21 de Noviembre, 2016, 5:03: GladysAlaprima

Una tarde estaba sentada contemplando el atardecer, todo era silencio, tranquilidad y el pasado, el presente y el futuro va y viene a lamerle los tobillos como olas juguetonas.
Algo le despierta de forma súbita, es una pequeña molestia en el hombro derecho, lleva su mano hasta el lugar de origen y atrapa un extraño bichito lleno a reventar de su sangre.
¡Bah! - se dice - un bicho chupa sangre - no pasa nada. le da un manotón y lo aprieta con fuerza contemplando la sangre que surge del animal. Cosas del verano - piensa - y sigue con su día como si no pasara nada.
Sus días van y vienen de acuerdo a sus planes y sus horarios sin mayores contratiempos.
Otro día fue en la biblioteca, otro bicho, otro manotazo y otra mancha de sangre. Nada de lo que preocuparse.
Días más tarde fue en una terraza mientras tomaba una cerveza, luego en un cine, en un restaurante, otra vez en la playa y el colmo, en su propia casa mientras dormía la siesta.
Después de tantos mordiscos en su piel empezó a pensar más en esos bichos que le estaban sorbiendo la sangre.
Tendría que ir a consultar dónde podría comprar un veneno para bichos chupasangre.
Iba a hacerlo a la mañana siguiente, pero justo antes de despertarse y mientras aplastaba otro bicho le llegó la certeza: tendría que seleccionar mejor sus amistades, una putada, pero debía hacerlo.
19 de Octubre, 2016, 10:57: GladysAlaprima
Resultado de imagen de dibujosde fetos


Encogió las piernas hasta sentir dolor en la espalda. Metió la cabeza entre sus rodillas formando un ovillo humano.

Un gato lunar vio un hilo luminoso flotando en el espacio y no pudo resistir la tentación de tirar de él.

El feto no opone resistencia.



19 de Octubre, 2016, 10:51: GladysAlaprima
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El movimiento de sus dedos es nervioso, entre cortado, con suaves giros ascendentes o descendentes, de derecha a izquierda, tanteando la llanura de esos pies cansados, carcomidos por el tiempo, encallecidos por el sufrimiento milenario al que están condenados los pies de los caminantes.

Sabe que está siendo observado, que hay un par de ojos siguiendo todos sus movimientos, sin perder detalle de su labor.

Es consciente de que sus dedos tienen la responsabilidad de repartir el color sobre la piel cuidando de que sea uniforme.

Ahora, pensando en el color, fijándose en su tono pensó en quién escogía los colores, quién decidía si era un dorado oscuro o claro y de si cuadraba con su personalidad, con el carácter, la risa o el llanto del poseedor de los pies.

También con su andar. Ese era un dato importante, además de el camino que recorrería en sus día a día,  hasta atravesar la llanura que llaman vida.

No por eso dejaba de ser esencial su labor, si no cubría bien los pies, si no lograba una cobertura perfecta, se deteriorarían, se debilitarían y no alcanzarían las metas a que estaban destinados.

5 de Septiembre, 2016, 6:16: GladysAlaprima
Resultado de imagen de tatuajes

Lo hizo por él.

Dejo que mil agujas vomitaran tinta de horribles colores en su piel.

Ahogo los gritos de dolor.

Se clavó las uñas en las palmas de sus manos hasta sangrar.

Y todo por un monstruo gigantesco que le enseñaba los dientes rotos desde sus nalgas.

Sólo que él ahora cierra los ojos en otras nalgas huérfanas de monstruos.

30 de Enero, 2016, 7:20: GladysAlaprima


Ella ya estaba instalada en su nueva casa, había colocado todas sus cosas de manera apropiada y se sentó feliz a contemplar su nuevo piso sin el agobio de ordenar nada más. En el ropero colgaban sus bolsos, mochilas y una pequeña cartera de lentejuelas que solía usar cuando se iba de juerga, la tomó y pensó que hacía mucho tiempo que no la usaba, entonces la abrió y encontró un papel doblado en tres partes, una azul con figuras infantiles, otra parte en un tono más oscuro con pequeñas cruces en azul más claro y en medio un rostro… el dibujo a mano de aquel hombre que nunca le habló y que sin embargo seguía amando.

