton, se toman un té y hablan del pasado cuidándose mucho de faltar al respeto que le deben a su antiguo patrón.
Parece un tanto prosaico, puede que a muchos de ustedes no le despierte la curiosidad, no hay grandes aventuras, no hay sexo, no hay asesinatos, ni grandes conspiraciones, aunque Lord Darlington haya sido deshonrado por esa causa, eso no es lo importante, lo que seduce de este autor es la forma como narra una realidad monótona, una vida gris dedicada al servicio de la realeza, una despersonalización del ser que llega incluso a negarse el placer que su cuerpo le exige, hecho que a nosotros, en estos tiempos ni siquiera tomamos en cuenta.

Finalmente, el autor y yo nos tomamos el último sorbo de café.

Cierro el libro y en mi cerebro queda grabada la siguiente frase: “usted solo ve pasar las cosas, sin pararse a pensar en lo que significan”. 

Desespero porque amanezca para devolver el libro y buscar otro del mismo autor.

 
Los inconsolables, otro libro de Ishiguro que va en mi bolso rumbo a casa mientras mi ánimo enfebrecido paladea de antemano el apacible placer que me proporciona este autor.
"Ryder, un famoso pianista es invitado a dar un concierto en alguna ciudad de Europa central. Sus habitantes adoran la música y es recibido como el salvador. Pronto Ryder se da cuenta de que de un salvador se espera mucho más de lo que puede dar y que los habitantes de aquella ciudad esconden oscuras culpas, antiguas heridas jamás curadas y también, demandas insaciables."
Ahora ya no es el sofá de mi casa, no es el café calentito, no hay tiempo para la charla sosegada, Ryder se apodera de mi ser y me lleva a esa ciudad, tiemblo al contemplar las caras de los burgueses que buscan redimir sus vidas absurdas con la música, me estremezco ante lo patético que resulta contemplar y sufrir la interpretación de alguien que no tiene ningún don para la música, creyéndose ser un gran tenor y su afán por manipular a sus vecinos para que se lo confirmen cada vez que la ocasión lo amerite y ahora que tienen a alguien reconocido universalmente, necesitan de él un apoyo sincero a esa mentira absurda, para poder seguir viviendo con algo parecido a la dignidad. Y entre esas comedias humanas el artista se enreda, reconoce que le falta el valor para aclarar las cosas, no lo hizo en el momento en que llegó y se da cuenta que es demasiado tarde, además ¿quién es él para poner delante de todos los principales del pueblo, el espejo que reflejará su mediocridad?
Al cerrar el libro pienso y recuerdo todas las mentiras que han formado lo que otros llaman mi cultura, nos han mentido desde que nacimos, nos prometieron un salvador, nos hablaron de un  mundo mejor, ¿dónde?

Busqué otro libro de Ishiguro.

Nunca me abandones