cae la noche

...y las palabras emergen por los rincones de la ciudad...

Treinta minutos: Comentarios

Enviado por NOFRET (Contacto, Página)
Fecha: 11 de Julio, 2008, 3:54

mUY buena tu descripción de la personalidad pasiva de la protagonista, gladys. Es un texto queme inspira más a hablar de psicología que a hacer un breve comentario literario. Creo qu es una actitud que puede ser muy frustrante, cuando se tiene conciencia de ella. Lo sé porque en mi vida pasé de ser la que no se callaba una palabra, a todo locontrario. supongo quela debilidad progresiva me fue haciendo desistir de mis batallas verbales, y la soledad eterna me fue llevando a intentar agradar a cualquier precio (aunque no haynada mejor para lograr exactamente lo opuesto) No sé cómo sea ser así durante todala vida, pero se me ocurre que debe ser muy cómodo y excelente para alejar al estrés. O tal vbez no, y la persona viva mortificada por suincapacidad para defenderse, y dolorosamente consciente de su pusilanimidad.

~~~

Enviado por Gladys (Contacto, Página)
Fecha: 14 de Julio, 2008, 11:05

Yo no sé nada de psicología pero conozco de primera mano los efectos de la pasividad, ese estar ausente de la vida y de los que te rodean llega a ser frustrante, tanto para el protagonista como para los demás. Uno no sabe como actuar, como darle fuerzas a los pasivos o qué botón pulsar para ponerlos en marcha, como si fueran electrodomésticos, pues no vale el enfado, el orgullo herido, la charla, la comprensión... se siente uno absolutamente impotente.
Una amiga, hablando de esto me decía que a lo mejor la edad, las amarguras de la vida hacen que los mayores se vuelvan apáticos, pero y los jóvenes? porque la pasividad no tiene ni edad ni sexo.
En fin querida amiga, que nos podríamos pasar un año entero dandole vueltas al asunto.
Gracias por tu opinión.

~~~

Regresar al artículo | Inicio