30 de Enero, 2016, 7:15: GladysAlaprima


Haz dibujado un camino, te puedo preguntar a dónde conduce. Ya se, suelo escupir obviedades.

No contestes, si inclinas la cabeza a la derecha será el oriente o (otra vez obvio)

Mientras lo decía desvió la cabeza y no se dio cuenta de que a ese primer trazado le había añadido otro.

Perdona - le dijo - me distraje te ¿puedo repetir la pregunta? ¿Adónde conduce ese camino? (la obviedad lo hizo sentir ridículo)

No, no me mires así, por un momento me distraje, pero podrías reconsiderar tu actitud y empezar quizás desde otra perspectiva, no sé, más ¿tolerante? o más dispuesta a la comunicación ¿no?

¡No, no te vayas! ¡Quédate! Indícame ¿qué hago?

Sabes que necesito que me digan las cosas que ya sé, es como si esperara que una voz desde fuera me ordenara el modo de hacer las cosas que llevo dentro con absoluta certeza.

¿Qué?

¡Paloma estúpida!

4 de Enero, 2016, 6:56: GladysAlaprima
    

Cuando el son se abre camino entre sus carnes, nada la detiene. Nada la hace más feliz. Cuando va por la calle, cuando viaja de un lugar a otro, cuando cierra los ojos de un sueño a otro, siempre lo hace bailando. Las caderas se mueven, los pies ascienden, la alegría baja a la tierra.
De baldosa en baldosa hasta el final de la calle, ella recorre la música, graba en sus notas las huellas de su vida.
La luna, a veces, baja, se esconde un poco entre los tejados para contemplarla a placer. Su cara regordeta sonríe.
Las ausencias también se dan cita en la calle para verla bailar, saben que en esas noches pueden sentir el placer de ver su cuerpo, sentir su respiración, andar las huellas de sus pasos.
Todo huele a amor, todo huele a importante, a savia, a energía.
Ella no lo sabe.
Ella sólo baila.
Un elfo guarda sus huellas entre las grietas de las baldosas, para que cuando ella las pise, les insufle vida.     
8 de Noviembre, 2015, 5:37: GladysAlaprima
Resultado de imagen de girasoles

Con las tijeras en la mano derecha, a la altura de su agitado pecho, mientras la mano izquierda apartaba un rebelde mechón de pelo, que obstinadamente insistía en cubrir sus ojos, contempló su pequeño jardín, lleno de girasoles.

Un sentimiento de felicidad la invadió, ahí estaba el trabajo, el esmero y el mimo que había dedicado a su pequeño universo.

No eran más que diez hermosos, erguidos y orgullosos girasoles que le ofrecían la alegría de sus caras redondas. Los pelillos del tronco se estremecían con la brisa y sus largas y caprichosas hojas aplaudían su esfuerzo.

En un primer impulsó pensó en arrancarlos y ponerlos en un jarrón, llevarlos dentro, donde ella pasaba las tardes sentada leyendo, para poder acariciarlos de vez en cuando… en fin, vivir con ellos, sin embargo, no lo hizo, los acarició uno por uno, se guardó las tijeras en el bolsillo. Ya bajo la ducha pensó que era una lástima que la gente no fuero un poco como los girasoles.

7 de Octubre, 2015, 6:55: GladysAlaprima
Resultado de imagen de ropa secandose al sol

  

         Las imágenes guardadas tanto tiempo se adelgazaron hasta convertirse en una línea muy fina.

           Un día las tomas por una esquina, las sacudes y te llevas una decepción. Sin embargo, las cuelgas en el balcón, las aireas un rato y entonces, ellas se vuelven a expandir.

            Ahí te das cuenta de lo importantes que fueron en tu vida.

7 de Octubre, 2015, 6:47: GladysAlaprima


            En aquel instante, una luz blanca, incandescente como una explosión atómica llenó la pantalla.

           Aparecieron blancas letras sobre impuestas a un corazón partido. Había que seguir las instrucciones. Introducir otra moneda en la ranura.

            Quizás, así se hace. Quizás, eso sea lo normal. Se escuchará en el universo una musiquilla de transición y volverá a aparecer nuestra posición inicial, justo antes de la debacle.

            Puede que no sea más que un inicio de nuestras derrotas… una y otra vez.


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